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La Gran Controversia sobre "La Vara del Pastor”

Tratado 07

 

TRATADO N° 7

Para que todos los que tienen sed de la verdad puedan obtenerla se les envía este Tratado sin costo alguno. La única recaudación que exige es que el individuo se comprometa a examinarlo todo y retener lo bueno. La única obligación atada a esta oferta gratuita está sostenida por las doradas hebras del Edén y el cordel carmesí del Calvario - los lazos que unen.

Los nombres y direcciones de

Adventistas del Séptimo Día serán apreciados.

LA GRAN CONTROVERSIA

SOBRE

“LA VARA DEL PASTOR”

Por Victor T. Houteff

“¿Juzga nuestra ley a hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?” Juan 7:51. Contad la evidencia en ambos lados antes de decidir en favor o en contra.

“Respondieron y dijéronle: ¿Eres tu también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó profeta”. Juan 7:52.

INDICE

Los Hechos a Exponerse ..................................................... 5
La Necesidad de Investigación Personal ............................ 12
El Acuerdo ...........................................................................14
Los Miembros del Comité fueron: ....................................... 21
La Respuesta Prometida .................................................... 22
La Mente que Influenció las Mentes de Doce ......................25
Pseudo-Refutación .............................................................. 29
Comparaciones Injustas ...................................................... 30
El Ojo Denominacional ........................................................ 42
Al Comité de los Doce ......................................................... 48
Una palabra a los Laicos ..................................................... 51
Testimonio Personal ............................................................ 58
La Suerte de todo escriba que saca de su tesoro
cosas nuevas y cosas viejas ................................................61
¿Que ha de Ganarse o Perderse? ......................................66
¡Saludos a todos los Adventistas del Séptimo Día! ..............74

LA GRAN CONTROVERSIA

SOBRE

“LA VARA DEL PASTOR”

Queridos Compañeros Creyentes en el Mensaje del Tercer Ángel:

En la seguridad de que a ustedes les gustaría tener conocimiento auténtico de la crisis que actualmente confronta nuestra amada iglesia Adventista del Séptimo Día, venimos como hermanos que comparten la misma preciosa fe en el nombre de Aquel que, aunque enteramente santo, comió con publicanos y pecadores, y Quien, aunque es la Encarnación de la santidad, nunca dijo ni por palabra ni acción: "Estate en tu lugar, no te llegues a mi que soy más santo que tu" (Isaías 65:5), sino que más bien suplicó: "Todos los sedientos, venid a las aguas" Isaías 55:1.

En la creencia de que la mayoría de ustedes (antes de cargar las escopetas de un lado o el otro) harán como hizo Natanael (Juan 1:45-51), a saber, seguir el ejemplo que el Señor ha puesto delante de nosotros, y responder al reto del deber a investigar, -a "venir y ver"-, confiamos que ustedes darán consideración imparcial, en las siguientes páginas a--Los Hechos a Exponerse.

Lamentamos profundamente que la organización Adventista del Séptimo Día esté dividida sobre el asunto de las publicaciones de La Vara del Pastor y más aun cuando nos detenemos a considerar que tal separación nunca debió haber ocurrido, pues el Señor deseaba que Su voz, la Vara, fuese oída,como El dice a través de Su profeta: “La voz de Jehová clama a la ciudad [la iglesia], y el sabio mirará a tu nombre. Oíd la Vara, y a quien la establece”. Miqueas 6:9. -

  Como ustedes están entre los muchos en la “ciudad” a quienes la voz del Señor súplica que escuchen la Vara, y porque elegimos creer que ustedes están interesados en su salvación y la salvación de vuestros hermanos, y entregados de todo corazón al bienestar de la denominación, creemos ciertamente que están preocupados en saber la verdad acerca de tan seria situación que directamente enfrenta todo Adventista del Séptimo Día.

  En 1930, cuando el Volumen 1 de La Vara del Pastor estaba todavía en manuscrito, se le entregaron treinta y tres copias hectografiadas a algunos de los líderes de La Conferencia General. En respuesta al pedido del autor a que se hiciera una investigación cuidadosa de su contenido ellos prometieron hacerlo así y dejar saber, en persona o por escrito, sus conclusiones e intensiones. Para la fecha en que el primer número de este tratado pasó a la imprenta, ya habían pasado seis años y solamente dos de los treinta y tres hermanos habían respondido (hasta el presente ninguno de los otros ha respondido). Uno, el hermano F. C. Gilbert, privadamente escribió unas líneas de las cuales, en vista de que han dado ocasión a frecuentes preguntas concerniente a los escritos publicados en La Vara del Pastor, agregamos una copia fotográfica para su consideración.

26 de Junio de 1930
DEPARTAMENTO JUDIO
Secretario F. C. Gilbert
Sr. Victor T. Houteff
 Los Ángeles, California,

  Querido Hermano:   En la última reunión de La Conferencia Generalque se tuvo en San Francisco, usted me detuvo en el pasillo cerca a una de las entrada al auditorio y me entregó un documento por cierto voluminoso, el cual usted me dijo que deseaba dejar conmigo y me pidió que lo leyera y le escribiera con mis comentarios sobre el mismo.

      Siendo que el documento era tan voluminoso que sería casi imposible para un hombre común disponer del mismo en varios meses, yo reconozco que el tiempo es muy precioso, y por supuesto yo asumo que usted está deseoso de recibir alguna respuesta.

      Así que yo tomé algún tiempo y examiné ciertas secciones del documento y pensé que debía dejarle saber los resultados.

     Especialmente deseo señalar la sección #3. Su sección #3 cubre cinco páginas. Al dar un vistazo a las páginas de esa sección noté que usted hace referencia en ellas a Esaú y Jacob. Usted compara estos dos hombres a símbolos. Ellos representan varios símbolos. En esas cinco páginas usted hace serias declaraciones de la aplicación de estos dos individuos en el día presente, pero no da pruebas Bíblicas. Querido hermano, usted entenderá que cuando un hombre dice que una cosa o una persona significa esto o lo otro, debe tener prueba divina para su afirmación. De lo contrario, ¿por qué debe una persona aceptar como autoridad su señalamiento en mayor grado que una persona debe aceptar como autoridad el señalamiento de cualquiera otro?. Al tratar con la Palabra de Dios debemos guardarnos de no insertar en las Escrituras lo que no contienen. Si el Espíritu de Dios es el que hace el comentario sobre un texto, entonces la aplicación es inspirada. Pero cuando un hombre hace una aseveración en relación a una Escritura sin tener autoridad divina que apoye su aseveración, está propenso a manipular la Palabra de Dios engañosamente. Yo estoy seguro que no es lo que usted esta tratando de hacer, pero sin embargo hay la posibilidad.

   Déjeme ilustrar lo que quiero decir. En su sección #4, página 4, usted dice:--“El Comienzo de la Hambruna”

  “La línea divisoria entre los siete años de abundancia y los siete de hambre es la cruz. Allí comienzan los siete años de abundancia y los siete años de hambre. El primer año de hambre es el comienzo de la iglesia de Cristo en el tiempo de los apóstoles”.

   Ahora querido hermano, ¿de dónde obtiene usted autoridad alguna en la palabra de Dios o el Espíritu de Profecía para tal aseveración? ¿Dónde encuentra apoyo en la Inspiración para tal comentario?. Usted simplemente hace el señalamiento por autoridad propia, pero no tiene base en la escritura para hacer tal declaración.

     Pareciera que si alguna vez había de haber un tiempo cuando la Palabra de Dios estuvo en abundancia fue cuando los apóstoles salieron a predicar la Palabra de Dios. El Espíritu Santo dio a esos hombres de Dios tal iluminación divina sobre las Escrituras del Antiguo Testamento que ellos tuvieron una comprensión de la Palabra de una manera más clara y poderosa. La Biblia vino a ser un libro nuevo para la gente en los días de esos apóstoles. Al leer Hechos, capítulos dos, tres, y cuatro, usted recibe la más hermosa visión sobre el significado del libro de los Salmos y de los escritos de los Profetas. Fue la aplicación que hicieron aquellos apóstoles de Cristo de las Escrituras del Antiguo Testamento las que guiaron cientos, y aun miles a aceptar al Salvador. Sin dudas ese no fue tiempo de hambre.

     Me parece, querido hermano, que Dios nos ha dado riqueza en Su Palabra, en los escritos del Espíritu de Profecía y en tantos benditos libros escritos por hombres de Dios entre nosotros. Me parece a mi que si como hombre deseas luz sobre las Escrituras, debes tomarte el tiempo y leer esos escritos, y entonces recibirás alimento espiritual para tu alma. Si tu decides continuar y lees y estudias de la forma en que has delineado en tu voluminoso documento, luego de algún tiempo te hallarás tú mismo confundido enormemente. Traerá confusión dondequiera que tu sugieras estas cosas.--Créeme, sinceramente tu hermano, F.C. Gilbert.

  Los ministros de la denominación, sin dar la sustancia de su contenido, trataron de hacer creer al pueblo de Dios que la carta del Pastor Gilbert fue escrita de parte del Comité de la Conferencia General. En vista de esto, invitamos a los hermanos Adventistas del Séptimo Día a examinar la carta cuidadosamente, probando así para su completa satisfacción que no viene directamente del Comité de la Conferencia General, ni lo representa, sino que por el contrario es puramente la expresión de su creencia personal.

  Más aun, se ha circulado entre los Adventistas del Séptimo Día que el “Pastor Gilbert no ha visto luz en el manuscrito, y que por lo tanto no deben malgastar el tiempo investigando lo que dice”.

  ¿Ha sucumbido la membresía de la denominación entera al cerebro de un sólo hombre? ¿Ha de dictar el Pastor Gilbert de ahora en adelante lo que se puede y lo que no se puede presentar al pueblo de Dios? ¡Si es así pensemos entonces en cuán horrible peligro se halla nuestro bienestar eterno!.

  Podemos notar en el segundo y tercer párrafo de su carta su confesión de que él no ha hecho un completo estudio del manuscrito que le fue entregado, sin embargo pasó juicio sobre el mismo. El manuscrito mismo, sin embargo, convincentemente prueba que el Antiguo Testamento es el gran almacén de la Palabra de Dios - el depósito de suministro de alimento espiritual para Su pueblo durante el tiempo del Nuevo Testamento; pero el Pastor Gilbert se empeña en refutar un hecho tan obvio en su declaración,“el Espíritu Santo dio a esos hombres de Dios tal iluminación divina sobre las Escrituras del Antiguo Testamento que ellos tuvieron un entendimiento de la palabra más claro y poderoso. La Biblia [el Antiguo Testamento] realmente vino a ser un libro nuevo para la gente en los días de esos apóstoles”. Pero al tratar de restar importancia a los señalamientos del manuscrito, inadvertidamente los confirma.

  Luego concerniente a la lección de las experiencias de Esaú y Jacob, la carta dice: “Usted no da pruebas Bíblicas” para la “aplicación de estos dos individuos en el presente”. Cualquiera que se tome el esfuerzo de estudiar el asunto ya publicado en el Volumen 1 de La Vara del Pastor, encontrará “prueba bíblica” en abundancia.

  Aun más, como el tema central del manuscrito completo no era el Antiguo y Nuevo Testamento ni tampoco Esaú y Jacob, sino los 144.000, el deber del pastor era darnos su impresión sobre ese tópico. Sus sutilezas, por lo tanto, sobre temas de importancia secundaria, están de demás y pasa por alto el punto principal -  la verdad acerca de los 144.000.

  Las dos cartas siguientes están en notable contraste con la carta del pastor Gilbert. Una es de un ministro Adventista del Séptimo Día quien entonces tenía una posición de responsabilidad en la denominación y la otra de un médico Adventista del Séptimo Día, primeramente maestro en uno de los colegios de la denominación, y un supuesto estudiante de las Escrituras.

      Charleston, Carolina del Sur, 15 de Diciembre de 1933                                                                                                                     

  Mi Querido Hermano Houteff: --Deseo agradecerle de todo corazón por llamar mi atención, como ministro del evangelio, a las preciosas verdades de la Biblia, y las gemas del Espíritu de Profecía, las cuales son tan abundantes a través de los dos pequeños volúmenes de “La Vara del Pastor”, que con tanta bondad me enviaras tu o, sin duda, por pedido tuyo.

   Por muchos años he estado profundamente interesado en lo que el Espíritu de Profecía nos dice que debe tomar lugar en nuestro medio por medio de un “reavivamiento y reforma”, y he observado, por lo tanto, con profundo interés todo intento de lanzar un “movimiento de reforma” tal, pero he quedado chasqueado por todos ellos, pues nunca parecen materializarse, así que cuando tus pequeños volúmenes llegaron juntos, me encontraron realmente hambriento por justamente un reavivamiento tal de la “verdadera piedad” en mi propio corazón.

   Puedo decir que cuando mire “La Vara del Pastor” por primera vez, el nombre en sí despertó prejuicio en mi, y estuve a punto de romperlo en varias ocasiones antes de leerlo, pero en cada ocasión, cuando estuve a punto de destruirlo, me venía el pensamiento de que era contrario a mis principios, y nuevamente guardaba el libro una vez más. Cuando finalmente lo leí, me sorprendí, y muchas veces lloré delante del Señor pidiendo perdón por mis pecados como ministro, como si El realmente me estuviera hablando a través de ese pequeño volumen, y cuando lo terminé, yo quedé convencido que no había leído un libro común, pero como quería ser cauteloso en cuanto a aceptar errores, lo lei una segunda vez, comparándolo con la Biblia y los Testimonios para asegurarme que estaban en armonía, pero antes de cada lectura yo suplicaba al Señor que me “revelará la verdad y desenmascarará el error”, conforme a su promesa. Testimonios para los Ministros, página 107.

    Cuando terminé la segunda lectura del libro, tuve miedo de que estaba en lo cierto, pues yo sabía muy bien, que si el material era cierto, yo, como ministro, sería considerado responsable a Dios por mi

actitud hacia la abundancia de luz que el había llamado mi atención y que nunca antes había visto. Por supuesto, naturalmente maravillado yo me preguntaba de donde venía tal conocimiento, y decidí volver a leer el libro para asegurarme que no había pasado por alto algún error engañoso y cuando lo terminé por la tercera vez, aunque no comprendí todo lo que contenía el libro, yo estaba convencido de una cosa, a saber, yo no podía refutar nada del contenido puesto que armonizaba con la Biblia y el Espíritu de Profecía.

   Y ahora, después de haber observado por casi tres años los resultados que la lectura de “La Vara del Pastor” tiene tanto sobre los ministros como los laicos, encuentro que casi sin excepción, los ministros rechazan el mensaje del libro, bien por prejuicio o por miedo a los superiores, y los laicos, casi sin excepción, reciben el mensaje de reproche y amonestación con gozo y contentamiento, y tratan de arreglar sus vidas de acuerdo al mensaje, y el tono espiritual de dichas personas es más alto que nunca antes porque aman el mensaje del Tercer Ángel aun más, y aman a sus hermanos mejor que antes.

    Para terminar esta carta deseo decirle que yo creo que el Señor le ha usado para traer a nuestro pueblo un mensaje tan importante como el que vino a la iglesia A.S.D. durante la conferencia de Minneapolis, y creo estar informado correctamente, siendo un ministro en esta denominación por muchos años, y habiendo trabajado tanto en los Estados Unidos como en el exterior. Aparentemente hemos rechazado el mensaje de reforma presentado en “La Vara del Pastor” tan enteramente como nuestros hermanos rechazaron el mensaje en el 1888.

   Quiera el Señor bendecirle ricamente en todo lo que usted se proponga hacer en Su nombre es la oración de su hermano en Cristo.                      E.T. Wilson                                                                                                                                                                                                                                                                     

A QUIEN PUEDA INTERESAR:

    En armonía con la instrucción de la página 104-107 de Testimonios para los Ministros, “Como escudriñar las Escrituras”, me propuse citar algunos pocos hermanos consagrados, Adventistas del Séptimo Día, para una reunión con el autor de “La Vara del Pastor” en la parte posterior de mi oficina en Chandler, Colorado -  mi primer lugar de práctica. Esto fue hecho bajo mi propia responsabilidad. Teniendo conocimiento personal a través de un muy íntimo amigo, de la controversia en California concerniente a la publicación de “La Vara del Pastor” y la tremenda injusticia hecha al autor, me sentí profundamente impresionado a reunirme con él en persona y escucharle cándida y honestamente. También sentí que debía invitar a un ministro ordenado para participar en el estudio. Providencialmente las circunstancias posibilitaron la presencia del Pastor E. T. Wilson, presidente de la Conferencia de Carolina. El, junto al hermano y la hermana H. G. Warden y el anciano local de la iglesia A.S.D. de Florence, además de la membresía, constituyeron nuestra compañía de estudio.

RESULTADOS

    Los que participaron del estudio quedaron profundamente convencidos del hecho de que con el poder humano solamente hubiese sido imposible formular, formar o encajar en unidad tantos y tan complicados símbolos, tipos, hechos y verdades Bíblicas en una relación comprensible, de interpretación ilustrada, en la cual sería fácil para detectar y desenmascarar el error, y la complejidad de diferentes verdades relacionadas, ser simplificadas de forma tal que pueda ser 

comprendida por mentes indoctas, como los cultos, en la cual todos pueden estar de acuerdo en que señalamientos bíblicos y aparentes discrepancias pueden ser colocadas de forma que vienen a ser sorprendentemente simples en el sentido de brevedad concentrada.

    Después de una semana de estudio cuidadoso de tres sesiones por día, precedidas por oración, todos los presentes unidos en la súplica para que el Señor, a través del Espíritu Santo pudiera dirigir en el descubrimiento de la verdad, y que el error, si es que existía, pudiese ser puesto de manifiesto; se llegó al acuerdo que aparte de errores tipográficos, y en algunos casos de inglés incorrecto, también ciertas declaraciones históricas las cuales no podíamos ni afirmar ni negar, y aun más, habiéndonos asegurado que el autor nunca antes había estado asociado al espiritismo en ninguna de sus formas, y como cada estudio aumentaba grandemente la luz del mensaje de “Los Tres Ángeles”, además muchos puntos vitales y controvertidos que habían sido perplejos misterios fueron perfectamente aclarados, no quedó interrogante o duda en nuestras mentes que estos volúmenes habían sido preparados bajo alguna forma de iluminación divina; y que el tiempo esta completamente maduro para el desarrollo de estas verdades a un mundo que perece.

Sometida Respetuosamente:-- N. G. Butterbaugh M.D.

   El hecho de que el Pastor Gilbert, quien no ha estudiado “La Vara del Pastor”, piense que el puede discernir si es verdad o error, es increíble. Por el contrario la respuesta de sus dos compañeros siendo que han estudiado completamente el libro, es perfectamente justificado concluir que su juicio es digno de confianza.

   Estas son sólo dos de entre las muchas cartas en nuestros archivos, escritas por personal que han estudiado el mensaje de “La Vara del Pastor”, y que confiesan que este contiene el llamado de la hora. Permitamos, pues, que el Espíritu de Profecía ayude a formar tu decisión en relación a La Necesidad de Investigación Personal.

   “Dios tiene preciosa luz que ha de impartir a Su pueblo.... Cuando se presenta una luz nueva a la iglesia, es peligroso que la rechacéis. ... Condenar aquello que no habéis oído y que no entendéis, no ensalzará vuestra sabiduría ante los ojos de aquellos que son cándidos en sus investigaciones de la verdad. Y hablar con desprecio de aquellos a quienes Dios ha enviado con un mensaje de verdad es insensatez y locura”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 34. “... porque Dios glorificará Su Palabra para que aparezca en una forma en que nunca antes la hayamos visto. ... Todo aquel que busque fervientemente la verdad, será iluminado como Natanael. ... Debería darse lugar a una franca investigación de la verdad, a fin de que cada cual conozca por sí mismo qué cosa es verdad”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas 26-29.

 

   “Una luz preciosa ha de resplandecer de la Palabra de Dios, y no se atreva nadie a decir qué cosa debe o qué cosa no debe ser expuesta al pueblo en los mensajes de iluminación que el envíe, apagando así el Espíritu de Dios. Cualquiera que sea su puesto de autoridad, nadie tiene derecho a impedir que la luz llegue al pueblo. Cuando un mensaje viene en el nombre del Señor a su pueblo, nadie puede excusarse de investigar sus pretensiones. Ninguno debe arriesgarse, quedándose atrás y asumiendo una actitud de indiferencia y confianza en sí mismo, diciendo: “Yo sé quéde cosa es verdad. Estoy satisfecho con mi posición. He tomado ya mi posición, y no me dejaré mover de ella, venga lo que viniere. No escucharé el mensaje de este mensajero; porque se que no puede ser la verdad." Porque siguieron este mismo proceder las iglesias populares fueron dejadas en tinieblas parciales y por esto los mensajes del cielo no las han alcanzado”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas 29-30.

  En 1933, casi tres años después que a los hermanos de la Conferencia General les fue entregado el manuscrito de “La Vara del Pastor”, Volumen 1, y que el asunto había llegado a un punto donde ellos no podían continuar sin dar una explicación a los miembros laicos en relación a la posición oficial sobre las enseñanzas de la Vara (y porque, como hermanos, no se habían sentado con el autor y otorgado una audiencia cándida), los oficiales de la iglesia del Tabernáculo en Fullerton, California, fueron instrumentos en lograr que la Conferencia de la Unión del Pacífico le concediera la audiencia que por tanto tiempo se le había negado. Seguidamente una declaración exacta de.--El Acuerdo.

 

  A los miembros del Comité de la Conferencia de la Unión del Pacífico:

Queridos Hermanos:

   Nosotros, como miembros de la Iglesia del Tabernáculo de los A.S.D. en Fullerton, California, después de haber consultado con Victor T. Houteff concerniente a las enseñanzas de “La Vara del Pastor”, solicitamos respetuosamente que se designe un comité de diez o doce “hermanos de experiencia” para que se reúnan con el hermano Houteff y se le permita a él presentarles la evidencia para su creencia en los fundamentos de su mensaje. Los temas a considerarse son: “La Cosecha”, “Ezequiel 9”, “La Bestia Semejante a un Leopardo de Apocalipsis 13”, “Oseas capítulo 1 y 2” y “Mateo 20”. El hermano Houteff sólo ha de usar La Biblia y los escritos del Espíritu de Profecía en la presentación de sus estudios.

No ha de tomarse más de una semana.

   Después de cada estudio el comité seleccionado puede separarse para consultarse, y puede entonces someter su evidencia sobre errores en las enseñanzas del Hermano Houteff, y dicha evidencia debe ser sacada de la Biblia y el Espíritu de Profecía únicamente.

   Si después del primer estudio se pueden sustanciar errores de las fuentes arriba mencionadas, no se darán más estudios. Las mismas condiciones han de prevalecer después de cada estudio subsiguiente.

   En el caso de que el comité encuentre errores en las enseñanzas de “La Vara del Pastor”, y sean capaces de refutar los mismos mediante las enseñanzas de la Biblia o el Espíritu de Profecía, el hermano Houteff se compromete a renunciar su defensa de La Vara del Pastor, y a publicar la misma.

   El hermano Houteff además acuerda descontinuar la propagación de La Vara del Pastor, hasta donde él pueda controlar, en la Conferencia de la Unión del Pacífico, durante el lapso en que esta investigación tome lugar.

   Las condiciones acordadas por este medio están de acuerdo con la instrucción dada en Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 272-273; y Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas 26-37.                 

Sometida Respetuosamente
Representantes de la Iglesia del Tabernáculo
W. RICH, L. R. SOMMERVILL 
Por La Vara del Pastor,
V. T. HOUTEFF

 

Brevemente después de que el anterior pedido fue presentado, se recibió la siguiente carta:

         Victor T. Houteff ,
Fullerton, California 10466 S. Hoover St.
23 de Enero de 1934 Los Ángeles, California
Querido Hermano Houteff:

  Mediante una comunicación telefónica esta tarde, el Pastor Prout me señaló que el Comité de la Conferencia de la Unión ha acordado proveer el comité requerido en nuestro acuerdo del otro día, y que la Unión intentará reunir los hombres dentro de un par de semanas para la audiencia.

  El desconocía el personal del comité, o por lo menos no me dió a conocer los nombres así que no se quienes han de ser. Supuestamente el lugar y hora de la reunión será coordinado en un futuro no muy lejano. Como ha de hacerse, no fue dicho, si se ha de poner en contacto con usted directamente, o si nos han de enviar la información a nosotros, lo desconozco. Por lo menos sabremos más sobre el asunto en un futuro próximo.

Confiando en que los arreglos hechos serán para la exaltación de la verdad de Dios, y que además ha de ayudarnos en nuestro estudio de la Biblia y el Espíritu de Profecía, quedo,

                  Sinceramente Vuestro, 
(Firmado)  J.W. Rich

 

 Cuatro semanas después de haber recibido la carta del Pastor Rich, el Pastor Prout y el Pastor Rich en persona entregaron la decisión de la Conferencia de celebrar el propuesto encuentro el Lunes siguiente. Siendo, sin embargo, que tenía una cita previa muy importante para tal fecha, nos vimos obligados a solicitar se pospusiera la audiencia.

 

   ¡Aunque, obviamente, sólo circunstancias determinaron nuestra petición, se circuló el reporte de que nosotros procurábamos evadir cumplir con nuestro compromiso, a pesar de que por tres años hemos estado orando, esperando, y esforzándonos por obtener la audiencia! El lector cándido, sin embargo, percibirá rápidamente la verdad del asunto de estos hechos además del hecho de que unas cuantas horas después que los pastores Rich y Prout nos informaron su solicitud verbalmente, el Pastor Calkins, Presidente de la Conferencia de la Unión del Pacifico, envió mediante despacho privado la siguiente carta:

                                                        Glendale, California
                                                      15 de Febrero de 1934
Victor T. Houteff                                                                        
 10466 S. Hoover St., Los Ángeles, California
Querido Hermano Houteff:

   En armonía con su pedido por escrito del 18 de Enero para una audiencia con un grupo de hermanos en liderazgo, el comité de la Conferencia de la Unión ha apartado el Lunes 19 de Febrero, para tal propósito.

Por este medio le estamos notificando que la reunión será llevada a cabo a las 10:00 de la mañana, en esa fecha, en el 4800 South Hoover Street, Los Ángeles.

Esta confirmará la notificación verbal dada a Usted esta mañana por los Pastores C. S. Prout y J. W. Rich.

                  A su orden Sinceramente, (Firmado)   Glen Calkins

 

 

 Mientras la carta anterior del Pastor Calkins, confirmando la notificación oral anterior del Comité, estaba en camino, nosotros, en protesta formal por la manera en que el Comité estaba manejando el asunto, habíamos escrito y enviado al mismo una explicación substancial de nuestra solicitud oral anterior a los pastores Prout y Rich. El texto de la carta es el siguiente:

                                                       10466 S. Hoover St.
                                                       Los Ángeles, California
                                                      15 de Febrero de 1934
Pastor Glen Calkins,
Glendale, California
Querido Pastor Calkins:

   Estoy muy contento por la oportunidad que me movió a escribirle esta carta. El Pastor Prout me ha informado que usted bondadosamente ha consentido en responder a nuestra petición por una audiencia.

   Estoy extremadamente contento de saber de este acuerdo y me deleitará en gran medida presentar al comité la luz adicional al mensaje del “Tercer Ángel” (Primeros Escritos, página 277). Pero yo pienso, Pastor Calkins, que no se debe escatimar esfuerzo alguno en hacer que el tiempo que hemos de utilizar sea un éxito, ya que el propósito de nuestra reunión es, o de gran importancia para todos los interesados o de ningún valor. Por lo tanto, puedo sugerir que el mismo sea arreglado de la forma apropiada y conducido en forma ordenada, sin dar lugar a violar cualquier beneficio que pueda ser derivado de tal procedimiento.

   Cuando hicimos el pedido a la Conferencia de la Unión, los miembros de la Iglesia del Tabernáculo de Fullerton, California, y éste servidor, se acordó verbalmente que aquellos que ya han manifestado su oposición a La Vara del Pastor debían ser excluidos del comité, sin embargo la lista del Pastor Prout del propuesto comité muestra que casi todos los que componen el personal están en completa oposición.

   Reconociendo que estamos tratando con un asunto que envuelve nuestro interés eterno, y del destino de nuestros miembros de iglesia, la selección no sólo aparenta ser perniciosa sino además imprudente a su confianza e insensato de mi parte aceptarlo. En vista de que ni el comité de la Conferencia General ni de la Unión han tomado decisiones en relación al mensaje de La Vara del Pastor, estos hombres han dado evidencia de que no están calificados para participar en esta audiencia, porque ellos han estado actuando independientes de la conferencia -la más alta autoridad- hablando en contra del mensaje desde el púlpito y han hecho que algunos de nosotros hayamos sido cargados literalmente fuera del edificio de la iglesia por ninguna otra razón excepto nuestra presencia - ¡un acto vergonzoso en la iglesia de Dios! Ellos, por lo tanto, han expuesto la denominación a una posible demanda por daños muy serios. ¿Habéis de dejar que estos hombres vayan más lejos en su juicio pobre y despótico?. Más aun, ellos han publicado a los cuatro vientos que a mí se me dió una audiencia por representantes de la denominación sabiendo ellos que tal cosa no se había llevado a cabo.

   Independientemente de cuán insignificante sea el caso, ninguna corte civil aceptaría un jurado tal. ¿Por qué debemos aceptarlo nosotros? ¿No es acaso nuestra salvación más importante que la ganancia terrenal?.

 

   Permítame sugerir, Pastor Calkins, que seleccione hombres dignos de confianza. Hombres que no condenen al hermano sin darle antes una audiencia. Hombres que se pongan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos,(no comedores de carne), y sólo aquellos que verdaderamente creen el Mensaje del Tercer Ángel de acuerdo con el Espíritu de Profecía. Entonces podemos reunirnos como hermanos y estudiar en un espíritu semejante al de Cristo, donde podamos tener la completa seguridad de la presencia del Señor para que abra nuestro entendimiento de la Palabra. De otra manera, hemos de permanecer excesivamente ignorantes de esta verdad, y por consiguiente aunque los muertos se levantaren nosotros ni siquiera despertaríamos.

   También se me informó que yo debo asistir sólo ante el comité. No veo la sabiduría en ello. Si el comité se va a reunir conmigo con el único propósito de condenar y lanzar a uno por la borda, por así decirlo, sin consideración de justicia o verdad y privar a la iglesia de Dios de una posible bendición en un mensaje, entonces yo digo, ha sido sabiamente arreglado. Pero yo no creo que esa sea su intención, Pastor Calkins. Yo creo que usted es honesto consigo mismo y fiel a Dios. Por lo menos es la impresión que tuve cuando usted se reunió con el Comité de la Iglesia de “Exposition Park”, algunos años atrás, del cual yo fuí miembro. Esta fue la vez cuando usted vino para bregar con el problema del Pastor Paap. Siendo que usted ha seleccionado varios hombres, ¿no cree que sea justo se me permita traer algunos de los hermanos bien familiarizados con La Vara del Pastor? ¿qué daño harían a la justicia?.

 

 A mi me va a ser imposible reunirme con ustedes, hermanos, en el día señalado por el Pastor Prout. Solicito que se hagan arreglos para el lunes siguiente - 26 de Febrero. Favor responder tan pronto sea posible para así poder planear correspondientemente.Quiera el buen Señor dirigirle en esta hora y ayudarle a cumplir con su deber fielmente como presidente de la conferencia y con el problema presente. Quedo de usted en amor de hermano, con el Espíritu de Cristo, y por el bien de Su pueblo,

    (Firmado) V.T. Houteff

 

 Ignorando completamente nuestra petición oral y la protesta por escrito, ellos nos obligaron intransigentemente a asistir a la reunión en sus términos. Y para no dejar escapar de las manos la oportunidad que por tanto tiempo habíamos buscado, y además para no aparecer como incumplidos, en detrimento de la Verdad, nos vimos compelidos a ceder a sus deseos, a nuestra severa inconveniencia, así como tener que aceptar jueces cuya mayoría se habían declarado enemigos acérrimos de la Vara.

Los Miembros del Comité fueron:

  1. G. DANIELLS, Presidente GLENN CLAKINS
  2. G. WIRTH, Secretario C. M. SORENSON
  3. A. ROBERTS F. C. GILBERT
  4. S. PROUT W. M. ADAMS
  5. C. STEVENS J. A. BURDEN
  6. M. S. RICHARDS O. J. GRAF

   La propuesta de Fullerton no fue en ningún sentido designada como un acuerdo final, sino meramente un pedido. Pero ignorando la designación, la Conferencia de la Unión del Pacífico arbitrariamente, sin previo aviso, la decretó un contrato de investigación.

  Los diferentes temas a considerarse fueron “La Cosecha”, “Ezequiel 9”, “La Bestia Semejante a un Leopardo de Apocalipsis 13”, “Oseas, capítulos 1 y 2” y “Mateo 20. El tiempo acordado no sería mas de una semana. Pero, después del primer estudio, ellos decidieron aplazar la reunión, y no hicieron arreglos para la presentación de los demás tópicos para o por--La Respuesta Prometida.

  ¡Después de un lapso de aproximadamente cuatro semanas del aplazamiento de la sesión, fuimos informados de la fecha cuando habrían de entregar la respuesta, la cual habían preparado por escrito!. A esta reunión asistieron doce adherentes de la Vara sin que se objetara su presencia. Uno del comité leyó el tan demorado reporte de sus conclusiones, lo cual mostró claramente que el documento fue preparado con el fin determinado de refutar, a cualquier costo, el mensaje de la Vara, aun al precio de usar métodos a menudo empleados por los enemigos de la verdad del Sábado. Este hecho resaltará dolorosamente claro a todos los que honestamente lean el documento, al presente ya impreso bajo el título, Una Respuesta a La Vara del Pastor.

 

   Inmediatamente después de leérnoslo, ellos cerraron la reunión negándose inflexiblemente a nuestro insistente ruego por tres minutos de su tiempo en los cuales poder hacer una declaración. Tal procedimiento de desconsideración y arbitrariedad, ajeno al comportamiento de Cristo, indica que el comité sabía muy bien --que su reporte en contra de la Vara no refutaba ni un sólo punto. Pues de haber pensado diferente, inmediatamente, sin dejarnos abandonar el lugar, nos hubiesen pedido que honráramos solemnemente nuestro acuerdo de renunciar a nuestras enseñanzas, y hubiesen abierto la reunión a testimonios de confesión. Por el contrario, ellos rehusaron escuchar una sola palabra de nuestra parte.

   Más aun, el acuerdo especificaba que nosotros daríamos primeramente el estudio de “La Cosecha”, y ellos habían de responder sólo en relación a ese estudio. Pero, en su tardía respuesta, ignorando una vez más los términos del acuerdo, ellos se esforzaron por refutar todo el mensaje, en un sólo intento citando de los volúmenes de La Vara del Pastor, declaraciones, que aisladas de la evidencia que las apoya, aparecen como mera asunción, completamente despojada de autoridad, y aun en contradicción uno con el otro y aun con el Espíritu de Profecía.

  No empecé, ni sus acciones faltas de principios ni su refutación sofista han abatido el mensaje, como ellos lo esperaban. Por el contrario, todo lo que habían hecho era realzarlo. Ellos, sin embargo, han logrado que el indolente y superficial -cada uno quien está dependiendo sobre otros para decidir que es verdad y que es error- permanezca en su condición Laodicense, - tibio, satisfecho, esperando ser “vomitado”.

 

  El Pastor A. G. Daniels, presidente del comité de los doce, le prometió al hermano Houteff una copia del documento que se había leído, pero hasta el día de hoy no han hecho  honor a esa promesa. Aun dos meses después de la reunión, telefoneamos intermitentemente a la oficina de la Conferencia de la Unión, y en cada ocasión sólo recibimos alguna excusa y otras promesas infructuosas. Finalmente, cuando el Concilio de Primavera estaba en sesión en Washington, D.C. enviamos al Pastor Daniells el siguiente telegrama:

 
Los Ángeles, California,
28 de Abril de 1934
Pastor, A. G. Daniels,
Takoma Park, Washington, D.C.
Al cuidado del Concilio de Primavera, Iglesia A.S.D.

  “Aunque prometió entregarnos un reporte sobre el estudio de la Cosecha, una vez editado, en unos días, ya han pasado seis semanas, a pesar de frecuentes solicitudes a la Conferencia de la Unión para que hiciera la entrega. Algunos reportes indican que se están circulando ya porciones o el reporte completo. Si es cierto favor notificarnos además de la fecha en que me enviará una copia”.

   (Firmado)  V.T. HOUTEFF

 

   Como en ocasiones anteriores, ninguna respuesta fue dada a esta urgente solicitud.  Reconocemos que la acción del comité es difícil de creer. Profundamente lamentamos que nos hayan obligado, a revelar los hechos, en defensa de la Verdad, para que cada cual conozca y decida por sí mismo, tal como aconseja el Espíritu de Profecía:“Al sacrificar el estudiante la facultad de razonar y juzgar por sí mismo, llega a ser incapaz de discernir la verdad y el error y cae fácil presa del engaño.

   Fácilmente es inducido a seguir las tradición y la costumbre. Es un hecho extensamente ignorado, aunque nunca sin peligro, que el error rara vez se presenta como realmente es”. La Educación, página 226.

  Tiempos como el presente revelarán a cada cual si su confianza está puesta sólo en Dios o sí en un Daniel; un Noé, o un Job. Aquellos que permiten que otros piensen por ellos, y estudien y decidan por ellos serán terriblemente chasqueados cuando muy pronto se encuentren en el lado equivocado. Entonces “allí será lloro y crujir de dientes”. Este peligro nos dirige, por lo tanto, a examinar la legitimidad de la Respuesta, además a examinar la habilidad interpretativa de--La Mente que Influenció Las Mentes de Doce.

   En una carta al Dr. N. S. Butterbaugh, el profesor Graf designa el comité de investigación de la conferencia como “el comité de los doce”, repitiendo la frase un número de veces, dando la apariencia de que ellos deben ser reconocidos tan dignos hoy día, como un cuerpo de autoridad hoy así como fuera el Sanedrín en los días de Cristo. Uno de estos fue el Profesor Graf mismo, quien en sus primeros folletos, al comparar los argumentos y fraseología con los expresados en la Respuesta, revelan que este “comité de doce”, en cuanto a su contribución a la Respuesta se refiere, fue virtualmente compuesto por uno sólo, y que sus conclusiones fueron el producto de los métodos ingeniosos de interpretación de esa misma persona. De esta forma los laicos han sido privados de un reporte representativo imparcial y se les ha dado el legado y preconcepción teológica de un individuo como si fueran las conclusiones de doce. 

  En su esfuerzo por destruir la fe del Doctor en la Vara, el Profesor dice en su carta:

  “Ahora, mi hermano, yo creo que usted ha tenido suficiente experiencia en el estudio e interpretación de las Escrituras para darse cuenta que es positivamente peligroso tratar de construir doctrinas Bíblicas esenciales e interpretación basado en la interpretación de símbolos y parábolas”.

  Tan increíble como parezca, actualmente aquí el profesor declara enfáticamente que “es positivamente peligroso” depender de tipos, símbolos, y parábolas como una base sobre la cual establecer “doctrinas Bíblicas esenciales”. Pero si su aseveración es correcta, entonces su acusación no ha de afectar únicamente las doctrinas de la Vara, sino además las doctrinas de la iglesia Adventista del Séptimo Día, ya que las mismas están basadas en gran medida en la interpretación de símbolos.

  Como ha sucedido con muchos Adventistas del Séptimo Día, el escritor de este tratado se convirtió a la iglesia Adventista del Séptimo Día por sus doctrinas reveladas, la mayoría de las cuales están esencialmente basadas en símbolos y tipos, tales como la gran imagen de Daniel 2 y las bestias de Daniel 7. En realidad, su interpretación provee la única llave que abre el presente y el futuro, revelando que los reinos de este mundo han de llegar a su fin cuando se establezca el reino de Cristo; porque la piedra que fue “cortada no con mano” (Daniel 2:34), golpeó la imagen, la desmenuzó, y la esparció por los cuatro vientos.

   La verdad simplemente es que la interpretación de las bestias simbólicas de Daniel 7 es la espina dorsal de la “doctrina Bíblica esencial” del Adventismo del Séptimo Día. La verdad del “cuerno pequeño”, que tenía “ojos como de hombre y boca que hablaba grandes cosas” (Daniel 7:8), es lo que hizo que nos uniéramos a la Denominación Adventista del Séptimo Día. Viendo, por lo tanto, que las doctrinas más esenciales del Adventismo del Séptimo Día están basadas sobre la interpretación de símbolos, pedimos al Profesor que explique donde descansa el peligro de los mismos. Pero, hasta la fecha, nueve años han transcurrido y continuamos esperando pacientemente su explicación.

  Una vez más: si el comité cree, como el Profesor, que los símbolos y tipos no son confiables, entonces la denominación debe haber cambiado recientemente su posición, ya que ésta, con mucho énfasis, siempre enseñó estos símbolos, también los tipos, tal como el movimiento del Exodo como un tipo del movimiento de 1844. (Vea Certidumbres del Movimiento Adventista, y el pequeño folleto, Cuarenta Años en el Desierto).

  Obviamente, entonces el comité debe confesar su propia extraordinaria confusión, y reconocer la verdad de que los símbolos no son sólo positivamente necesarios, sino además son positivamente seguros como la base de la “doctrina Bíblica esencial”. Y esta confusión en sí misma, debe dar suficiente ímpetu a todos los que desean hacer una investigación personal,honesta y completa de la Vara.

   Podemos entonces preguntar: ¿qué los llevó a tomar tal posición en contra de la Vara, siendo ésta contraria a lo que ellos habían estado enseñando?. Claramente fue su incapacidad para refutar el tema de “la Cosecha”. El Espíritu de Profecía dice:

   “Debía venir el verdadero Intérprete. Aquel que fuera prefigurado por todos los símbolos debía explicar su significado.

   Dios había hablado al mundo por medio de la naturaleza, las figuras, los símbolos, los patriarcas y los profetas. Las lecciones debían ser dadas a la humanidad en su propio lenguaje. ... El, el Autor de la verdad, debía separar la verdad del tamo de las declaraciones humanas que habían anulado su efecto. Los principios del gobierno de Dios y el plan de redención debían ser definidos claramente. Las lecciones del Antiguo Testamento debían ser presentadas plenamente a los hombres”. El Deseado de Todas las Gentes, página 25.

   “Todo el sistema de tipos y símbolos fue una profecía compacta del Evangelio, una presentación en la cual estaban resumidas las promesas de la Redención”. Los Hechos de los Apóstoles, página 12.

 “Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba”. Mateo  13:34.

  

  El Profesor evidentemente ignora el hecho de que el sistema ceremonial con todo su ritual simbólico es la base de las enseñanzas del Antiguo Testamento, y es además, a la par con las parábolas de Cristo, de igual manera la base de las enseñanzas del Nuevo Testamento, y quelos tipos y símbolos proféticos de Ezequiel, Daniel, Oseas, Zacarías, el Apocalipsis, y todo el resto de la Biblia, siendo designadas expresamente para arrojar luz sobre la obra de la terminación del Evangelio, son obviamente de vital necesidad y de seguridad singular como la base de la “doctrina Bíblica esencial”. Ciertamente: ¿de qué otra manera puede ser, para que ellas sigan siendo como al presente son - el fundamento de las Escrituras?.

   ¡Más aun, siendo que estos símbolos, tipos y parábolas no están interpretados en los escritos de la Hermana White (solamente dejó la promesa de que alguien había de venir a interpretarlos), y puesto que el Profesor no acepta otra autoridad de interpretación, queda evidenciado que él, y aquellos que aceptan y creen en lo que él dice, nunca han de arribar a la verdad de estas cosas! Peor es aun su

 Pseudo-Refuración.

   Por muchos años, como pueblo, nosotros los Adventistas del Séptimo Día hemos enfrentado vehementemente los sofismas extensivamente empleados en contra de las verdades del Mensaje de los Tres Ángeles; tales como, por ejemplo, los argumentos en contra de la verdad del Sábado, y también los que han traído en contra del Espíritu de Profecía por aquellos que defienden la interpretación privada (no inspirada), pero estamos sorprendidos de ver a nuestros hermanos en la Conferencia General recurrir a los métodos engañosos, y lo que es aun peor, es que lo están haciendo en contra de un hermano cuyo deseo es exaltar el Mensaje del Tercer Ángel y el dón del Espíritu de Profecía.

  Estamos completamente al tanto que la forma en que fueron colocadas las citas de La Vara del Pastor y el Espíritu de Profecía, tal como aparecen en el folleto, Una Respuesta a La Vara del Pastor, los hace aparecer en conflicto directo uno con el otro. Pero esta falsa apariencia ha sido efectuada al aislar las declaraciones de su conexión contextual. Por ejemplo, si quitamos del Salmo 53:1, la cláusula que dice, “no hay Dios”, hacemos a David hablar como un ateo, y la Biblia como la obra que más se contradice a sí misma entre toda la literatura. Este es el método de extraer las declaraciones que componen las siguientes-- Comparaciones Injustas.

 Estas comparaciones son halladas en Una Respuesta a La Vara del Pastor

La Vara del Pastor

 

“El exilio del papa pío VI, en 1798 y su muerte en Valencia, Francia, el 19 de Agosto de 1799, no es [cursivas del autor] la indicación de la herida mortal, más de lo que sería la muerte de cualquier otro papa antes o después”. La Vara del Pastor, Volumen 1, página 215.

                     ******** 

El Espíritu de Profecía

 

“Y vi una de sus cabezas como si hubiese sido herida de muerte; y su herida mortal fue sanada; y toda la tierra maravillóse yendo en pos de la bestia. La herida mortal que le fue ocasionada se refiere a la caída del papado en 1798”. El Conflicto de los Siglos, página 636.
 
“Este período, como fue indicado en capítulos anteriores, empezó con la supremacía del papado, en el año 538 de J. C., y terminó en 1798. Entonces el papa fue hecho prisionero por el ejército Francés, el poder papal recibió su golpe mortal y quedó cumplida la predicción ‘si alguno lleva en cautiverio, al cautiverio irá’.” El Conflicto de los Siglos, página 492.

Las declaraciones anteriores están reproducidas fielmente de Una Respuesta a La Vara del Pastor, páginas 42, 38.

 El método inescrupuloso usado por los hermanos en estas comparaciones, en su desesperado esfuerzo en probar que La Vara del Pastor está en error, puede volverse en contra de la Biblia y sobre las publicación de la denominación misma.

 Por ejemplo:
 
Las Señales de los Tiempos:
 

 

“...Por lo tanto, ni es correcto ni Bíblico declarar que la Iglesia Católica Romana es la quinta cabeza del Dragón o la bestia de Apocalipsis 13”. Señales de los Tiempos, 12 de Abril de 1932.

 

****

La Vara del Pastor:

 

“La idea concerniente a la aplicación simbólica de … la bestia semejante a un Leopardo de Apocalipsis 13, la bestia escarlata de Apocalipsis 17, … como símbolos del Papado, es antibíblico y tambien ilógico”. La Vara del Pastor, Volumen 2, página 148.

   Mediante este método sombrío, además, uno puede mucho más fácilmente contradecir a Pablo con los escritos de Moisés, que la contradicción que ellos creen haber mostrado entre La Vara del Pastor y el Espíritu de Profecía, como se puede ver en los siguientes ejemplos:

Pablo dice: “¿Tu quien eres que juzgas al siervo ajeno? … Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté asegurado en su ánimo”. Romanos 14:4, 5.

 ****

“Más el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios; no hagas en el obra alguna”. Exodo 20:10.

¿Por qué no acusamos a Pablo de enseñar que uno puede guardar cualquier día siempre y cuando lo “haga para el Señor?”

 

“Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada hay que desechar, tomándose con hacimiento de gracias”. 1 Timoteo 4:4.

 ****

“Estos empero no comeréis de los que rumian, y de los que tienen pezuña: el Camello, porque rumia más no tiene pezuña hendida habéis de tenerlo por inmundo”. Levítico 11:4.

¿Por qué no acusamos también a Pablo de enseñar que se puede comer cualquier cosa o todas las cosas, aunque esté prohibido en la ley de Dios?

"Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo lo cual es mucho mejor. Empero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros." Filipenses 1:23, 24

 ******

"Porque los que viven saben que han de morir más los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido." Eclesiastés 9:5.

   Si el “comité de doce” hubiese vívido en los días en que Pablo predicaba, y hubiesen usado el método presente de investigación, en su negativa a considerar la suma total de lo que el apóstol enseñaba en sus declaraciones, lo hubiesen condenado por ser un maestro evolucionista, que los muertos están conscientes, y de intemperancia, y bajo tal decepción, hubiesen estado entre los primeros en pedir su cabeza tal como al presente están haciendo con La Vara del Pastor.

   Aunque no es de envidiar el grado de culpa que sentirían si hubiesen derramado la sangre de Pablo, sin embargo, su oportunidad de entrar en la vida eterna sería mayor (si es que la ignorancia de lo que Pablo enseñaba hubiese sido una posible excusa para ellos) de lo que será si ellos impenitentemente continúan tratando con tanta injusticia el mensaje de la Vara. Quizás sea difícil entender las enseñanzas de Pablo, pero realmente no es difícil entender las enseñanzas de la Vara, porque las líneas inmediatamente después de las que el comité citó, claramente declaran que la bestia indescriptible y la semejante al Leopardo representan al papado. Y aun más,aunque la Vara abiertamente declara que ambas figuras, el cuerno-cabeza, teniendo “los ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas”, y la cabeza con la herida como de muerte, representan el papado, ellos lo han hecho aparecer como que enseña algo diferente.aunque la Vara abiertamente declara que ambas figuras, el cuerno-cabeza, teniendo “los ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas”, y la cabeza con la herida como de muerte, representan el papado, ellos lo han hecho aparecer como que enseña algo diferente.

 

   La cita de La Vara del Pastor, en la página 30 de este Tratado, muestra en la explicación que le sigue, que la Vara está meramente tratando de explicar que aunque algunas de las bestias representan el poder Romano, es tanto antibíblico como ilógico, presumir que todas las bestias son símbolo de ese sistema, o que la bestia semejante al leopardo en su totalidad (las siete cabezas y los diez cuernos) simboliza ese sistema solamente, puesto que éste está simbolizado por la cabeza con la herida como de muerte. Las otras seis cabezas, ilesas, y los diez cuernos indudablemente tienen que ser símbolos de otros sistemas. Al suprimir estos hechos de los hermanos ellos están siendo muy injustos con la Vara, y por lo tanto engañando y confundiendo a los laicos. No hay excusa para tal acto, ya que si ellos están muy ocupados para leer, entonces con sólo una mirada a la ilustración de la página 84 del Volumen 2 de La Vara del Pastor pueden reconocer que no dice lo que ellos están tratando de hacerlo decir.

   Todos los demás argumentos que han traído en contra de la Vara con el propósito de impedir que los laicos la estudien, puede ser silenciada de la misma manera, simple, rápida y completa como fue demostrado en los ejemplos anteriores. Si alguien tiene alguna duda le invitamos a enviar sus preguntas. Seleccione las contradicciones más significativas que pueda encontrar entre aquellos que se oponen a la Vara y prometemos aclararla.

   Tal vez la distorsión más grave está en la declaración: “Cuando se llamó la atención al autor de La Vara del Pastor en relación a esta contradicción directa, él no la negó, sino que alegó que su interpretación debía ser aceptada porque la Hermana White no tenía toda la luz en el asunto”. Una Respuesta a La Vara del Pastor, página 42.

   Esta alegación es el resultado de fabricación o mala interpretación ya que en ningún momento hemos hecho tal declaración, ni existe alguna posibilidad de hacerla, puesto que creemos que la Vara está en perfecta armonía con los escritos de la Hermana White. Por lo tanto, esperamos que por amor propio y el beneficio de sus almas el comité sea suficientemente honesto y corrija ésta tergiversación.

   Ahora dirigimos la atención del lector a lo que El Conflicto de los Siglos enseña concerniente a quien produjo la herida, ya que la Respuesta trata con El Conflicto de Los Siglos en la misma forma desleal y pérfida en que trata La Vara del Pastor. En este caso, omite la exposición histórica extensiva y completa que el libro hace sobre el asunto, la cual demuestra la inflicción de la herida como el resultado, no de un acto singular momentáneo, sino de una extensa serie de eventos, como podemos observar en los siguientes pasajes:

 “... Ha principiado una lucha reñida (dice Lutero); hasta aquí no he hecho sino chancear con el papa; principié esta obra en nombre de Dios, y ella se acabara sin mí y por su poder.

 

 … Expuse con claridad la palabra de Dios; prediqué y escribí, esto es todo lo que hice. Y sin embargo, mientras yo dormía. ... la palabra que había predicado afectó al papado, como no le perjudicó príncipe ni emperador alguno.

 ... la sabiduría de los papas, de los reyes y de los prelados había sido anulada por el poder de la verdad. El papado había sufrido una derrota que iba a dejarse sentir en todas las naciones a través de los siglos.

 … Una revolución sin límites se había cumplido así por medio de Lutero. Roma bajaba ya de su trono, y era la palabra de un fraile la que la hacía descender”. El Conflicto de los Siglos, páginas 152, 201, 173, 165.

 “El poder sereno y digno de Lutero humilló a sus enemigos e infligió un terrible golpe al papado”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 332.

 “... A través de la ayuda divina él (Lutero) fue habilitado para zarandear el vasto poder de Roma; de modo que en cada país el fundamento del papado tembló”. Obreros Evangélicos, Edición Antigua, página 428 (inglés).

 Con estas declaraciones delante de nosotros, estamos ahora listos apropiadamente para evaluar el pasaje:

 “Entonces (1798), el papa fue hecho prisionero por el ejército Francés, el poder papal recibió su golpe mortal y quedó cumplida la predicción: ‘Si alguno lleva en cautiverio,al cautiverio irá”. El Conflicto de los Siglos, página 492.

 

   Esta declaración dice que el verso 10 de Apocalipsis 13 (”Si alguno lleva en cautiverio, al cautiverio irá”), y no el verso 3 (“herida de muerte”), tuvo su cumplimiento en 1798. No se puede hacer una interpretación diferente a ésta sin pasar por alto todas las declaraciones anteriores respecto al tópico. La Biblia, por otra parte, muestra claramente que el tomar al papa cautivo no fue lo que le infligió la herida, porque aunque el papa nunca recuperó su libertad, sino que murió cautivo, la “cabeza” si se recobró de su herida, y vivió.

   Más aun Juan vio el evento del verso 3 (la herida de la cabeza) tomando lugar antes que el evento del verso 10 (la cautividad del papa). La herida a la cabeza, por tanto, representa el golpe que le fue propinado por la Reforma Protestante.

   En otro caso de tergiversación el comité dice: “Se aboga que Lutero, entonces (1500 d. C.) proporcionó la herida mortal”. Una Respuesta a La Vara del Pastor, página 43. Más, fervorosamente animamos a todos los que aman el Mensaje del Tercer Ángel que consideren este importante asunto, y vean por sí mismos que la Vara no enseña que el golpe fue proporcionado en 1500, como ellos están tratando de hacerle creer a la hermandad sino más bien después del 1500. (Léase La Vara del Pastor, Volumen 1, páginas 209-222, y Volumen 2, páginas 85-107).

 

 

  En las páginas seis y ocho, la Respuesta confiere laidea de que es una respuesta al “estudio de la Cosecha” el cual fue presentado al “comité de los doce”, y que está en cumplimiento con el acuerdo de Fullerton. La verdad, sin embargo, es que el comité nunca respondió al estudio de la “Cosecha” (nuestro Tratado N° 3) sino que intentó silenciar con una especie de golpe supremo todas las publicaciones de La Vara del Pastor. En realidad, el título mismo del folleto asevera que es “Una Respuesta a La Vara del Pastor”, y no al estudio de “La Cosecha”.

   Puesto que el acuerdo determinaba que si el primer estudio no podía ser refutado un total de cinco serían presentados, era menester que el primer estudio fuese evaluado en las siguientes veinticuatro horas después del estudio. ¡Pero, a pesar del acuerdo, pasaron más de seiscientas horas antes de que la respuesta llegara!. Y aun entonces, como se muestra, no fue una respuesta al estudio presentado.

   En vista de este hecho el cuál pone al comité en falta de su compromiso firmado, nuestra posición es automáticamente vindicada, y se pone en tela de juicio, reduciendo a cero el siguiente cargo:

   “Hemos aceptado el reto de probar que las doctrinas de la Vara del Pastor están equivocadas ... ahora es a ti que se te lanza el reto, no de parte nuestra, sino por el principio simple de honor y honestidad; … ¿recurriría ahora el autor a 'prácticas engañosas' y 'distorsión' y 'enredos' y 'modificación' de 'error' … o tomará un paso adelante honesta y honorablemente y cumplir con su promesa…” Una Respuesta a La Vara del Pastor, páginas 37, 49.

 

   Con el método que ellos han usado -refutando los escritos de una persona mediante comparación con los escritos de otra- cualquiera de los dos libros de la Biblia puede usarse para refutar otro. Más aun, el siguiente ejemplo suficientemente demostrará que no solamente se pueden hacer contradecir los escritos de dos personas diferentes, aunque estén en perfecta armonía, sino que además los escritos de cualquier otro escritor pueden hacerse aparecer como auto-contradictorio. Tomemos por ejemplo las siguientes dos declaraciones de los escritos de la Hermana White: - {TR7 38.1}

  “Hay mil tentaciones disfrazadas, preparadas para quienes tienen la luz de la verdad: y nuestra única seguridad esta en no recibir nuevas doctrinas, ni nuevas interpretaciones de las Escrituras, sin antes someterlas a los hermanos de experiencia. Presentadlo delante de ellos en un espíritu humilde, educable, con oración ferviente; y si ellos no ven luz en este, sometéos a su juicio; porque en la multitud de consejeros hay seguridad (Prov. 11:14)”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 272-273. - {TR7 38.2}

  “Cada alma debe mirar a Dios con contrición y humildad, para que El la guíe, conduzca y bendiga. No debemos confiar a la obra de escudriñar las Escrituras en lugar nuestro. - {TR7 38.3}

  Con frecuencia, algunos de nuestros hermanos dirigentes se han colocado del lado equivocado; y si Dios mandase un mensaje y aguardase a que estos hermanos más antiguos preparasen su progreso, nunca llegaría a la gente. - {TR7 38.4}

  Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a Su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan”. Obreros Evangélicos, página 318; Testimonios para los Ministros, páginas 106-107. En este ejemplo, podemos ver rápidamente que aunque dos pasajes sean inspirados por el mismo Espíritu

    Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a Su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan”. Obreros Evangélicos, página 318; Testimonios para los Ministros, páginas 106-107. En este ejemplo, podemos ver rápidamente que aunque dos pasajes sean inspirados por el mismo Espíritu sin embargo, cuando son manipulados pérfidamente, fácilmente se pueden forzar a una aparente contradicción. Por otro lado, cuando tomamos en consideración en primer lugar el objetivo del autor al hacer su declaración, cada caso individualmente, entonces y solamente entonces puede uno interpretar sus pensamientos correctamente, libre de contradicciones. En demostración específica de esta verdad en general, pedimos la atención del lector al siguiente análisis breve de una cita mal usada y abusada en Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 272-273, en relación a nueva luz:

   “Hay mil tentaciones disfrazadas, preparadas para quienes tienen la luz de la verdad; y nuestra única seguridad esta en no recibir nuevas doctrinas; ni nuevas interpretaciones de las Escrituras, sin antes someterlas a los hermanos de experiencia. Presentadlo delante de ellos en un espíritu humilde, educable; con corazón ferviente; y si ellos no ven luz en este, someteos a su juicio; porque en la multitud de consejeros hay seguridad (Prov. 11:14)”.

   Las condiciones que suscitaron la declaración fueron que, el Hermano D____________, pretendiendo tener luz, estaba en tinieblas, lo cual, en lugar de esclarecer, hizo más confuso el mensaje que fue presentado por El Espíritu de Profecía. En vista de esta realidad, los “hermanos de experiencia” a quien ella hace referencia, es fácil de ver, que no son otros sino los fundadores de la denominación Adventista del Séptimo Día, aquellos que compartieron con la Hermana White en la singular experiencia de establecer

  El mensaje punto por punto, y no aquellos que subsecuentemente prosiguieron a proclamarlo.

   Claramente entonces la única manera posible en la cual estos “hermanos de experiencia” pueden ser consultados al presente es atesorando y siguiendo las instrucciones que ellos dejaron registradas por escrito en sus testimonios personales y particularmente los de su líder y portavoz del Señor, la Hermana White. El “ángel” de los Laodicenses, quien es “cuitado, y miserable, y ciego, y pobre, y desnudo”, obviamente no está en condición para aconsejar sino más bien para recibir instrucción y ayuda espiritual.

   Por consiguiente el comité de los doce, y el resto de los hermanos líderes juntamente, deben aceptar, humilde e implícitamente, la palabra de los escritos inspirados para la iglesia en todo lo que estos implican, si es que cada uno de ellos quiere hacer eco a la voz de experiencia y verdad. Si hubiesen hecho esto, el Señor no hubiese hecho la demandante declaración: “Más porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:16. En otras palabras, aunque no ocupan la misma posición que ocuparon los “hermanos de experiencia” mencionados en Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 273, y actualmente se hayan en una posición peligrosa, sin embargo, si hubiesen ejercido el mismo juicio y espíritu que los pioneros, fuesen ahora consejeros confiables, merecedores del mismo respeto.

 

 

  Esta verdad se puede demostrar aun más allá por el hecho de que si la declaración de Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, significa lo que nuestros líderesnos quieren hacer pensar que significa, entonces Juan el Bautista, Jesucristo, los Apóstoles, Lutero, los Reformadores, Guillermo Miller, y la Hermana White en 1844 y otra vez en 1888, estuvieron, uno tras otro, completamente equivocados, ya que ninguno de ellos respetó las decisiones de sus hermanos líderes, quienes en sus respectivas edades fueron aclamados popularmente como los “hermanos de experiencia”, los cuales por no haber creído que había luz en los mensajes, se opusieron tanto al mensaje como a los mensajeros. Y la Hermana White nunca se sometió a sus decisiones cuando ellos se le opusieron.

  Más aun, si hubiese sido su intención dar a la cita en consideración el significado que el comité le adjudica, ella nunca hubiese escrito lo que escribió en Obreros Evangélicos, página 318 y en Testimonios para los Ministros, páginas 106-107, los cuales están en completo desacuerdo con sus interpretaciones privadas que ellos hacen de Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 273. Obviamente entonces, al contender con la Vara en una base carente de fundamento, inadvertidamente, en lugar de perjudicar la Vara, están atrayendo críticas sobre el Espíritu de Profecía y como resultado confundiendo, atemorizando y encegueciendo los laicos. Hermano, hermana, “Escoged en este día” a quien habéis de “seguir”, si a los mensajeros de Dios o a los líderes.

 

 

    La Vara no estira una cita, hasta el punto de romperla mientras que otras citas pertinentes al significado son completamente ignoradas, por el contrario toma en consideración cada punto relevante. Bajo este principio, el cual el comité ignoró completamente, la única posible interpretación armoniosa que -ellos pueden poner sobre Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 273 es que ellos mismos, junto al resto de sus hermanos, deben evitar inyectar en el mensaje de cualquier otra persona sus punto de vista personales aquí y allá sin antes haber sometido sus ideas a la persona a través de la cual viene el mensaje, tal y como instruye el Espíritu de Profecía: “Si llega un mensaje que no entendéis, empeñaos en escuchar las razones que el mensajero expone”, no las razones que pueda dar el ministro. (Véase Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 30).

   Habiendo ordenado por precepto y ejemplo que todo hombre debe sacar primero la viga de su ojo antes de intentar “sacar la paja” del ojo del hermano (Mateo 7:4), el Maestro de tal forma ha mostrado que la iglesia no debe decir a otros, “déjame sacar la paja de tu ojo”; cuando, “he aquí, una viga en tu ojo”. De modo que estamos obligados por el solemne deber de dirigir las miras sobre la denominación Adventista del Séptimo Día (nosotros), no sobre ninguna otra denominación (nuestro hermano). Siguiendo las instrucciones del Maestro, estamos por lo tanto mirando aquí no al ojo de un individuo sino colectivamente al ojo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día-- El Ojo Denominacional.

   Explicando Isaías 4:1, la publicación denominacional (no sólo publicación y propiedad de la denominación, sino además con el endorso y uso del Departamento de Escuela Sabática a través del mundo en 1928),titulada Isaías, El Profeta Evangélico, Volumen 1, página 28, ésta declara:

   “Siete mujeres, un hombre. El siete es el número completo. La ‘Mujer’ representa una iglesia (Apocalipsis 12:1-2; 17:3), pero en este caso no una iglesia pura o verdadera, ya que hay un reproche. Cuán cierto hoy, que las iglesias no aceptarán el pan que desciende del cielo, sino que prefieren comer su propio alimento - las tradiciones de los hombres. Ellas quieren el nombre, pero rehúsan las vestiduras que Cristo provee, y por tanto serán halladas en el día final sin los vestidos de boda”.

   Aunque en el 1928, a través de la publicación (lección) de Escuela Sabática, Isaías, el Profeta Evangélico, la denominación oficialmente enseñó la interpretación anterior de Isaías 4:1, aún en 1931, a través de la revista oficial de la iglesia, La Revista Adventista “Review and Herald” ella oficialmente también enseñó una interpretación enteramente diferente; a saber:

   “Es generalmente entendido que ésta es una descripción figurativa de las condiciones que habrían de prevalecer en Israel porque las guerras en las cuales serían muertos tantos hombres que existiría una gran preponderancia de mujeres. No debemos buscar exactitud matemática en tales asuntos de profecía Bíblica.

  

   No queremos dar a entender que buscamos encontrar el cumplimiento de esta profecía en la Guerra de 1914-1918, pero es cierto, sin embargo, que en varios de los países de Europa el número de mujeres sobrepujaba el de los hombres, debido a que miles de hombres perdieron sus vidas en esa lucha titánica. Esta es una condición que puede volver a repetirse en la gran guerra que al presente amenaza al mundo”. Review and Herald, 11 de Junio de 1931.

   No vamos a intentar explicar aquí Isaías 4:1, pero si solicitamos a la Conferencia General cual de las interpretaciones debemos creer, la primera o la última. En vista de que una está en desacuerdo con la otra, ambas no pueden estar correctas, y por lo tanto el endorsar una o ambas sería sancionar la hipótesis, con la consecuencia de que en lugar de ayudar a nuestros hermanos líderes a abandonar tan peligroso curso, estaríamos más bien confirmándolos y apoyándoles.

   Aquellos que permiten que otros piensen e investiguen por ellos en lugar de investigar por sí mismos, y quienes por ende aceptan las decisiones de los líderes (quienes reclaman ser los “hombres de experiencia”), deben, si se les pregunta lo que piensan del tema de Isaías 4:1, contestar, con toda honestidad, no sabemos lo que creemos.

   La próxima doble interpretación envuelve por una parte el folleto titulado, Cuarenta Años en el Desierto, por Taylor G. Bunch, y por la otra, la Review and Herald, 1ro. de Junio de 1930, en un artículo titulado, Una Comparación de Cuarenta y Un Años, por H. E. Rogers, el Secretario de Estadísticas de la Denominación. El Pastor Taylor Bunch, en su folleto, enseña que de 1888 (desde que la denominación rechazo el mensaje de “Justificación por la Fe”) a 1928, cuarenta años, la Denominación Adventista del Séptimo Día repitió la experiencia de Israel en el desierto.

 

   Siendo que este folleto fue escrito por un empleado de la Conferencia General y fue circulado ampliamente entre el pueblo, no es necesario que lo citemos. Su título, Cuarenta Años en el Desierto, habla por sí mismo.

   Ahora tornémonos al artículo del Pastor Rogers, el cual dice: “Algunos oponentes a esta causa contienden que desde la conferencia de Mineápolis en 1888, la denominación ‘ha estado errante en el desierto’ …

   Si ‘errantes en el desierto’ quiere decir multiplicar la membresía de la denominación por más de diez, y aumentar el número de obreros más de cincuenta veces, … la denominación se puede declarar culpable de los cargos”.

   Así que mediante otra posición bidireccional, la Conferencia General nuevamente nos obliga a solicitarles que surjan con una declaración definida y clara en relación a cual de las dos interpretaciones desean que aceptemos siendo que no podemos creer ambas y al mismo tiempo estar seguros de lo que creemos. ¡Si el Pastor Taylor G. Bunch está enseñando error, tal como la Review and Herald tácitamente aduce, y es considerado como un “oponente” a la “causa”, ¡por qué, entonces, la Conferencia General no sólo toleró sus opiniones, sino que le pagó para que las publique y además endorsa su circulación!. Por otro lado, si el Hermano H. F. Rogers no ha escrito la verdad sobre el asunto, entonces él está mal representando no solo la Verdad, sino también la Conferencia General y el ministerio denominacional, siendo, por lo tanto, inadecuado para la posición y el empleo que ocupa. ¡Sin embargo, el ministerio Adventista del Séptimo Día actualmente retiene tanto obreros como miembros aceptables!.

   Aun más, en su desesperado esfuerzo por refutar las enseñanzas de la Vara, el comité enfáticamente sostiene que el golpe que causó la “herida mortal” a una de las cabezas de la bestia semejante al leopardo (Apocalipsis 13) fue asestado por Berthier, el general Francés, en 1798. Para apoyar esa posición, ellos invocan El Conflicto de los Siglos, página 492. (Véase Una Respuesta a La Vara del Pastor, página 42). Sin embargo, en su órgano misionero oficial, la Denominación enseña que ‘el golpe mortal’ aquí predicho tiene su cumplimiento en la Reforma Protestante, en la Revolución Francesa, y culminó en la herida aparentemente mortal al mismo corazón del papado cuando el papa fue despojado y hecho prisionero por los Franceses en 1798”. Signs of the Times, 30 de Enero de 1934, página 6. (Las cursivas son nuestras).

   De esta forma somos llevados aun más lejos en el mar de inconsistencias teológicas de parte de los ministros, y abandonados para decidir por nosotros mismos cual bote ha de llevarnos al puerto, Signs of the Times, o Una Respuesta a La Vara del Pastor.
 

   Siendo que Una Respuesta a La Vara del Pastor ha sido perforada fatalmente en varios lugares, y está en condición de naufragio, y en vista de que las “Signs of the Times” --en la cita anterior está en perfecta armonía con las enseñanzas de La Vara del Pastor en este respecto, no se necesita pensarlo dos veces para determinar cual proporciona el rescate del apuro en que la Denominación nos ha puesto en este asunto. Cualquiera puede ver con claridad que la Respuesta está fatalmente herida y que ha de arrastrar con ella a todo el que se le abrace. - {TR7 46.3}

  Nuevamente, si, según las acusaciones de Una Respuesta, las enseñanzas de La Vara del Pastor con relación a la herida, es herejía, y la Denominación está determinada a extirparla de la iglesia entonces, les rogamos nos digan, ¡por qué han malgastado el dinero del Señor publicando la misma herejía en Signs of the Times!. - {TR7 47.1}

  De modo que, al mismo tiempo que, por una parte, miles de copias de la Respuesta pregonan negativamente, por la otra parte miles de copias de Signs of the Times y The Pope King Again pregonan afirmativamente en respuesta a la pregunta, ¿Infligió la Reforma Protestante la herida Mortal?. - {TR7 47.2}

  ¿Queda alguna duda de por qué los laicos están en perplejidad y confusión en cuanto a que voz obedecer y que voz han de seguir? ¿No es para maravillarse que para poder rescatarles de su dilema, “La voz de Jehová clama a la ciudad … Oíd la vara y quien la establece?. Sólo la voz de la Vara puede resolver el asunto. “El sabio escuchará” su voz. - {TR7 47.3}


 

   Estas evidencias, con voz como de trompeta, deberían despertar a los laicos de su estupor, para hacer una investigación personal exhaustiva de losvarios asuntos en juego. Y de más está señalar que quienes no sean despertados a esta realidad a causa de su indiferencia desesperante no tienen una idea en que manos confían sus invaluables coronas de vida. Verdaderamente, la evidencia que la experiencia nos provee debería capacitarnos para comprender que su esperanza en un Noé, un Job, o un Daniel para conducirles hacia la Canaán Celestial, ha de terminar en amargo chasco y desastre en lugar de gloria y vida eterna.

   Sentimos profundamente que nuestros hermanos se hayan manifestado abiertamente en contra de la Verdad obligándonos a exponer sus esfuerzos subversivos. Si nuestro único blanco no fuera honrar a Dios, por el bien de estos hermanos y por el de todo Su pueblo, nunca hubiésemos hecho públicos estos hechos, pero el tiempo solemne, “los días de purificación” (Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 75), que nuestra iglesia enfrenta nos compele a “clamar a voz en cuello”, y obedecer su mandato: “alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”. Isaías 58:1.

   “Ha de proclamarse la verdad en toda su punzante severidad. Se necesitan hombres que trabajen con energía dedicada e inagotable en favor de la purificación de la iglesia y la amonestación del mundo”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 175.

 Por lo tanto le dirigimos algunas palabras

 Al Comité de los Doce

 Queridos hermanos:

 

 

 

   Aunque ustedes hayan puesto en juicio y cuestionado nuestra integridad, no deseamos -protestar el aspecto personal de la reflexión. En verdad, los hechos aquí expuestos desenmascaran vuestro reto y expone el verdadero carácter del mismo, lo despoja tan completamente de fuerza alguna que hace innecesario cualquier esfuerzo por enfrentarlo, en defensa de la Verdad, con ninguna otra medida que un desafío de nuestra parte: Claramente probadnos incorrectos en la forma evidente y franca en que hemos probado vuestro error por este medio, entonces pruebemnos y ved si “cumplimos” o no nuestro “voto”. Oh, si vuestro tiempo es tan limitado y crítico que no os permite examinar los otros volúmenes de La Vara del Pastor, permitan entonces que sean suficientes las escasas páginas de este folleto como la “Prueba Número Uno” sobre la cual podáis desarrollar vuestro caso. “Producid vuestras poderosas razones”. “Venid luego y estemos a cuentas”. Más como hermanos, fervorosamente les aconsejamos que no recurran nuevamente a las tácticas “escapistas” engañosas con que está completamente viciado el folleto Una Respuesta a La Vara del Pastor. Demostrad que estamos en error, hermanos, y quedareis sorprendidos en ver cuán rápidamente nos retractamos y destruimos todas nuestras publicaciones, aunque vosotros continúen acariciando otras inconsistencias. Como puedes ver, no estamos pidiendo algo irrazonable sino lo que en sentido común y deber vosotros estaríais obligados a demandar si estuviéseis en nuestro lugar.

   “Así que, todas las cosas que quisiérais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas”. Mateo 7:12.

 

   Ahora, no penséis que en estas páginas -tan sólo va un “desafío”. Ciertamente no, sino más bien un ruego activado por la advertencia misericordiosa del Señor de la terrible tragedia que se avecina sobre la amada iglesia del Señor. ¡Una sorpresa terrible! La misma nos impulsa a clamar con aquel que amó las almas de sus hermanos por encima de la suya: “Tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque desearía yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne”. Romanos 9:2-3.

  Nuevamente el Espíritu de Profecía dice: “Aun los Adventistas del Séptimo día están en peligro de cerrar sus ojos a la verdad tal como es en Jesús porque contradice algo que han dado por sentado como verdad pero que, según lo enseña el Espíritu Santo, no es verdad. ... Pero guardaos de rechazar aquello que es verdad. El gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo. Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan”. Satanás dice: “La gente acepta las explicaciones de las Escrituras de parte de sus pastores, y no investiga por sí misma. Por lo tanto, al actuar por medio de los ministros, puedo dominar a la gente de acuerdo con mi voluntad”. Testimonios para los Ministros, páginas 70, 106, 107, 473.

 Esta amonestación a manera de testimonio urge

 

   Una Palabra a los Laicos:Como creyentes firmes en el Mensaje del Tercer Ángel y el movimiento de 1844, apelamos fervientemente a ustedes, Hermanos, en esta hora crítica, a que no acepten las decisiones de otros o sancionen sus acusaciones en contra nuestra sin antes hacer una investigación completa personal del mensaje en La Vara del Pastor, el cual ha venido a ustedes “en el nombre del Señor”. (Véase Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 34). - }

  “Hombres, mujeres y jóvenes, Dios requiere de vosotros que poseáis valor moral, firmeza de propósito, fortaleza y perseverancia, mentes que admitan los asertos ajenos, sino que investiguen por su cuenta antes de aceptarlos o rechazarlos, y que escuchen y pesen las evidencias, y las lleven al Señor en oración”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 2, página 119. - 

Os imploramos, hermanos, no repitáis los errores de la nación Judía y las iglesias Cristianas nominales al condenar o rechazar sin dar igual atención a ambos lados. Si los hermanos líderes os abordan objetando el que ustedes hagáis una investigación personal del mensaje, no consientan hasta que les hayan dado una exposición más lógica y convincente de la que da la Vara en el asunto en cuestión. -  


    Indiferencia en el asunto de parte de los laicos ha animado a los líderes a usar un espíritu cruel e imperioso por el cual han traído desgracia -sobre la iglesia de Dios. Tal espíritu fue la causa de que en una ocasión fuésemos citados delante de la presencia del juez municipal, y luego, debido a que no pudieron sostener cargos en contra nuestra, impidiéndoles usar el brazo de la ley para echarnos fuera de las iglesias, tomaron la ley en sus propias manos y en cuatro ocasiones (dos de ellas en forma violenta) nos cargaron fuera de la iglesia. En otra ocasión, les condujo a hacer que tomaran arrestado al Hermano Houteff, aunque en vano, ya que las autoridades, luego de examinar ambas partes no hallaron culpa en él, y ordenó a los oficiales de la policía que lo habían traído a la estación de policía que lo condujeran de regreso a la iglesia donde lo habían arrestado, lo cual aumentó la ira y humillación de sus acusadores. Aun en otra ocasión, les movió a abofetearle en la cara; y aun en otra, el mismo espíritu de odio les llevó a golpearle despiadadamente en la cabeza y cara hasta dejársela amoratada. Después de este último ataque, llevado a cabo por uno que había dejado la iglesia y a quien ellos habían estacionado en la puerta de entrada como vigilante para no dejarnos entrar, el sentimiento prevaleciente en la multitud fue, “¡Quizás ahora él no vuelva más!”.
 
Entonces, poco tiempo después, este mismo espíritu les hizo llegar tan lejos que ellos intentaron confinar al Hermano Houteff a un hospital de psiquiatría, y no habiendo podido lograrlo trataron entonces de que fuera deportado infructuosamente, lo cual les trajo aun mayor humillación y más ira despiadada. - {TR7 51.1}

Sin embargo, la más humillante de todas sus acciones fue la del ministro, quien, después del servicio, el Sábado en que el

  Hermano Houteff fue brutalmente maltratado, en justificación de este acto criminal, dijo: “Si ellos no te quieren aquí, ¿por qué continuas viniendo?” Luego procedió a evocar como base Bíblica para su protesta, las palabras: “Y entrando en la casa, saludadla. Y cuales quiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabra, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies”. Mateo 10:12, 14. ¡Una perversión vergonzosa de las Escrituras en vergonzosa defensa del error!.

   En el lenguaje simple y claro de Cristo, como cualquier honesto lector de la Biblia admitirá, en las Escrituras anteriores, El ordena a sus seguidores a salir y quedar afuera solamente cuando no son bienvenidos en una casa (hogar), pero no cuando son echados del templo (la iglesia). Esto lo afirma la siguiente experiencia:

   Los apóstoles estaban en “el pórtico de Salomón”. “Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, …se llenaron de celos; y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. Más un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel

 

para que fuesen traídos. Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad; y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro. Cuando oyeron estas palabras del sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello.  Pero viendo uno, les dio la noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo. Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer antes que a los hombres”. Hechos 5:12,17-29.

 

  En contraste con este registro las palabras que habló el ministro ese Sábado, excusando la violencia, muestran como el hubiese tratado a Pedro si hubiese vívido en tiempos de Pedro. De igual manera el anciano de iglesia, quien, mientras estaba en el púlpito ese Sábado, más tarde nos fue informado, como Pilatos, se lavó las manos de toda responsabilidad por lo que había ocurrido, acusándonos de haberles llamado nombres -- (lo cual es ineludiblemente falso por el simple hecho de que ellos nos hubiesen reportado de haber sido cierto), y que tal fue la razón por la cual el centinela que tenían en la puerta, perdió la paciencia. Así la muchedumbre de hoy día hace lo mismo que hacía en tiempos de Cristo; justificando al impío y condenando al justo, claman: “quita a este, y suéltanos a Barrabás”.

   Un poco tiempo después del atropello, la condición del golpeado requirió atención médica, así que un médico Adventista, que estaba en la iglesia esa mañana y quien más tarde observó los golpes, fue solicitado al teléfono y luego de mucha vacilación, renuentemente convino en ir; ¡pero nunca lo hizo!.

  Nos entristece ver en las acciones de nuestros queridos hermanos tan exacto cumplimiento de la parábola (Lucas 10:25-37) del “sacerdote” y el “Levita” que pasaron junto al hermano herido, golpeado por salteadores de su propio nación, trayendo así sobre sí mismos “maldiciones”, y haciendo que las “bendiciones” cayeran sobre la suerte del buen Samaritano - en lenguaje moderno las de un corazón bondadoso fuera de la denominación Adventista.

   

    Algún tiempo después, un hermano a quien se le impidió entrar a la iglesia, callada y quedamente se paró cerca de la ventana para escuchar la lección y alguien le arrojó un vaso de agua fría desde adentro. En otra ocasión, en otra iglesia Adventista del Séptimo Día, este mismo hermano, aunque era impedido, sólo por hacer acto de presencia fue salvajemente pateado (por uno de los ancianos locales) y tirado a la tierra, en la acera de la iglesia, a pesar de la lluvia y el lodo; mientras en otra ocasión, en otra iglesia, y por la misma razón, este mismo hermano fue sacudido violentamente de su asiento (esta vez por el ministro), donde había estado en perfecta quietud, y arrastrado desde la iglesia hasta la acera opuesta de la iglesia donde fue arrojado en una pila. Estas acciones no son sino ejemplos de las muchas otras que la iglesia ha tomado en contra de los hermanos y hermanas sólo porque desean ser mejores Adventistas del Séptimo Día. Sin lugar a dudas es increíble, pero cierto, sin embargo.

   Tales acciones no sólo revelan un espíritu contrario al de Cristo, sino que además constituyen ofensas criminales muy serias, cometidas en contra nuestra únicamente porque rehusamos dejar de asistir a los cultos en el día de Sábado en las iglesias de nuestra localidad. Aunque no deseamos lástima en este respecto, si clamamos, urgentemente, por ayuda en contra de esta ola de impiedad ya que de continuar, aunque estemos correctos o erróneos, esta ha de despedazar las esperanzas presuntuosas de los hermanos, resultando en un desastre terrible y un desencanto mayor que el que tuvieron los Judíos en su esperanza falaz y engañosa de que su reino habría de continuar.

  Más aun, el intentar sacarnos de nuestras iglesias por la fuerza y luego ponernos el sello inmerecido de “vástagos” es una paradoja irónica, cuya justicia nosotros no podemos entender ni ellos explicarla.

  Yendo aun más lejos, al ellos insistir en acusarnos de que llamamos la iglesia Babilonia, cuando ellos saben sobradamente que no solamente no pueden sacarnos de la denominación, lo cual evidencia que no la llamamos Babilonia, sino que además todas nuestras publicaciones prueban que la iglesia no puede ser Babilonia, –su persistencia les hace culpables de calumnia ante la iglesia y de tentarnos a cometer el error de abandonar la denominación–, lo cual, por la gracia de Dios, no ha de tomar lugar.

   Cuando usted sabe que está haciendo lo que es correcto delante de Dios, –andando en Su luz–, sea firme e inmutable. No comprometa la Verdad para conquistar la montaña sino que por el contrario permanezca inconmovible del lado de la Verdad y deje que su fe mueva la montaña fuera de su camino. Y si un enemigo de la Verdad intenta desviarte por otro sendero, no cedas, pues él sólo actúa conforme a los dictados del corazón humano. Resiste y has lo contrario; entonces estarás seguro. Y sobre todo, permanece en tu iglesia, mantén la fe, y “gime y clama a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella”, pues así serás sellado y derrotas al enemigo.

   Así que por amor al Mensaje del Tercer Ángel, por tu propia salvación, por el honor de Dios, y por los principios de libertad religiosa, no permitas que tu silencio dé la apariencia de que consientes el comportamiento embarazoso que la iglesia da a sus propios miembros, atrayendo sobre vosotros “toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo” hasta nuestros días. Es de urgencia, por lo tanto,

protestar en contra de tales prácticas Farisaicas y Romanísticas. Tal vez el grado de urgencia acreciente al leer el consiguiente-- Testimonio Personal.

  “Al final de un servicio dirigido por uno de los secretarios de la Conferencia General de los Adventistas del Séptimo Día en una de las iglesias de nuestra ciudad, el hermano Houteff le estaba haciendo una pregunta al orador de la tarde en relación a una declaración que el había hecho desde el púlpito en oposición a las enseñanzas de La Vara del Pastor. Sin aviso o conversación de clase alguna, un hombre se le acercó por detrás y tomándole de los hombros y el cuello lo echó del edificio. Más lo que fue aun peor es que el atacante ni siquiera era Adventista; de hecho, su mamá dijo que ni siquiera era Cristiano. Entonces, ¿qué incitó este pobre hombre a cometer un acto tan ilegal y sin provocación? ¿qué otra cosa sino las falsas acusaciones hechas desde el púlpito en contra del Hermano Houteff? Hasta ese momento el Hermano Houteff nunca había conocido o hablado con tal hombre, además de que no había ninguna excitación sino más bien una plática amigable.

  No mucho tiempo después de esta experiencia, el Hermano Houteff y yo, junto a otro hermano, asistimos al servicio de Sábado en otra de nuestras iglesia. En esta ocasión el presidente de la conferencia habló en oposición a La Vara del Pastor.

 

   Al finalizar el servicio el hermano Houteff estaba de pie junto a un número de hermanos al frente del edificio cuando una señora se le aproximó y le habló; pero antes de que el tuviera tiempo de responderle, un joven a quien el Hermano Houteff nunca había visto antes, se acercó apresuradamente, se enrolló las mangas de la camisa y amenazó con romperle los espejuelos en la cara si no dejaba de hablar con su mamá. Alguien vino y se lo llevó, y la mamá del joven dijo que ni siquiera era Adventista. ¿Qué pudo haber despertado tal odio en el corazón de ese joven, puesto que previamente ninguno de los dos, en todos los días de vida, se habían visto o hablado?.

   Un tercer incidente similar a los arriba relatados vino a mi atención, y todo en un período de cuatro semanas. Esta vez el Presidente de la Conferencia de la Unión reunió en un Sábado de tarde una congregación numerosa, muchas millas de distancia de las iglesias mencionadas arriba, para refutar La Vara del Pastor. Durante el servicio él se condujo de tal forma que generó odio en el corazón de sus oyentes hacia el autor del mensaje contenido en la serie de tratados y libros de La Vara del Pastor. Una vez terminado el servicio, un grupo de jóvenes se reunió alrededor del Hermano Houteff afuera de la iglesia, cerca de un terraplén. Inesperadamente un joven se abalanzó apresuradamente hacia la multitud y se tiró pesadamente encima del joven más cercano al Hermano Houteff en un esfuerzo por derribarlo sobre el terraplén.

 

  El hubiese tenido éxito de no haber sido porque el Hermano Houteff fue suficientemente rápido para recobrar el balance y evitar caer al pavimento.

 Una vez más nos preguntamos ¿qué generó tal odio en el corazón de este joven quien tampoco había conocido antes al hermano Houteff? ¿qué, sino el sermón que había escuchado?.

   ‘Los ataques de Satanás contra los defensores de la verdad han de volverse más acerbos y resueltos a medida que se acerque el fin del tiempo. Como en el tiempo de Cristo los sumos sacerdotes y príncipes incitaron a la gente contra él, también hoy los dirigentes religiosos excitarán oposición y prejuicios contra la verdad para este tiempo. La gente será inducida a cometer actos de violencia y oposición en los que nunca habría pensado si no hubiera estado llena de la animosidad de los profesos cristianos contra la verdad’. Obreros Evangélicos, página 339.

   Nadie puede darse el lujo de pasar por alto el beneficio de estas experiencias o asegurarse que la raíz de la oposición y el rencor vaya a encontrar cabida en su corazón. No importa lo que otros hagan, los que están gimiendo y clamando en contra de las ‘abominaciones que se hacen en medio de ella’, deben mantener un amor genuino por los hermanos, y caminar así en los pasos de Aquel Quien, cuando El fue vituperado, no vituperó de nuevo”--La Suerte de Todo Escriba Que Saca de su Tesoro Cosas Nuevas y Cosas Viejas Mateo 13:52.

 

   Este breve recital de atropellos de parte de nuestros hermanos es solamente un vistazo de lo que ellos están haciendo a través de las iglesias. Es suficiente, sin embargo, para hacer claros los resultados nocivos de sus actividades, de los cuales, aunque no es ni el menos común o deplorable, está el influenciar a la mayoría a tomar la posición de que es incorrecto aceptar un mensaje si los líderes se oponen a este. Aunque estos encuentran una variedad de excusas para su posición carnal, la verdad es que mientras algunos temen ser echados de las sinagogas, otros odian soportar el reproche, a pesar del encargo animador de Cristo: “Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os vituperen, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre. Gozáos en aquel día, y alegráos; porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres a los profetas”. Lucas 6:22, 23.

   Como hicieron los Judíos de antaño, hoy día, miles, firmemente creen que hay cierta magia salvadora simplemente en ser miembros de la iglesia, haciéndoles valorizar, y depender de ello más que en el mensaje mismo el cual demanda arrepentimiento de nuestros pecados y a cambio levanta al pecador penitente del oscuro y enlodado abismo, a la luz restauradora y salvadora de la Verdad Presente.

 

   Si estos adoradores de templos hechos de mano, hubiesen vívido en los días de Cristo, hubiesen mostrado su absoluta ignorancia y desprecio de la Verdad, por el rechazo de los respectivos mensajes de Juan el Bautista, Cristo, y los apóstoles, para mantener así su membresía en la “sinagoga” y evadir el reproche que de otra forma hubiesen sido llamados a soportar. Por otro lado el verdadero pueblo de Dios siempre ha estado dispuesto a aceptar verdades nuevas e impopulares que, mientras son nuevas, los auto-proclamados “hombres de experiencia” las han considerado herejías.

   Cada uno debería preguntarse seriamente a sí mismo si hubiese dado atención a las enseñanzas de Juan, Cristo, los Apóstoles, Lutero, los Reformadores, Guillermo Miller, y la Hermana White, a expensas de haber sido echado fuera en cada caso por seguir al Cordero por dondequiera que va, o si hubiese salvaguardado su membresía en la iglesia sin hacer caso de las consecuencias. Solamente al elegir la primera opción, puede decirse que caminó con Dios como el Enoc de antaño. Y sólo al seguir el mismo curso ahora puede decir que camina con Dios hoy día.

 

 

   Si es peligroso aceptar ciegamente las opiniones de otros, aun más lo es confiar nuestra salvación en las decisiones de hombres no inspirados, especialmente cuando las mismas proceden de quienes rehúsan abrir las puertas de la iglesia para dar entrada al mensaje de la hora. Y a pesar de que Dios ha amonestado a los laicos una y otra vez, que “los líderes de este pueblo son engañadores y sus gobernados perdidos” (Isaías 9:16), aun así en cada avance de la Verdad, ellos repiten el mismo error.

   Estamos en gran medida preocupados, por lo tanto, que ahora, al final del tiempo, el pueblo de Dios, teniendo como admonición toda la experiencia pasada, sigan el consejo de su Palabra, e investiguen por sí mismos y hagan sus propias decisiones, como tuvimos que hacer muchos de nosotros cuando nos unimos al movimiento Adventista en contra de la voluntad de los ministros de nuestras primeras iglesias.

    Nuestra ferviente oración y esperanza es que nuestros hermanos no repitan la historia de la nación Judía, o la historia de la iglesia cristiana en los días de Lutero, La Reforma, William Miller, y la Hermana White, en sus respectivos tiempos en los cuales los hombres líderes de las sectas contemporáneas denunciaron como herejía los mensajes de Verdad. El mensaje de Dios para la iglesia hoy día, como en el comienzo del tiempo, inevitablemente debe sonar excesivamente extraño y ajeno. El Espíritu de Profecía dice: “Verdades preciosas, por largo tiempo ocultas, han de ser reveladas de una manera que pondrá de manifiesto su sagrado valor; porque Dios glorificará su palabra para que aparezca en una forma en que nunca antes la hayamos visto”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 26.

 

 

   Más aun, sus mensajeros de hoy día no poseen credenciales mayores de su llamado que en las épocas pasadas. Aun el Señor Jesús con su nacimiento sobrenatural, vida impecable, y obras milagrosas fue condenado por los líderes de su tiempo, pues decían: “Este no echa fuera los demonios, sino por Belcebú, príncipe de los demonios”. Mateo 12:24.

   Los laicos de aquel tiempo no prestaban mayor importancia a los grandes hombres de sus días de lo que dan los laicos de hoy día a los suyos. Tampoco eran los líderes del Israel antiguo menos píos que los líderes de nuestros días. Nuestros líderes de hoy ya han probado ser indignos de confianza por la acción que tomaron en contra del mensaje de 1888, el cual no fue apoyado “por un individuo” a quien no conocían, sino por la sierva de Dios quien, desde el comienzo del movimiento Adventista del Séptimo Día ellos habían reconocido como profeta. De manera que si fue tan fácil oponerse a ella que había estado con ellos por largo tiempo, entonces, consideren ustedes, ¡cuanto más fácil para ellos es rechazar el mensajero de hoy a quien ellos no habían conocido antes!.

   “La oposición es la suerte que les toca a todos aquellos a quienes emplea Dios para que prediquen verdades aplicables especialmente a su época. Había una verdad presente o de actualidad en los días de Lutero - una verdad que en aquel tiempo revestía especial importancia; y así hay ahora una verdad de actualidad para la iglesia en nuestros días”.

 

 

  “Diferentes períodos en la historia de la iglesia fueron señalados por el desarrollo de alguna verdad especial adaptada a las necesidades del pueblo de Dios en aquel tiempo. Cada nueva verdad se abrió paso entre el odio y la oposición; los que fueron favorecidos con su luz se vieron tentados y probados. El Señor envía al pueblo una verdad especial en situaciones de emergencia. ¿Quien se atreverá a publicarla?”.

 “… Los verdaderos seguidores de Cristo … no esperan hasta que la verdad se haga popular. Convencidos como lo están de su deber, aceptan resueltamente la cruz”.

 “Los tibios y superficiales no podían seguir apoyándose en la fe de sus hermanos”.

 “En lugar de ponerlo todo en tela de juicio y de entregarse a cavilaciones acerca de cosas que no entienden, presten atención a la luz que ya esta brillando en ellos y recibirán aun más luz”.

 “Siempre ha habido una categoría de personas que profesan santidad, y que en lugar de procurar crecer en el conocimiento de la verdad, hacen consistir su religión en buscar alguna falta en el carácter de aquellos con quien no están de acuerdo, o algún error en su credo. Son los mejores agentes de Satanás”.

 “Todos los que buscan motivos de duda los encontrarán. Y todos los que rehúsan aceptar la palabra de Dios y obedecerla antes que toda objeción haya sido apartada y que no se encuentre más motivo de duda, no llegarán jamás a la luz”. El Conflicto de los Siglos, páginas 153-154, 667, 513, 446, 583, 573, 582. Prosiguiendo en su propio curso de 

duda y ceguera, caen naturalmente en la maldad, la cual excusan como errores. Por lo tanto, hermanos, en conclusión, consideren la pregunta: -- ¿Qué ha de Ganarse o Perderse?

 

   El curso que persigue la iglesia la está arrastrando a la corriente del mundo, en lugar de dirigirla al puerto seguro del eterno hogar. Sus instituciones -escuelas, sanatorios, etc.- se han comprometido con las instituciones del mundo, a pesar de las amonestaciones en relación a tal peligro de parte del Espíritu de Profecía:

   “¡Que mayor engaño puede penetrar en las mentes humanas que la confianza de que en ellos todo está bien cuando todo anda mal! El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño, aunque crea sinceramente dicho engaño”. Testimonios, para la Iglesia, Volumen 1, página 278.

   “Me lleno de tristeza cuando pienso en nuestra condición como pueblo. El Señor no nos ha cerrado el cielo, pero nuestra propia conducta de permanente apostasía nos ha separado de Dios. El orgullo, la codicia y el amor al mundo han vívido en el corazón sin temor a la expulsión o la condenación. Pecados dolorosos cometidos con presunción se manifiestan entre nosotros. Y sin embargo la opinión general es que la iglesia esta floreciendo, y que existe paz y prosperidad espiritual en todos sus términos”.

 

  “La iglesia ha dejado de seguir en pos de Cristo, su líder, y esta volviéndose firmemente hacia Egipto. Sin embargo pocos están alarmados o sorprendidos por su falta de poder espiritual”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 201 - Servicio Cristiano, páginas 49-50.

 ¿Quien puede decir con verdad: “Nuestro oro es probado en el fuego y nuestros vestidos no están manchados por el mundo”? He visto a nuestro Instructor señalar vestiduras que se daban por justicia. Al desgarrarlas puso al descubierto la suciedad que cubrían. Luego me dijo: “¿No puedes ver con qué falsedad cubrieron su inmundicia y la corrupción de su carácter? ‘¿Qué, pues, la ciudad fiel ha venido a ser una ramera?’ ¡La casa de mi Padre es hecha un lugar de comercio, de donde se han retirado la gloria, y la presencia divinas! Por esta causa hay debilidad y falta la fuerza”. Testimonios, para la Iglesia, Volumen 8, página 261.

 “Podría escribirse página tras página con respecto a estas cosas. Asociaciones enteras están siendo influidas por los mismos principios pervertidos. “Sus ricos se colmaron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua es engañosa en su boca”. El Señor obrará para purificar a Su iglesia. Os digo, en verdad, que el Señor está por trastornar las instituciones que llevan su nombre.

No puedo decir exactamente cuan pronto ha de comenzar este proceso refinador, pero no será diferido por mucho tiempo. Aquel cuyo aventador esta en su mano limpiará su templo de su contaminación moral. Purificará cabalmente su estrado”. Testimonios para los Ministros, páginas 373.

   Las declaraciones anteriores de la Inspiración concernientes a la condición de la iglesia, revelan, así como el mensaje a Laodicea, que el tal es un mensaje crítico, de mucha seriedad, el cual hace que sea necesario que el Señor envíe amonestaciones y reproches, haciendo un llamado a una verdadera reforma, el cual dará como resultado el que la iglesia se reforme, haciendo que el Señor la acepte, o endureciéndola, haciendo así que el Señor la “vomite de su boca”. Apocalipsis 3:16. “Recuerden los ministros y el pueblo que la verdad del Evangelio si no salva, condena”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 125. Por consiguiente, nuestra salvación, nuestra preparación para Su reino eterno, depende de nuestro rechazo o aceptación del mensaje que el Señor nos envía.

    Los que hemos estudiado el mensaje contenido en La Vara del Pastor estamos tan profundamente convencidos que es el “Mensaje del Testigo Fiel y Verdadero” “a los Laodicenses”, el cual encuentra al pueblo de Dios en un “triste engaño”, como hemos estado también convencidos del Sábado o cualquier otra verdad dada a la iglesia. Y sin lugar a dudas debemos estarlo, puesto que ha abierto a nuestro entendimiento capítulo tras capítulo de las Escrituras, de cuyos significados no teníamos, anteriormente, la menor idea, y que ahora entendemos tan claramente como cualquier otra verdad claramente expresada en la verdad Bíblica. A través del mensaje vemos que las profecías de estos capítulos (Isaías, Ezequiel, Oseas, Joel, Miqueas, Zacarías, Daniel, Apocalipsis, etc.), señalan éste tiempo, y translucen en maravillosa belleza. Ha multiplicado la evidencia que la denominación Adventista del

 

   Séptimo Día es la iglesia de Dios, fortaleciendo más que nunca, si fuese posible, nuestra determinación a permanecer en la iglesia a pesar de su condición. Y consecuentemente, nos ha establecido en el Mensaje del Tercer Ángel, más sólidamente que nunca antes, haciéndonos sentir un amor mayor por la hermandad. Finalmente, nos ha conducido a estudiar la Biblia y el Espíritu de Profecía como nunca antes.

   Sin haber leído las publicaciones de la Vara por sí mismos, uno no puede conocer los maravillosos cambios que producen en las vidas de quienes los aceptan, ni tampoco apreciar las maravillas de las profecías que revelan, muchas de las cuales, hasta el presente, los hombres ni siquiera habían intentado explicar. Ninguna sabiduría humana puede descubrir estos misterios de Dios, los cuales han estado ocultos de los sabios y prudentes por muchas edades. Los que por sí mismos no han hecho “una investigación exhaustiva” del mensaje contenido en la Vara, el cual ha venido “en el nombre del Señor”, el Espíritu de Profecía les aconseja que no deben decir:

   “Estoy satisfecho con mi posición. He tomado ya mi posición, y no me dejaré mover de ella, venga lo que viniere. No escucharé el mensaje de este mensajero; porque sé que no puede ser la verdad”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 30.

   Claramente, aquellos que por palabras o acción afirman que saben más de La Vara del Pastor que los que cuidadosamente lo hemos estudiado, no sólo están ridiculizando su propia inteligencia sino además insultando la nuestra. ¡Además, al juzgar y condenar sin haber oído razones, violan la ley de justicia común y desprecian el consejo del Señor, colocándose a sí mismos por encima de Su trono!.

   “Porque siguieron este mismo proceder, las iglesias populares fueron dejadas en tinieblas parciales, y por esto los mensajes del cielo no les han alcanzado … No hay virtud ni virilidad en mantener una guerrilla continua en la oscuridad, cerrando vuestros ojos para no ver, y vuestros oídos para no oír, y endureciendo el corazón en la ignorancia y la incredulidad para no tener que humillaros y confesar que habéis aprendido algo sobre algunos puntos de la verdad. Negarse a investigar la verdad no es cumplir con el mandato del Salvador de escudriñar las Escrituras. ¿Acaso es buscar tesoros escondidos el llamar montón de basura al resultado del trabajo de otro, sin examinar críticamente para ver si hay o no preciosas joyas de verdad en esa colección de pensamientos que condenáis?”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas 30-31.

 

 

   Así que para implementar su constante propósito de mantener el Cristianismo acosado con falsos maestros, el Diablo está -causando que todo viento de doctrina sople en todas direcciones. Uno tras otro, él mantiene estos falsos maestros creciendo como las plantas que crecen en la sombra sólo para marchitarse cuando son expuestas al sol. Manteniendo en alto el mal ejemplo de ellos y los que les siguen, él, eficientemente desanima y atemoriza todos los que están en disposición de investigar cualquier verdad significativa en las Escrituras, preparándoles así para rechazar el mensaje de Verdad cuando Dios lo envíe.

   Cuando, por lo tanto, “venga a ti un mensaje en el nombre del Señor”, si tú, debido a los mensajes ilusorios que el enemigo ha traído en el pasado, te rehúsas a investigarlo, diciendo, “no hay necesidad, es simplemente otro ‘vástago’; yo sé que no puede ser verdad”; entonces, ora sea la Vara u otra publicación, la que contiene el mensaje, de cierto que tarde o temprano, has de rechazar aquel mensaje que tanto necesitas para salvarte del triste engaño del laodiceanismo.

   Manteniendo delante de la iglesia su etiqueta de intimidación, “vástagos”, el viejo Engañador está llevando a cabo su diabólico designio al conducir a muchos a rechazar la luz que ha de iluminar toda la tierra.

   Sabemos que el Señor está hablando a su pueblo en este tiempo a través de las publicaciones de La Vara del Pastor; que el mensaje que contienen es el que ha de “causar un zarandeo en el pueblo de Dios”. (Primeros Escritos, página 270);

   Que aquellos que acepten el consejo del Testigo Fiel y Verdadero recibirán el sello de Dios y serán contados entre los 144.000 (Testimonios para la Iglesia, Volumen 3, página 295); y aquellos que lo rechacen, caerán en la matanza de Ezequiel 9 (Testimonios para los Ministros, página 445; Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 201) e Isaías 66:16; y aquellos quienes “escapan de ella”, los 144.000, las primeros frutos, serán los siervos de Dios en el tiempo del Fuerte Pregón (Apocalipsis 14:4, Testimonios para la Iglesia, Volumen  5, página 75-76) que han de traer los segundos frutos de entre todas las naciones”. Isaías 66:19-20.

    Por lo tanto, Hermanos, siendo que tenemos “completa seguridad de Fe” que nuestro conocimiento, juicio, y fe en las doctrinas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día son tan sólidas como las vuestras, y como ustedes no conocen nuestra posición tan bien como nosotros conocemos la vuestra, hay tanta posibilidad de que nosotros estemos en lo correcto como la hay en vosotros. Así que por amor a vuestra alma no os rehuséis a investigar. ¡Si cerráis vuestros oídos a la voz del Testigo Fiel, ha de significar vuestra ruina eterna! Es por ello que nuestros corazones están perturbados, y nos concierne el que investiguéis por vosotros mismos el mensaje de la Vara. Y si sois “sabios” oiréis “la voz del Señor … clamando a la ciudad”, “escuchareis la Vara”, y conoceréis “Quien la establece”. Miqueas 6:9.

 

  Hemos cumplido con nuestra responsabilidad. Ahora ustedes deberán cumplir con la vuestra, y ejercer la habilidad y deber que Dios les ha dado para asegurar vuestra recompensa eterna. No arriesguéis vuestra corona de vida a la casualidad, o a cualquier posibilidad de perderse después de estar tantos años en el mensaje. ¡Que pérdida tan trágica, “como un mundo sin fin” sería esa! Aceptad este consejo y obedeced sus demandas, y vuestra obediencia os asegurará paz y alegría y vida eterna.

 “... Si llega un mensaje que no entendéis”, aconseja el Espíritu de Profecía, “empeñaos en escuchar las razones que el mensajero expone, comparando texto con texto, a fin de que podáis saber si lo apoya o no la palabra de Dios. Si creéis que las opiniones expuestas no tienen la palabra de Dios por fundamento, y si la opinión que vosotros sostenéis tocante al asunto no puede ser controvertida, entonces exponed vuestras poderosas razones; porque vuestra posición no será debilitada por ponerse en contacto con el error”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas 30-31.

 “Pero guardaos de rechazar aquello que es verdad. El gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo. Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismo, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan”. Testimonios para los Ministros, páginas 106-107.

Nota: Los números guías dados en el siguiente artículo, corresponde a la lista de referencias dadas a continuación. Y la clave de abreviaciones es la misma que en el Indice de los Escritos de Elena G. de White.

 (1) Testimonios para los Ministros, 468. (2) Cristo Nuestra Justicia, 67 en inglés; Revista y Heraldo, 27 de Mayo de 1890. (3) Testimonios para los Ministros, 80; Testimonios para los Ministros, 300. (4) Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, 194. (5) Testimonios para la Iglesia, Volumen 6, 17. (6) Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, 30-31. (7) Testimonios para la Iglesia, Volumen 9, 102. (8) Testimonios para los Ministros, 514, 575; Cristo Nuestra Justicia, 154 en inglés. (9) Isaías 58:1; Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, 30-31. (10) Primeros Escritos, 270. (11) Testimonios para los Ministros, 445.; Joyas de los Testimonios, Volumen 1, 335; Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, 187. (13) Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, 75; El Conflicto de los Siglos, 478. (14) Primeros Escritos, 270; Joyas de los Testimonios, Volumen 1, 327-328. (15) Apocalipsis 3:14-19. (16) Primeros Escritos, 276-277; Profetas y Reyes, 535. (17)  Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, 30-31.

 Con la ferviente oración que el Señor lleve a cabo Su obra en nosotros, como cuerpo de obreros decimos-- ¡Saludos a todos los Adventistas del Séptimo Día!

 Amados Hermanos:

   PUESTO QUE, nosotros, que hemos aceptado la creciente luz del Mensaje del Tercer Ángel, como aquellos que en todas las edades han aceptado Verdad Presente, nuestras acciones han sido mal interpretadas, nuestros motivos impugnados, y nuestro mensaje mal entendido, “ignorado, criticado, ridiculizado, rechazado”, y “denunciado”, como “conduciendo al entusiasmo y fanatismo” (1); y

   PUESTO QUE, porque la “luz que ha de alumbrar toda la tierra con su gloria” (2), es considerada “falsa” (3), se ha hecho necesario definir claramente nuestra posición en conexión con la obra final del Mensaje del Tercer Ángel; y

    PUESTO QUE, creemos que el orden y sistema son las primeras leyes del cielo, y reconociendo que a aquellos que están “delante de la luz” (4), ha venido una necesidad imperativa de alguna forma de consejo relacionado a sus actividades en la iglesia a través del mundo;

    Por lo tanto, como un cuerpo unido de creyentes en el mensaje de la Verdad Presente, tal como aparece en las publicaciones de La Vara del Pastor (el cual creemos ha venido en respuesta a iluminación divina y que representa la “apertura del rollo” (5), en perfecta armonía con el Mensaje del Tercer Ángel tal como ha sido presentado en la Biblia y los Testimonios para la Iglesia, declaramos por este medio:

    Sea Resuelto, Que nosotros dirigimos nuestro completo apoyo a la proclamación de la Verdad Presente, en armonía con las doctrinas Adventistas del Séptimo Día tal como fueron dadas originalmente a través de la Biblia y los Testimonios; pero que respetuosamente protestamos en contra de las acciones de nuestros hermanos al desfraternizar y excluir miembros de las iglesias que ellos han ayudado a construir, simplemente por ejercer el derecho que Dios les ha dado para investigar personalmente el significado de nueva luz (6); y

 

   Sea además Resuelto; que estando en armonía con las enseñanzas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día --tal como fueron establecidas en la Biblia y el Espíritu de Profecía, estamos seguros que no puede haber ningún nuevo movimiento que el designado como un “Gran Movimiento de Reforma entre el Pueblo de Dios”, (7), y

   Sea además Resuelto, que no estamos de acuerdo con las acusaciones personales de nuestros hermanos, más reconociendo, como también ellos hacen, que ha llegado la hora de un “Reavivamiento y Reforma” (8), nosotros, como verdaderos mensajeros del Señor, hemos de “clamar a voz en cuello sin detenernos” (9).

 Adoptado en sesión abierta de Los Davidianos Adventistas del Séptimo Día congregados el día 12 de Marzo de 1934.

     (Firmados) COMITE CONSEJERO

   La resolución que aquí hemos adoptado surge en respuesta a una acción por un cuerpo representativo de Adventistas del Séptimo Día congregado en Los Ángeles, California, procedentes de seis estados extendiéndose desde el Atlántico al Pacífico, todos los cuales, han hecho una investigación exhaustiva y cuidadosa de la naturaleza, obra, y enseñanzas de La Vara del Pastor.

    El “Reavivamiento y Reforma” mencionado en la resolución anterior no es sino el tiempo del “zarandeo” (10), “sellamiento” (11), "prueba" (12), tiempo de “purificación” (13), causado por la proclamación del “Testimonio directo del Testigo Fiel a los Laodicenses” (14), tiempo en el cual la iglesia ha de emerger de su condición de “tibieza” (15),mediante la recepción de la vestidura de la justicia de Cristo, como preparación para la proclamación del Fuerte Pregón (16), del Tercer Ángel.

 

   El hecho de que no puede haber ninguna nueva organización, claramente muestra que todo nuestro esfuerzo y trabajo debe ser hecho a favor de y en nuestra iglesia Adventista del Séptimo Día. Confiamos, por lo tanto, que nuestro deseo de adorar en la iglesia de nuestra predilección, aunque ella nos ha privado de nuestra membresía (sin ningún otro motivo que el de haber aceptado “más luz” en el Mensaje del Tercer Ángel) (17), no nos sea denegado, y que nuestra presencia no sea prohibida.

 

 

  “Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Mateo 22:37-40. - {TR7 79.1}

  “Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas”. Mateo 7:12. - {TR7 79.2}

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