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El Respondedor 4

El Respondedor  NO. 4

   Copyright

  1.  V.T. HOUTEFF         

Todos los derechos reservados

 EL RESPONDEDOR

Libro N° 4

EL RESPONDEDOR

 Libro N° 4

 

Preguntas y Respuestas Sobre Temas de la Verdad Presente en el Interés de los Hermanos Lectores Adventistas de

 La Vara del Pastor

Por V. T. Houteff

 Este “escriba” instruido en el reino de los cielos, “saca …cosas nuevas y cosas viejas”. 

Mateo 13:52 Ahora “santificad al Señor Dios en vuestro corazón, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay vosotros”. 1ª Pedro 3:15

CONTENIDO

Página

¿Cuál Profecía Cumplida, la de Josías o la de Juan?......................5

¿Son la Gran Tribulación y el Tiempo de Angustia lo mismo?........... 6

¿Cuándo se llamaron los hombres por el nombre del Señor?.............7

¿No es la Reforma la Perfección? .................................................... 10

¿Santificado en un momento o día a día?......................................... 12

¿Vomitada o Echada Fuera? ............................................................  18

¿Qué es “La Vara de mi Hijo”? ..........................................................  19

¿Qué es la Espada del Señor? .......................................................... 19

¿Son “Sion” y “Jerusalén” lo Mismo?................................................  20

¿Los ha pisoteado Él, o los pisoteará? ............................................ . 22

¿Bautizado para la remisión de pecados, o para progresar

con la Verdad? ..................................................................................  23

¿Quién es el Rey del Centro Monte Carmelo? ..................................  24

¿Es demasiado tarde para entrar en la red? ...................................... 28

¿Qué hacer cuando uno es Desfraternizado? ...................................  30

¿Cuál es la diferencia entre venido y viniendo?................................. 33

Si en ese entonces cada parte fue una mitad ¿Cómo será ahora? .....34

¿Supera la Membresía el conocimiento de la Verdad?...................... 35

Ahora creo ¿Me da derecho a la Membresía? ..................................  36

¿Qué en cuanto a Pedro y las Llaves?..............................................  37

¿A quién debería ir mi Diezmo? ......................................................   41

¿Puede mi casa ser el Alfolí? ...........................................................   44

¿Es mi deber arreglar la Tesorería del Señor?...................................  46

¿Qué está sujeto a ser diezmado? ................................................... . 47

¿Qué en cuanto a diezmar los regalos?............................................. 48

¿Qué seguros deberían los Cristianos llevar? ..................................  49

¿Quiénes son dignos de caridad? ....................................................  58

¿Para qué es usado el Segundo Diezmo? ......................................... 59

¿Qué promueve la unidad? ..............................................................  66

¿Qué debería ser el hogar? ..............................................................  69

¿Si dos no están de acuerdo como pueden caminar juntos?............. 78

¿Cómo evitar criar hijos inadaptados?...............................................  81

¿Cuál será su próximo paso?............................................................  94

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 ¿CUÁL PROFECÍA CUMPLIDA, LA DE JOSÍAS O LA DE JUAN?

Pregunta No. 77: Puesto que su predicción de la caída del Imperio Otomano el 11 de agosto de 1840, fue cumplida extraordinariamente, ¿fue Josías Litch justo en reclamar que la profecía de Apocalipsis 9:5, 15-20, fue así realizada perfectamente?

 Respuesta: Aunque en la realización de la predicción de Litch, hubo un elemento de coincidencia aparentemente poco común, el evento en consideración no pudo haber sido el descrito en la profecía de Juan, porque este último revela que los cuatro ángeles atados en el Éufrates habían de matar a la tercera parte de los hombres. Y ¿dónde en las Escrituras es cualquier nación gentil simbolizada por ángeles? Además, el Imperio Otomano no cayó del todo; en lugar de eso, se colocó “bajo el control de las naciones cristianas” – El Conflicto de los Siglos, página 383. Además de esto, los ángeles tenían un ejército de 200.000.000 jinetes, mientras que ¡Turquía nunca tuvo esa cantidad de hombres de caballería en toda su existencia! Además de esto, la profecía de El Apocalipsis llama para “matar a la tercera parte de los hombres” (Apocalipsis 9:15), mientras que en el cumplimiento de la predicción de Litch, ninguna matanza se llevó a cabo. En vista de estos hechos, es evidente de por sí que aunque la predicción de Litch pudo haber

sido cumplida, de ninguna manera tuvo que ver con la del revelador.

 El Conflicto de los Siglos registra meramente que la predicción de Litch, no la de Juan, se cumplió. Así, la predicción de Litch estando basada erróneamente en el Apocalipsis, fue una coincidencia poco común y no un cumplimiento de la profecía del Revelador.

 ¿SON LA GRAN TRIBULACIÓN Y EL TIEMPO DE ANGUSTIA LO MISMO?

 Pregunta No. 78: ¿Cómo puede uno probar que la “gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo … ni la habrá” (Mateo 24:21), no es el “tiempo de angustia cual nunca fue desde que hubo gente”? Daniel 12:1.

 Respuesta: Profetizando de “la gran tribulación”, Cristo advirtió que sería un tiempo de persecución, privación y muerte para los santos, y que ellos, por lo tanto deberían huir “a los montes” para salvar sus vidas, y de no haber sido así, “ninguna carne sería salva”. Mateo 24:16, 22.

 Pero Daniel predice que en “el tiempo de angustia cual nunca fue”, Miguel se levantará y librará a cada uno de los santos, así que ellos no experimentarán la muerte. Por lo tanto, obviamente estos dos eventos ocurren en tiempos diferentes, cada uno siendo especial

 

y único, el más grande de su clase. Verdaderamente, la profecía declara que no habrá otra tal “tribulación” y que no habrá otra semejante “angustia”.

 (Véase El Respondedor, Libro No. 2, Pregunta No. 47, para una explicación más detallada de estos dos eventos.)

 ¿CUÁNDO SE LLAMARON LOS HOMBRES POR EL NOMBRE DEL SEÑOR?

 Pregunta No. 79¿No invocó Abel el nombre del Señor cuando ofreció el sacrificio? (Génesis 4:4). Si es así, entonces ¿por qué en Génesis 4:26 (margen) dice que después que Set nació, “entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre del Señor”?

 Respuesta: Aunque desde la muerte de Abel al nacimiento de Set (Génesis 4:25), Caín fue el único hijo vivo de Adán, sin embargo, ni él ni su posteridad fueron seguidores de Dios; así que ellos eran “los hijos de los hombres”. Pero Set y sus descendientes, quienes tenían el espíritu de Abel, invocaron el nombre del Señor y fueron “los hijos de Dios”. Génesis 6:2.

 Por esto, como hubo dos clases diferentes de adoradores (la verdadera y la falsa) en contacto cercano la una de la otra, llegó a ser necesario el darse títulos para poder hacer una distinción entre los seguidores de los hombres y los seguidores de Dios. Los descendientes  de Set fueron los primeros en

 

“llamarse por el nombre del Señor”, igual como los judíos que mucho tiempo después aceptaron a Cristo fueron los primeros en llamarse cristianos, y así como los judíos que rechazaron a Cristo continuaron llamándose judíos, así los descendientes de Caín continuaron llamándose “los hijos de los hombres”.

 De esta escritura llega la evidencia que las prácticas religiosas descuidadas e ignorantes que vemos hoy, con su espíritu perseguidor en contra de los que adoran a Dios precisamente como Él ha mandado, tuvieron su comienzo con Caín; también que de Abel viene la influencia de obediencia, extendiéndose aun hasta este día. Por consiguiente, hay todavía en el mundo “los hijos de los hombres” así como “los hijos de Dios”, los seguidores de los hombres y los seguidores de Dios. Y así como la religión de “los hijos de los hombres en aquellos días fue tal como su padre Caín la practicaba, – no de acuerdo al mandamiento de Dios, sino de acuerdo a su propia elección, – así es la religión de los hijos de los hombres hoy. Un gran número todavía adora de la misma manera en que sus padres lo hicieron, no tomando las más leves molestias para saber por sí mismos la diferencia entre lo falso y lo verdadero, sino que natural e irreflexivamente van precipitándose hacia su destino, como los puercos de los Gadarenos se precipitaron por un despeñadero en el mar (Mateo 8:32; Marcos 5:13).

 Pero a pesar del nombre santo que los hijos de Set tomaron para sí mismos en aquellos días, muchos de ellos se mezclaron con los

hijos de los hombres, es decir, “viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas” Génesis 6:2. Esta práctica perversa, rápidamente acarreó la maldad de los hijos de los hombres a los hogares de los hijos de Dios. “Y vio el Señor que la maldad de los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal. Y se arrepintió el Señor de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo el Señor: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo el cielo; todo lo que hay en la tierra morirá”. Génesis 6: 5-7, 17

 Mirando hacia nuestro propio día, Jesús declaró: “Porque como en los días del diluvio, estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca. Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre;” Mateo 24:38, 39 ¿No deberían por lo tanto, “los hijos de Dios” en estos días prestar aún más atención a estos ejemplos y guardarse separados de las “hijas de los hombres”?

Estas lecciones enseñan que cada individuo, sin la influencia de otro, debería decidirse a conocer y practicar la Verdad si desea escapar a las trampas invisibles del Enemigo tendidas por el sendero de sus pies. Él debería saber hoy lo peor de su propio caso si desea mantener su corona de la vida eterna, su tesoro más precioso, porque si no lo hace, la perderá.

 ¿NO ES LA REFORMA LA PERFECCIÓN?

 Pregunta No. 80La declaración en “El Código Simbólico”, Julio 1935, Volumen 1, No. 13, página 9, que dice que “Si el individuo no se reforma al momento cuando es convencido de la verdad, no lo hará más tarde”, me hace temer. Porque si tal es el caso, entonces yo he hecho cosas que causarán que me pierda. ¿Qué esperanza hay para mí?

 Respuesta: El Código no quiere decir por la palabra “reforma” que uno tiene que llegar a ser perfecto de una sola vez. La perfección es alcanzada por medio de seguir en la verdad y de subir la escalera de la perfección paso a paso (Véase Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 172). Un verdadero cristiano nunca se queda atrás, sino así como un maíz perfecto del campo se desarrolla constantemente en la espiga, así también él se desarrolla en su esfera cristiana en tanto que la luz lo guíe. Por esto, si usted ha hecho un comienzo y todavía

 

está corriendo en la carrera, no hay razón por qué usted debería perderse, “porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” Proverbios 24:16. “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el Justo”.        1 Juan 2:1.

 La clase que no se reforma, de acuerdo al Código, son los que no empiezan en la carrera cuando son convencidos de la verdad progresiva, que quienes, como los judíos en los días de Cristo o los laodicenses de hoy día, dicen “yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad” (Apocalipsis 3:17) o, quienes como Félix, se excusan diciendo: “ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré”. Hechos 24:25.

El hecho de que usted está luchando por vencer el pecado caminando en la luz, es evidencia suficiente que usted no está perdido. Y si así continúa, será salvo, de otra manera todos estamos perdidos.

 Al enemigo le gustaría engañarnos de una u otra forma, no le importa cual y no deberíamos darle ninguna ocasión, el consejo de Pablo es: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”. Hebreos 12:1

¿SANTIFICADO EN UN MOMENTO O DÍA A DÍA?

 Pregunta No. 81: ¿Qué papel desempeñamos en el proceso de la santificación, y cuándo es santificada una persona?

 Respuesta: “Consideremos la apelación que el apóstol Pablo hace a sus hermanos, por las misericordias de Dios, que presenten sus cuerpos en sacrificio vivo santo, agradable a Dios … la santificación no es una mera teoría, ni una emoción, ni un conjunto de palabras, sino un principio viviente y activo, que se compenetra en la vida de cada día. Esta requiere que los hábitos referentes a la comida, la bebida y la indumentaria sean de tal naturaleza que preserven la salud física mental y moral, de modo que podamos presentar nuestros cuerpos al Señor – no como una ofrenda corrompida por malos hábitos – sino como ‘un sacrificio vivo, santo, y agradable para Dios’ (Romanos 12:1)”. – Consejos Sobre la Salud, página 66.

 “La verdadera santificación es consecuencia del desarrollo del principio del amor. ‘Dios es amor; y el que vive en amor vive en Dios y Dios en él’ (1 Juan 4:16). La vida de aquel en cuyo corazón habita Cristo revelará una piedad práctica. El carácter será purificado, elevado, ennoblecido y glorificado. Una doctrina pura acompañará a las obras de justicia; y los preceptos celestiales a las costumbres santas.

“La santificación … no se la consigue por medio de un feliz arranque de los sentimientos, sino que es el resultado de morir constantemente al pecado, y vivir cada día para Cristo. No pueden corregirse los males, ni producirse reformas en el carácter por medio de esfuerzos débiles e intermitentes. Solamente venceremos mediante un prolongado y perseverante trabajo, penosa disciplina y duro conflicto. No sabemos en el día actual, cuán intenso será nuestro conflicto en el siguiente. Mientras reine Satanás, tendremos que dominarnos a nosotros mismos y vencer los pecados que nos rodean; mientras dure la vida no habrá un momento de descanso, un lugar al cual podamos llegar y decir: Alcancé plenamente el blanco. La santificación es el resultado de la obediencia prestada durante toda la vida”. – Hechos de los Apóstoles, páginas 447-448.

 “Día tras día, hora tras hora, ha de continuar en el corazón una obra vigorosa de abnegación y santificación; entonces las acciones darán testimonio de que Jesús mora en el corazón por la fe. La santificación no cierra las avenidas del alma al conocimiento, sino que expande la mente y la inspira a buscar la verdad como un tesoro escondido”. – Consejos para Maestros, Padres y Alumnos, página 434.

“No hay santificación bíblica para los que desechan una parte de la verdad”. (Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 303), porque “esta obra no puede progresar en el corazón mientras que la luz sobre cualquier parte de la verdad es rechazada o descuidada. El alma santificada no estará contenta con quedar en la ignorancia, sino que deseará caminar en la luz y procurar mayor luz. Como un minero

 

cava por oro y plata, así el seguidor de Cristo buscará la verdad como tesoros escondidos, y avanzará de la luz a una luz mayor, siempre aumentando en conocimiento. Él crecerá continuamente en gracia y en el conocimiento de la verdad”. – The Review and Herald, 17 de junio, 1890.

 “Muchos … no ejemplifican la verdad en sus vidas. Sienten preocupación especial por la santificación, pero desechan la Palabra de Dios. Oran, cantan y gritan acerca de la santificación … No consideran la Verdad Presente, que es el conducto, sino que la pisotean. Los hombres pueden clamar: ‘Santidad, santidad; santificación, santificación; consagración, consagración,’ y sin embargo no tener más experiencia de lo que mencionan, que el pecador con sus propensiones corruptas. Dios no tardará en arrancar este manto blanqueado de profesa santificación con que algunas personas de mente carnal se han revestido para ocultar la deformidad del alma”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, páginas 302-303, 301.

 “El profeta Daniel fue ejemplo de verdadera santificación. Llenó su larga vida del noble servicio que rindió a su Maestro. Era un hombre ‘muy amado’ (Daniel 10:11, V.M.) en el cielo. Sin embargo, en lugar de proclamar ser puro y santo, este profeta tan honrado de Dios, se identificó con los mayores pecadores de Israel, cuando intercedió cerca de Dios en favor de su pueblo:

 

‘¡No derramamos nuestros ruegos ante tu rostro a causa de nuestras justicias, sino a causa de tus grandes compasiones!’ ‘Hemos pecado, hemos obrado impíamente.’ Él declara: ‘Yo estaba … hablando, y orando, y confesando mi pecado, y el pecado de mi pueblo.’ Y cuando más tarde el Hijo de Dios apareció para instruirle, Daniel dijo: ‘Mi lozanía se me demudó en palidez de muerte, y no retuve fuerza alguna’.

 “Cuando Job oyó la voz del Señor de entre el torbellino, exclamó: ‘Me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza’. Cuando Isaías contempló la gloria del Señor, y oyó a los querubines que clamaban: ‘¡Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos!’ dijo abrumado: ‘¡Ay de mí, pues soy perdido!’. Después de haber sido arrebatado hasta el tercer cielo y haber oído cosas que no le es dado al hombre expresar, San Pablo habló de sí mismo como del ‘más pequeño de todos los santos.’ ” – El Conflicto de los Siglos, página 524.

 “La santificación de Pablo fue el resultado de un conflicto constante consigo mismo. Él dijo: ‘Cada día muero’. Su voluntad y sus deseos cada día estaban en pugna con el deber y la voluntad de Dios. En lugar de seguir sus inclinaciones, él hizo la voluntad de Dios, en todo caso crucificando su propia naturaleza.

 “Dios conduce a su pueblo paso a paso. La vida cristiana es una batalla y una marcha. En esta guerra no hay descanso, el esfuerzo tiene

que ser continuo y perseverante. Es por esfuerzos incansables que mantenemos la victoria sobre las tentaciones de Satanás. La integridad cristiana tiene que buscarse con energía irresistible y mantenida con una resuelta firmeza de propósito.

 “Nadie será llevado al cielo sin un esfuerzo tenaz y perseverante de su parte. Todos han de empeñarse personalmente en este conflicto … La lucha por la conquista del yo, por la santidad y por el cielo, es una lucha de toda la vida. Sin un esfuerzo continuo y una actividad constante, no habrá ningún adelanto en la vida de piedad, ningún logro de la corona del vencedor”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 8, páginas 327, 328.

 “Esta es la voluntad de Dios para con los seres humanos; a saber, su santificación. Al abrirnos camino hacia arriba, hacia el cielo, todas las facultades han de mantenerse en las condiciones más saludables, listas para rendir un servicio fiel. Las facultades con las cuales Dios ha dotado al hombre han de ejercitarse hasta el máximo … No es posible que el hombre pueda hacer esto por sí mismo; necesita la ayuda divina. ¿Qué parte le toca hacer al agente humano?: Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad’. Filipenses 2:12, 13” – Testimonios para la Iglesia, Volumen 8, páginas 71, 72.

 Finalmente, el funcionamiento del principio de la verdadera santificación en el corazón cristiano, está ilustrado de una forma incomparable en la parábola de Cristo de la semilla que crece: “Primero hierba, luego

 espiga, después grano lleno en la espiga;” Mar. 4:28.

 Así de gracia en gracia asciende la escala de la verdadera santificación, que es el proceso dinámico de regeneración progresiva por el impartimiento continuo de la justicia de Cristo. “Por el poder del Espíritu de Dios que habite en el corazón” (El Conflicto de los Siglos, página 515), Porque “el impartimiento del Espíritu es el impartimiento de la vida de Cristo” (Obreros Evangélicos, página 302) – la santificación total.

 Comparando “la justicia por la cual somos justificados [la primera fase de la santificación] es imputada. La justicia por la cual somos santificados [la segunda fase] es impartida, la primera es nuestro título al cielo, la segunda es nuestra idoneidad para el cielo”. – The Review and Herald, 4 de Junio de 1895 (En Cristo Nuestra Justicia, página 82).

 “La germinación de la semilla representa el comienzo de la vida espiritual, y el desarrollo de la planta es una bella figura del crecimiento cristiano. Como en la naturaleza, así también en la gracia no puede haber vida sin crecimiento. La planta debe crecer o morir. Así como su crecimiento es silencioso e imperceptible, pero continuo, así es el desarrollo de la vida cristiana. En cada grado de desarrollo, nuestra vida puede ser perfecta; pero, si se cumple el propósito de Dios para con nosotros, habrá un avance continuo. La santificación es la obra de toda la vida. Con la multiplicación

de nuestras oportunidades, aumentará nuestra experiencia y se acrecentará nuestro conocimiento. Llegamos a ser fuertes para llevar responsabilidades, y nuestra madurez estará en relación con nuestros privilegios”. – Palabras de Vida del Gran Maestro, páginas 45, 46.

 “Tal es la santificación bíblica. No es simplemente ostentación u obra exterior. Es la santificación recibida por el conducto de la verdad. Es la verdad recibida en el corazón, y puesta en práctica en la vida”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 304.

 Cristo oró por sus discípulos en estas palabras: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” No hay santificación genuina, excepto por la obediencia a la verdad”. –The Sanctified Life, página 49.

 ¿VOMITADA O ECHADA FUERA?

 Pregunta No. 82: Por favor explique la siguiente declaración de “La Vara del Pastor”, Volumen 1, página 153; “A su pueblo le da ahora un año para que mejore”.

 Respuesta: La siguiente declaración sencillamente significa que Dios limitó a los líderes de Laodicea a un año en el cual aceptar el mensaje del sellamiento y llevarlo a sus respectivas iglesias. Cuando fracasaron en hacer esto, al fin de este período limitado de gracia Él los rechazó como sus siervos. Y ahora, si cualquiera de ellos acepta el mensaje

adicional (Testimonios para los Ministros, página 106; Obreros Evangélicos, página 319) y desea llevarlo a los laicos, sólo puede hacer esto bajo la dirección del mensaje actual – La “reorganización” mencionada en Cristo Nuestra Justicia, Edición 1941, página 104.

 ¿QUÉ ES “LA VARA DE MI HIJO”?

 Pregunta No. 83: Por favor explique el significado de la “vara” como se usa en Ezequiel 21:8-15

 Respuesta: Llamando a Israel la “vara” de Su hijo (Salmos 74:2; 110:2), Dios muestra que ellos fueron su vara para castigar a los paganos, igual que Asiria fue Su vara para castigar a Israel (Isaías 10:5). En estos términos, la vara es un símbolo de poder o gobierno, así como también un instrumento de castigo.

 ¿QUÉ ES LA ESPADA DEL SEÑOR?

 Pregunta No. 84: ¿Quiere decir la Biblia: cuchillos, armas de fuego o bayonetas cuando habla de “la espada del Señor” en los últimos días?

 Respuesta: El término “espada”, como se usa en las Escrituras, significa guerra, derramamiento de sangre y venganza. La espada de Dios es cualquier instrumento que Él usa para ejecutar juicio; este instrumento no es necesariamente un arma de acero. Frecuentemente ha sido

pestilencia, fuego, hambre, terremotos, guerra y una multitud de otras fuerzas de elementos, aún los impíos, como el clamor de David muestra: “levántate oh Señor sal a su encuentro, póstrales; libra mi alma de los malos con tu espada”. Salmos 17:13

 ¿SON, “SION” Y “JERUSALÉN” LO MISMO?

 Pregunta No. 85Por favor explique la diferencia entre los términos “Sion” y “Jerusalén” de Isaías 52:1 y de Apocalipsis 14:1.

 Respuesta: “Sion” y “Jerusalén” de Isaías 52:1 tienen que representar gente, porque sería ridículo decir a un monte y a una ciudad: “Despierta, despierta, vístete de tu poder … vístete de tu ropa hermosa”.

 Sobre la colina exaltada de la antigua Sion, estaba el palacio del rey, y “Habitaron los jefes del pueblo en Jerusalén; mas el resto del pueblo echó suertes para traer uno de cada diez para que morase en Jerusalén, ciudad santa, y las otras nueve partes en las otras ciudades” Nehemías 11:1. Así la familia real moraba en el Monte de Sion, y los jefes menores y otros gobernantes representantes vivían en Jerusalén.

 La llamada: “Despierta, despierta, vístete de tu poder, oh Sion; vístete de tu ropa hermosa”, se aplica a la iglesia de Laodicea, la última de las siete

iglesias, la cual termina el período del “trigo” y la “cizaña” mezclados, porque después que ella se vista de sus ropas hermosas; “los impíos nunca más vendrán” a ella. Los que se despierten a la llamada animadora, se vestirán de su fortaleza separándose de los impíos y se vestirán sus ropas hermosas volviéndose a la justicia, son los que en “los últimos días” compondrán Sion y Jerusalén – los príncipes y gobernadores del pueblo en el Reino - la iglesia restaurada.

 Entonces “Revestida de la armadura de la justicia de Cristo, la iglesia entrará en su conflicto final. ‘Hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden’, ha de salir a todo el mundo vencedora y para vencer”. – Profetas y Reyes, página 535.

 Por eso, “sólo a los que hayan vencido la tentación en la fortaleza del Todopoderoso se les permitirá tomar parte en proclamarlo cuando éste se intensifique hasta llegar a ser el Fuerte Pregón”. – The Review and Herald, 19 de Noviembre de 1908.

 Ahora en cuanto al significado de los dos términos, Sion y Jerusalén, como se usan en Apocalipsis 14:1, la segunda referencia en cuestión, el revelador explica que los 144.000 de las doce tribus de Israel son los que componen Sion. Aquí están Sus palabras: “Y miré, y he aquí, el Cordero estaba sobre el Monte de Sion,

y con Él ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de Él y el de su Padre escrito en sus frentes”. Apocalipsis 14:1.

 Siendo estos las primicias (Apocalipsis 14:4), además muestra que son los primeros de la cosecha en “el fin del siglo”. Mateo 13:39. Obviamente, entonces, los que son vistos después de ellos, “la gran multitud … de todas las naciones” (Apocalipsis 7:9), no son nada menos que los segundos frutos de la cosecha, algunos de los que morarán en Jerusalén.

 Así que en este tiempo de cosecha, “acontecerá … que será confirmado el monte de la casa del Señor (Monte de Sion) como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones”. Isaías 2:2.

 ¿LOS HA PISOTEADO ÉL Ó LOS PISOTEARÁ?

 Pregunta No. 86: Por medio de Isaías (capítulo 63, versículo 3) Cristo declaró de sí mismo: “He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisotearé, con mi ira, y los hollaré con mi furor; y su sangre salpicará mis vestidos, y mancharé todas mis ropas”. ¿Se aplica esta escritura a la obra de Cristo en el tiempo de su primera o de su segunda venida?

 Respuesta: La primera parte del versículo se aplica a la primera venida de Cristo. Y la última parte

 

al tiempo de la purificación de la Iglesia. Así, por medio del uso del lenguaje profético, en estos términos Cristo parece estar mirando hacia atrás al tiempo de sus sufrimientos mientras Él estaba en la cruz, haciendo énfasis el hecho de que no hubo nadie con Él, y que por lo tanto, por deducción, los que no tuvieron parte en su agonía no tienen ningún derecho de enseñorearse sobre los que Él ha libertado; y que cualquiera que continúe teniendo a su pueblo en esclavitud y en ignorancia de su verdad, Él los hollará en su furia y los pisoteará en su ira, y esparcirá la sangre de ellos sobre sus ropas, manchando así toda su vestimenta, y así liberar a su pueblo.

 ¿BAUTIZADO PARA LA REMISIÓN DE PECADOS Ó PARA PROGRESAR CON LA VERDAD?

 Pregunta No. 87: Puesto que fuimos admitidos como miembros en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, basados en nuestro bautismo anterior en la Iglesia Bautista, ¿es necesario ahora para nosotros rebautizarnos?

 Respuesta: Las Santas Escrituras enseñan la necesidad de un solo bautismo (Efesios 4:5), y como ustedes fueron bautizados por inmersión en la Iglesia Bautista y más tarde se unieron con la Iglesia Adventista del Séptimo Día por ninguna otra razón que para caminar en una luz más brillante de la Palabra, ustedes no tienen necesidad de rebautizarse. Y si también han sido fieles a sus votos Cristianos en la

 

Iglesia Adventista del Séptimo Día, entonces no tienen necesidad de rebautizarse ahora.

 Supongamos que ustedes hubieran sido bautizados por el apóstol Pablo y admitidos en la membresía de la iglesia, viviendo hasta el tiempo actual, y andando todo el tiempo en la luz progresiva del Señor, ustedes lo habrían seguido a Él por todos los siete sucesivos Movimientos de la Reforma, – los siete períodos de la iglesia. En el período protestante ustedes habrían sido Luteranos primero y Davidianos por último. Habiendo seguido así fielmente la luz de la Verdad, no es Bíblico ni lógico que Dios hubiera exigido que se rebautizarán cada vez que tomaran un paso hacia adelante.

 ¿QUIÉN ES EL REY DE LA OBRA DEL CENTRO MONTE CARMELO – DIOS O EL HOMBRE?

 Pregunta No. 88: La mayoría de nosotros tuvimos una lucha para desatarnos de las ligaduras puestas sobre nosotros por el liderazgo actual de la iglesia, y parece nada menos que razonable que tengamos la seguridad que el Señor está dirigiendo en todos los movimientos en el Monte Carmelo. ¿Podemos saber exactamente cuál parte de la obra del Monte Carmelo está bajo la dirección del Señor?

 Respuesta: Pensando cuidadosamente sobre este asunto sólo puede concluir en la realización que como Dios ha prometido tomar las riendas en Sus propias manos, entonces esto es exactamente lo que Él

por consiguiente tiene que estar haciendo. Por eso toda la confusión y perplejidad con las preguntas acompañantes, crítica y dudas sobre la obra son irrazonables, inexcusables y dañinas.

 “Satanás”, dice el Espíritu de Profecía, “sabe sugerir dudas e idear objeciones contra el testimonio directo que Dios envía, y muchos piensan que es una virtud, un indicio de inteligencia ser incrédulos, dudar y argüir. Los que desean dudar tendrán bastante oportunidad de hacerlo. Dios no se propone suprimir toda motivo de incredulidad. Él da evidencias que deben ser investigadas cuidadosamente con mente humilde y espíritu dispuesto a recibir enseñanza; y todos deben decidir por el peso de las evidencias”. –Testimonios para la Iglesia, Volumen 3, página 281-282.

 Además, ningún hombre puede juzgar la obra por su propia sabiduría, o por la sabiduría de otros seres humanos, porque dice el Espíritu de Verdad: “Los obreros se sorprenderán por los medios sencillos que utilizará para realizar y perfeccionar su obra en justicia … Permítanme decirles que el Señor actuará en esa etapa final de la obra, en una forma muy diferente de la acostumbrada, contraria a todos los planes humanos”. – Testimonios para los Ministros, página 300.

 “No debéis dejaros intimidar por las apariencias exteriores, por muy amenazadoras

que parezcan. Debéis llevar adelante la obra tal como el Señor dijo que debía realizarse”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 9, página 114.

 Si cada uno hace bien su parte en la obra que le es dada hacer, verá pronto que no tiene ni necesidad ni capacidad para cuidar de los deberes del Señor, o de la obra que es asignada a otros. Conocerá que la cosa más grande y correcta que puede hacer es aceptar valientemente el alto desafío de “El ángel del Señor” a Josué: “si anduvieres por Mis caminos, y si guardares Mi ordenanza, también tú gobernarás Mi casa, también guardarás Mis atrios, y entre éstos que aquí están Te daré lugar”. Zacarías 3:7.

 Para los creyentes en la Verdad Presente, una de las evidencias más ciertas, que el Señor está dirigiendo en la obra de Monte Carmelo, es que a pesar de la oposición incesante, el pequeño número de obreros, y muchas otras dificultades, la obra sigue constantemente adelante con un poder irresistible. Es verdaderamente como la semilla de mostaza.

 A pesar de su comienzo humilde e insignificante, la crítica y la oposición en contra de ella, y los multiformes obstáculos e impedimentos que ha tenido que superar, está despertando a multitudes por toda Laodicea. Ha lanzado el barco de la Reforma, y mientras muchos ya han

 

entrado en él, otros se están acercando rápidamente a la decisión para buscar la seguridad que ofrece. Ellos están estudiando de nuevo la Biblia en la luz divina de La Vara del Pastor. El Mensaje de los Tres Ángeles ha llegado a ser para ellos tan claro y dulce como una fuente de la montaña. Y los que nunca tenían, y aún aquellos que nunca creyeron en los escritos del Espíritu de Profecía, están ahora comprando todos los volúmenes.

 Sin duda, ninguno puede con reflexión decir que tal es la obra del enemigo, pues sería dar crédito a Satanás como el autor de la Biblia. Si la Biblia es del Señor, el mensaje de la Vara no puede ser del Diablo, porque es la Biblia revelada. Nunca sin el poder de Dios podría haber así leudado a la Denominación entera, porque el Todopoderoso declara: “Yo el Señor la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe. No hay enojo en Mí. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinos y cardos? Yo los hollaré, los quemaré a una”. Isaías 27: 3, 4.

 Aquellos que solamente profesan creer, son aquí amonestados que el Señor conoce Su obra y que no ha dejado a Sus obreros en las tinieblas con respecto a ello. Exponiendo sus secretos, Él dice: “Y tú, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de ti junto a las paredes y a las puertas de las casas, y habla el uno con el otro, cada uno con su hermano, diciendo:

 

‘venid ahora y oíd qué palabra viene del Señor’. Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo Mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. Y he aquí que tú eres de ellos como cantor de amores, hermoso de voz, y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra. Pero cuando ello viniere (y viene ya) sabrán que hubo profeta entre ellos”. Ezequiel 3:30-33.

 ¿ES DEMASIADO TARDE PARA ENTRAR EN LA RED?

 Pregunta No. 89: Hay entre nosotros uno que está enseñando que si la red fue sacada a la orilla (Mateo 13: 47, 48) en 1930, entonces aquellos que no estaban en ella en ese tiempo (es decir, los que entonces no eran miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día) no pueden esperar ser parte de las primicias. Si esto es verdad, entonces ¿por qué intentar entrar ahora, en lugar de esperar para el tiempo de los segundos frutos? O si uno ya está en el mensaje, ¿Por qué continuar esforzándose para vivir en conformidad con él si sus esfuerzos están destinados a fracasar, siendo que perdió el plazo dado?

 Respuesta: El acto parabólico de sacar la red a la orilla (el Señor momentáneamente interrumpiendo Su obra), en el sentido literal

no impide a ninguno de entrar en ella si se esfuerza debidamente, pues aunque como pescado no puede en realidad nadar en una red después que sea jalada a la orilla, sin embargo como pueblo ellos en realidad pueden entrar en la iglesia hasta el fin de la gracia.

 Seguramente, si el buen pescado lograra entrar en una red mientras que está jalándose a tierra, los pescadores no los arrojarían fuera sencillamente porque la red no los atrapó. Más bien serían considerados más preciosos a causa de sus propios esfuerzos por entrar en ella sin que el pescador tuviera que ir a atraparlos con la red. Si uno posiblemente no puede verse a sí mismo como pescado entrando en la red, él puede fácilmente verse como una oveja entrando en el redil.

 Por consiguiente, la idea de una fecha límite es un concepto falso que sólo puede desanimar el progreso del cristiano, causando que algunos ya en el mensaje, razonen de tal forma para salirse a causa de lo inútil de quedarse dentro, y justificando a otros en no hacer el esfuerzo necesario para entrar en la red de salvación cuando la oportunidad se presenta. Verdaderamente, hasta los obligan a pasar por alto su oportunidad presente y buscar y esperar otra ¡que nunca vendrá!

 Hoy, dice el Espíritu de Dios: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones”. Hebreos 4:7.

QUÉ HACER CUANDO UNO ES DESFRATERNIZADO?

 Pregunta No. 90: ¿Deberían los que de nosotros, han sido desfraternizados seguir asistiendo a los servicios de la iglesia? Si es así, y si se nos presenta una oportunidad allí para decir una palabra tocante a la Verdad Presente, ¿deberíamos hacerlo? Pero qué si nos piden que no digamos nada que se relacione con la Verdad Presente – ¿deberíamos acatar y permanecer en silencio para siempre? ¿Y qué haremos si no nos permiten participar en el servicio de la santa cena?

 Respuesta: Nuestra relación con la iglesia es la misma como fue la de Juan el Bautista, Jesucristo y los apóstoles. Tenemos un mensaje que proclamar a la iglesia y aunque los oficiales de la iglesia nos digan que salgamos, como el Sanedrín ordenó a los apóstoles salir del “templo”, de una manera correcta, podemos rehusar salir y tenemos que continuar regresando a la iglesia. Porque si salimos y nos alejamos y llegamos a ser extranjeros, ¿cómo entonces proclamaremos el mensaje a nuestro pueblo?

 Sin embargo, todos tienen que darse cuenta, que se ve mal que un cristiano cause cualquier disturbio a cualquier tiempo, especialmente durante los servicios de la iglesia. Tampoco es posible para cualquiera de nosotros por tales métodos, presentarles el mensaje o convencerlos de que estamos hablando las “palabras de vida”. Por medio de un testimonio silencioso, reverente, y circunspecto en la iglesia y fuera de ella, no daremos

 

provocación para nada, sino sólo acusaciones falsas.

 En la Escuela Sabática es perfectamente justo y permisible contestar preguntas que surgen en conexión con la lección. Por esto no nos pueden acusar justamente de causar disturbios, porque de ninguna manera es una violación del propósito constituido en las reglas de la Escuela Sabática. Pero si alguno de ellos nos pidiera específicamente que no contestemos preguntas, entonces deberíamos refrenarnos de hacerlo, en lugar de causar contención y desagrado. Es malo crear controversia o disputa sobre cualquier punto que pueda surgir. Nada sino sólo daño a la causa de la Verdad Presente puede resultar de tal proceder. Qué su comportamiento gane la confianza de la gente.

 Dos de las principales razones para no faltar a la Escuela Sabática y a los servicios de la iglesia son: (1) que estaríamos privándonos de los privilegios del culto público en la iglesia que ayudamos a construir y (2) que ausentándonos de los servicios llegaríamos a ser extranjeros a nuestros hermanos y tendríamos que llegar a familiarizarnos de nuevo con ellos, si alguna vez hemos de dar el mensaje a ellos. Sin embargo, al continuar yendo a la iglesia, después que la congregación sea despedida, vamos a tener una oportunidad para hablar con los hermanos en el interés del mensaje, instándoles a investigar por sí mismos o que asistan a nuestros estudios, o que lean las publicaciones

de la Verdad Presente. También hay siempre una oportunidad para conseguir uno o más nombres y direcciones nuevos para enviar a nuestra lista de correos.

 Así que si voluntariamente nos quedamos fuera de los servicios de la iglesia, nos colocamos en una posición para ser acusados de ser separatistas del cuerpo, y a la misma vez perder la oportunidad de venir en contacto con la congregación.

 Además, si de esta manera nos separamos, por consiguiente en el cumplimiento de Ezequiel 9, cuando los que no tengan “la marca” sean quitados, no tendremos el mismo derecho a reclamar una heredad en la denominación.

 En cuanto a nuestra participación en el servicio de la santa cena de la Denominación, creemos que puesto que la iglesia celebra esta ordenanza regularmente, deberíamos participar tanto cuanto sea posible. Porque si voluntariamente nos ausentamos de ello, les daríamos una impresión incorrecta. Si la iglesia rehúsa servirnos o permitir que sirvamos a otros en el rito de humildad, no hay nada que podamos hacer sino esperar hasta que el servicio sea terminado. Y si nos ignoran cuando pasan el pan y el vino, no deberíamos murmurar o decir nada, sino con paciencia soportar el desprecio. Por tal comportamiento de nosotros, los honestos en la congregación verán la actitud no cristiana de ellos y la insensatez de los oficiales de la iglesia,

y empezarán a despertarse y entenderán la situación.

 Aunque, en contra de nuestra voluntad, podamos ser excluidos de participar en los ritos, no obstante tendremos nuestros nombres en el libro de la vida, y como el ladrón no bautizado en la cruz, entraremos al paraíso por haber hecho lo mejor. Por lo tanto hermanos, seamos fieles en asistir a los servicios de la iglesia y en nuestro comportamiento, “no sea que permaneciendo aun la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado”. Hebreos 4:1.

 ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE “VENIDO” Y “VINIENDO”?

 Pregunta No. 91En “La Vara del Pastor”, Volumen 1, página 20, el punto es hecho que Juan vio el ángel de Apocalipsis 18, no viniendo, no en vuelo bajando, sino “venido” es decir, ya llegado. Pero en inglés sencillo, “venido” en este contexto significa descender. Y la hermana White dice: “Y al descender”. Por lo tanto, ¿cómo, puede “La Vara” poner debidamente énfasis sobre el pensamiento que Juan lo vio ya “venido” – ya llegado?

 Respuesta: Cuando alguna cosa de alta velocidad, tal como una bala o un destello de relámpago está viniendo, su alta velocidad de viaje no da tiempo al observador para ver la continuación de su progreso, – su “venida;” él sólo puede verlo cuando finalmente ha llegado – “venido”. Siendo así, el hecho de que el ángel

de Apocalipsis 18:1 se ve, no “viniendo” (como es el ángel de Apocalipsis 7:2), sino “venido”, significa que él llega súbitamente – como el ángel de Daniel 9: 21.

 Por contraste, mirando el acercamiento de un objeto tal como el sol, un observador puede mantener constantemente en vista la continuidad de su ascenso. Por consiguiente la Vara observa que al ángel de Apocalipsis 7:2, fue visto mientras estaba distante, “Que subía de donde sale el sol”, porque él estaba subiendo lentamente como el sol; mientras que el ángel de Apocalipsis 18:1 fue visto súbitamente “venido”. Porque al momento excepcional de su vuelo hacia abajo no permitió suficiente tiempo para que el ojo humano lo viera “viniendo”.

Esta distinción entre la velocidad de los dos ángeles debido al significado diferente de cada uno, es el punto de énfasis.

 SI EN ESE ENTONCES CADA PARTE FUE UNA MITAD ¿CÓMO SERÁ AHORA?

 Pregunta No. 92: “La Vara del Pastor”, Volumen 1, página 30, hace la declaración que la Denominación Adventista del Séptimo Día alcanzó el número de membresía de 300.000 al tiempo cuando el libro fue escrito, este hecho sugiriendo que cerca de la mitad, 144.000, son las cinco vírgenes prudentes, y que la otra mitad son las cinco vírgenes insensatas. Pero ¿cómo puede ser esto así, cuando hoy día la denominación tiene un número de miembros de 500.000?

 Respuesta: Escribiendo en 1930, la Vara estaba hablando necesariamente

en términos, no de la entonces membresía conocida de hoy, sino de la membresía establecida entonces. Y aunque el número en ese tiempo (300.000) naturalmente fue sugerida como la mitad de miembros (2 clases, buenos y malos – “vírgenes prudentes” y “vírgenes insensatas”), pero como sólo son 144.000 israelitas para ser sellados, el número de los no sellados habría aun entonces superado el número de los sellados.

 Sin embargo, en el análisis final, no es el propósito ni la intención de la Vara, decir exactamente cuantos prudentes y cuantos insensatos habrá en esta cosecha de las primicias, porque cuando se llegue a conocer toda la verdad, el número de las “cinco vírgenes prudentes”, además de abarcar 144.000 de las tribus de Israel, pueda ser que incluya un número considerable de las naciones gentiles.

 ¿SUPERA LA MEMBRESÍA EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD?

 Pregunta No. 93:Aunque yo no soy miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, sin embargo, siendo que tengo la luz sobre Ezequiel 9 y sobre la verdad de los 144.000, ¿caeré yo en la matanza de los impíos si no acepto completamente la luz ni vivo de acuerdo a ella? Y por otra parte, ¿podría yo estar en la posición de gozar de los privilegios de los 144.000 y de ser uno de ellos si obedezco toda la luz de este mensaje?

 

Respuesta: Aunque usted no es un miembro de la iglesia, aún tendrá que dar cuenta por la luz que tiene sobre el tema, porque nadie encuentra la verdad accidentalmente o la comprende sin la ayuda del Espíritu Santo.

 Por la misma ley de contabilidad o de responsabilidad sagrada, aunque usted pueda haber venido al mensaje sólo recientemente, usted puede ser elegible para la elección de los 144.000 si vive al paso del mensaje que los ha de purificar y sellarlos. Sin embargo, en todo caso, no sabemos con seguridad si usted será uno de ellos, pero si es fiel al mensaje, usted por lo menos será uno con ellos.

 AHORA CREO ¿ME DA DERECHO A LA MEMBRESÍA?

Pregunta No. 94: Si uno ha leído la serie de “La Vara del Pastor” y ha aprendido y cree lo que el mensaje enseña, ¿le aconsejaría primero a unirse con la Denominación Adventista del Séptimo Día?

 Respuesta: Si uno ha aceptado sin reserva toda la Verdad, su privilegio y deber es ser bautizado en la iglesia. Pero habiendo estudiado el Mensaje del Tercer Ángel por medio de la Vara, al cual el ministerio Adventista del Séptimo Día se opone, por consiguiente puede ser que le nieguen el bautismo y la membresía por ello. Sin embargo, si ha hecho todo lo que puede para recibir el

bautismo y unirse con la iglesia y ellos rehúsan admitirlo, entonces su deber será hacer los arreglos con el Centro del Monte Carmelo para el bautismo y la membresía.

 Tener el nombre de uno en los libros, no meramente de la iglesia sino del cielo, es lo que da la seguridad áurea de salvación. Y es la aceptación del mensaje de la hora y un esfuerzo conmensurado para obedecer fielmente todas sus enseñanzas, lo que gana la membresía del santo y su certificado de membresía de hijo del cielo.

 A medida que uno testifica por la Verdad Presente, sus enemigos en la denominación se opondrán a él y lo desfraternizarán si ya tiene membresía allí, pero tal pérdida no debería desanimarle. “Bienaventurados seréis” dice el Señor, “cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre” Lucas 6:22.

 “Oíd palabra del Señor, vosotros los que tembláis a Su Palabra: vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de Mi nombre dijeron: El Señor sea glorificado. Pero Él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos”. Isaías 66:5.

 ¿QUÉ EN CUANTO A PEDRO Y “LAS LLAVES”?

 Pregunta No. 95: Por favor explique Mateo 16:15-19. ¿Por qué Cristo dio las llaves a Pedro? ¿Por qué no a otro, o a todos?

Respuesta: Pedro fue el único que dio la respuesta correcta a la pregunta, “Y vosotros ¿quién decís que soy Yo?” Por lo tanto a Pedro y no a ningún otro, Jesús dijo, “A ti te daré las llaves del reino de los cielos”, habiéndole primero asegurado que “no te lo reveló carne ni sangre sino Mi Padre que está en los cielos”.

 Cuando Dios hace que un hombre comprenda algo que está más allá del conocimiento finito, la Biblia llama a este hecho, Inspiración. Así, Jesús declaró a Pedro inspirado. Por lo tanto, esta Inspiración y el testimonio de Jesús, fueron las Llaves del tema central de la salvación del hombre – el conocimiento del Hijo de Dios. Esto es la verdad, el evangelio, que había de proclamarse. Era la Verdad Presente, – un mensaje inspirado directamente de Dios. Así, teniendo en su posesión una revelación por la cual todo hombre ha de ser juzgado o para salvación o para condenación, Pedro y sus asociados llegaron a ser responsables, o para cerrar, o para abrir la salvación a cada alma viviente debajo del cielo.

 Por consiguiente, cuando Cristo dio las Llaves a Pedro, le dio el evangelio y una comisión divina para predicarlo. Y mientras Pedro y sus colaboradores fuesen fieles a esa comisión, en tanto que ellos poseyeran las Llaves para cerrar o abrir para los hombres el reino de Dios, lo que ellos ataban o desataban en la tierra sería autorizado en el cielo. Por consiguiente, las Llaves van con la Inspiración

y la revelación progresiva, la Verdad Presente.

 Obviamente, por lo tanto un mensaje del cielo proclamado por los siervos escogidos de Dios es todopoderoso, y por medio de él, el destino eterno del hombre es decidido.

 Claramente, entonces, las Llaves no son la iglesia misma, sino que están en el mensaje que ella proclama. Así que ningún hombre o grupo de hombres tiene poder para desatar o atar con la aprobación del cielo, excepto a la instancia de un mensaje otorgado directamente del cielo para que ellos lleven durante ese tiempo. “Diferentes períodos de la historia de la iglesia fueron señalados por el desarrollo de alguna verdad especial adaptada a las necesidades del pueblo de Dios en aquel tiempo” – El Conflicto de los Siglos, página 667. Esto ha sido así desde tiempo inmemorable.

 Noé también tuvo las Llaves, y fue así capaz para desatar o atar tanto en el cielo como en la tierra. El hecho de que aun “las puertas del infierno”, no pudieron prevalecer en contra del arca da testimonio de eso.

 Y la promesa de Dios a Abraham, “Bendeciré a los que te bendijeren y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3), muestra que él también tenía las Llaves del cielo.

 También en la mano de Moisés controlada providencialmente, las Llaves abrieron las puertas del reino a la libertad y

la salvación de los justos, y la cerraron con destrucción sobre los impíos. Así “dijo Moisés: En esto conoceréis que el Señor me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, el Señor no me envió. Mas si el Señor hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron al Señor. Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes”. Núm. 16:28-32.

 Mediante Moisés Dios entregó las Llaves a la hueste Hebrea, y las retiró de ellos en el día de Cristo cuando los Judíos lo rechazaron. Entonces Él transfirió las Llaves a los fundadores de la iglesia Cristiana.

 Pero a pesar del ejemplo del pasado, los seguidores de los apóstoles con el tiempo también repitieron los errores de los seguidores de Moisés. Aun durante toda la Edad Obscura, especialmente el período de la Reforma, Dios continuó confiando a mensajeros tras mensajeros, y a Movimiento tras Movimiento el Divino legado. Pero una

 

y otra vez desde la reforma hasta la llamada de Guillermo Miller, cada grupo sucesivo repitió la insensatez de llegar a estar satisfecho con un mensaje estático, hasta que finalmente cuando todas las iglesias Protestantes del día de Guillermo Miller rechazaron el mensaje para ese tiempo, ellos también, sin saberlo rehusaron ser guardianes de las Llaves sagradas.

 Así Miller y sus asociados las poseyeron hasta el tiempo del siguiente mensaje de Dios, el juicio de los muertos cuando las Llaves sagradas pasaron del movimiento Millerista a la Denominación Adventista del Séptimo Día. Pero si ella ahora rehúsa las amonestaciones de Dios para ungir sus ojos con el colirio que Él le está ofreciendo, a ella también las Llaves se le irán de las manos a aquellos que han de proclamar el mensaje adicional, que es el juicio de los vivos, el mensaje del Fuerte Clamor. (Véase Primeros Escritos, páginas 277-279). Y, ¡tragedia de tragedias! los laodicenses están haciendo esta mismísima cosa en su ceguedad, repitiendo de este modo la historia del pueblo de Dios a través de las edades.

 ¿A QUIÉN DEBERÍAN IR MIS DIEZMOS?

 Pregunta No. 96: Mientras que todavía se tiene membresía en la denominación Adventista del Séptimo Día ¿debería uno pagar diezmos a los Davidianos?

 Respuesta: Uno puede contestar mejor esta pregunta

haciéndose las siguientes preguntas:

 ¿Creo yo que La Vara del Pastor contiene el mensaje de la hora, el mensaje del sellamiento de los 144.000? ¿He recibido alguna ayuda espiritual de ello? ¿Ha hecho que me arrepienta de los pecados que anteriormente hacía? ¿Soy ahora un mejor adventista que antes que aceptara el mensaje? ¿Me ha hecho amar la Biblia, el Espíritu de Profecía y a los hermanos más que nunca antes?

 Si la respuesta de uno a cada una de estas preguntas es “No”, entonces debería pagar su diezmo a la iglesia de la cual es todavía un miembro. Si su respuesta a ellas es “Si” y si todavía está en duda en cuanto a dónde debería pagar su diezmo, entonces debería hacerse más preguntas:

 ¿Si yo hubiese continuado en el curso Laodicense en el cual la Vara me encontró, podría estar salvo y listo para encontrar al Señor en Su venida? ¿Pueden mis hermanos Adventistas del Séptimo Día ser salvos quedándose en su condición actual?

 Si a estas preguntas la repuesta de uno es “No”, entonces sus repuestas a las siguientes preguntas le instruirán donde pagar su diezmo.

 Ya que que soy responsable por la luz que ahora está brillando sobre mi camino, y puesto que tengo que ayudar a darla a mis hermanos, ¿debería yo pagar mi diezmo a la Denominación para que el ministerio tenga más

dinero para pelear contra el mensaje y contra mis esfuerzos personales para alcanzar al pueblo con él, y de esta manera, trabajando con propósitos opuestos, sólo ayudándoles a mantener al pueblo en tinieblas?, o ¿debería yo pagarlo a los Davidianos, el “alfolí” de la Verdad Presente, donde naturalmente debería ir para promover el avance de la reforma que escudriña el corazón, y así rescatar a mis hermanos adventistas del séptimo día de la ruina eterna?. Y como ellos mismos no están preparados para encontrarse con el Señor (Testimonios para la Iglesia, Volumen 6, página 371); entonces ¿cómo pueden ellos preparar adecuadamente a los paganos? En vista de todos estos hechos, ¿deberían ir mis diezmos a la denominación Adventista del Séptimo Día en favor de los paganos, o deben ir para el mensaje del sellamiento en favor de mis hermanos? ¿Y si no me atrevo a colocar mis diezmos para el apoyo de lo que yo creo ser la Verdad Presente, entonces ¿cómo será apoyada y donde más concienzudamente puedo colocar mis diezmos?

 Además, si los coloco en la Denominación para ser usados mayormente para la evangelización de personas del mundo, en lugar de colocarlos en el alfolí de la Verdad Presente para ser usados para beneficio de mis hermanos, entonces ¿estaría yo haciendo eso para el descuido de mis propios hermanos, y así negando que soy guardián de mi hermano?

 Además, ¿debería yo, obedecer la orden de los ministros de ir en busca de ovejas en la casa de Baal, en lugar de prestar atención al mandato expreso del Señor a llevar el

 

remedio enviado del cielo a las ovejas enfermas de pecado en la casa de Israel? (Mateo 10:6)

 ¿Cuál de estos dos esfuerzos sería el más seguro para ganarme la aprobación? “bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”. Mateo 25:21.

 “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así”. Mateo 24:45-46.

 Ahora, si después de haber contestado a estas preguntas para su satisfacción, todavía está indeciso en cuanto a que debería hacer con el diezmo, entonces lea el Tratado No. 4, Las Ultimas Noticias para La Madre, Edición 1943, páginas  63-70. “Acuérdese de la esposa de Lot”, y haga lo que el Señor dice.

 ¿PUEDE MI CASA SER EL ALFOLÍ?

 Pregunta No. 97: ¿Es Bíblico para uno retener sus diezmos y ofrendas, y personalmente usarlos para poder llevar la obra del evangelio en su propia comunidad, de acuerdo a sus propios planes?

 Respuesta: En ninguna parte de las Escrituras encontramos permiso para usar el diezmo del Señor a nuestro

propio juicio. La única justificación para hacer eso sería la incapacidad total, por alguna razón para enviarlos al “alfolí” del Señor. Sin embargo, si uno voluntariamente hace tal práctica, estaría poniendo un mal ejemplo ante otros, y si siguiendo su ejemplo, otros hacen lo mismo, su curso de acción inevitablemente resultaría en obstaculizar seriamente la obra del Señor, desangrar y minar Su tesorería, y así desorganizando su obra y reduciendo Su iglesia a un mero cascarón, mientras que sus miembros están contratándose a sí mismos como obreros en la viña del Señor, ayudándose con el dinero del Señor y corriendo sin haber sido enviados, ¡que Babilonia sería!

 Aunque el Señor manda “Traed todos los diezmos al alfolí” (Malaquías 3:10), Él no dice traed todas las ofrendas. De esta manera Él muestra que si nos aventuramos en alguna obra personal de caridad o actividad misionera, deberíamos sostenerla con nuestras ofrendas, y no con nuestros diezmos.

 “Los ángeles guardan un registro fiel de toda la obra de cada hombre, y al ser pronunciado el juicio sobre la casa de Dios, se registra la sentencia de cada uno al lado de su nombre, y al ángel se le ordena que no perdone a los siervos infieles, sino que los abata en el tiempo de la matanza … Las coronas que podrían haber llevado si hubieran sido fieles, se colocaran sobre la cabeza de aquellos que hayan sido salvados por los siervos fieles … ” – Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 182.

¿ES MI DEBER CORREGIR LA TESORERÍA DEL SEÑOR?

 Pregunta No. 98: ¿Deberíamos pagar nuestros diezmos al “alfolí” si sabemos que no son usados correctamente?

Respuesta: Sabiendo que nuestros diezmos pertenecen al alfolí de Dios, nuestra mayor carga debería ser que sean fielmente pagados allí. En ninguna parte en la Biblia encontramos que el Señor ha colocado sobre cualquiera que pague el diezmo, el ser policía de los canales por los cuales pasan estos fondos.

 La tesorería del Señor está bajo Su control, y si Él mismo no ve debido corregir algún abuso en el manejo de Su dinero, ciertamente nosotros no podríamos corregirlo por mucho que intentemos. Si guardamos cuidadosamente esa parte de Su obra que Él nos confía, nuestra única preocupación será saber dónde está Su “alfolí”, y entonces fielmente depositar Su dinero allí. No nos ha hecho responsables de su uso, porque Él personalmente tomará el control, – aún más Él está “tomando las riendas en sus propias manos”.

 Cuando la tierra prometida fue dividida entre las doce tribus de Israel, la tribu de Leví no recibió tierra por su herencia, como lo hicieron las once tribus. En lugar de eso, el Señor mandó que los diezmos de las otras tribus debían de darse a los Levitas. Esto fue su heredad. Los diezmos fueron en realidad suyos. Y

así como los que recibían los diezmos no tenían derecho de decir a los pagadores de diezmos qué hacer con el resto de sus ganancias después que ellos habían diezmado, así los que pagaban los diezmos no tenían derecho a dictar a los que los recibían, qué hacer con esos diezmos. Cada tribu misma fue responsable ante el Señor para lo que Él le había confiado. Así debe ser hoy.

 ¿QUÉ ESTÁ SUJETO A SER DIEZMADO?

 Pregunta No. 99Deuteronomio 14:22 dice: “Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año”. ¿Cómo debería yo diezmar mi cosecha?

 Respuesta: Para facilitar la respuesta a esta pregunta, consideremos el caso de un cultivador de papas. Digamos que él no tiene gastos de obreros contratados, de riego, de renta, etc. Si él es libre de semejantes gastos, y si su ingreso total es de $50 dólares por acre, entonces la cantidad entera estará sujeta al diezmo, la que por supuesto sería $5 por acre. Sin embargo, si él tiene que operar con gastos adicionales para producir su cosecha, entonces, claramente, tales gastos deberían deducirse del valor entero de su producción, y él diezmará sólo de lo que queda. Por ejemplo, si el valor total de su cosecha es $50 por acre, y sus gastos son $10 por acre, entonces, la ganancia neta, la cantidad sujeta al diezmo

sería $40 dólares por acre, y el diezmo sería solamente $4 dólares en lugar de $5 por acre.

 Por otra parte, si uno es un empleado sosteniendo los gastos de seguro social, transportación de ida y vuelta a su trabajo, etc., entonces se substrae la cantidad de los gastos de sus ganancias antes de diezmarlos. Por ejemplo, si se recibe $100 mensualmente, y tiene que pagar 10 centavos cada día o como $2,60 al mes por transportación, entonces él substrae $2,60 de $100 y diezma de lo que queda $97,40.

 Si el ingreso de uno proviene de rentar sus edificios, entonces se substrae la cantidad que se gasta para mantener la propiedad del ingreso total. Computando sus ingresos de esta forma, uno diezma todos sus bienes.

 ¿QUÉ EN CUANTO A DIEZMAR LOS REGALOS?

 Pregunta No. 100: Puesto que la Biblia enseña que uno debería diezmar todos sus aumentos, por lo tanto ¿No debería uno diezmar todos sus regalos?

 Respuesta:  Usada como sustantivo, la palabra “aumento” significa “Lo que es añadido a la cantidad original: ganancia”, – la entrada por el trabajo o por la herencia de uno. Como no sabemos que pueda ser entendido bíblicamente ordenar que se diezmen los pequeños regalos de amor, la decisión debe descansar enteramente en el individuo.

¿CUÁLES “SEGUROS” DEBERÍAN LLEVAR LOS CRISTIANOS?

Pregunta No. 101¿Los “seguros de entierro”, caen bajo el título de “seguros de vida”?

 Respuesta: Por la misma naturaleza de ello, el seguro de entierro necesariamente es una clase de los así llamados “seguros de vida”. Sin embargo, clasificándolo como tal, no es condenarlo. El Espíritu de Profecía da testimonio en contra de los seguros de vida, no tanto porque ello es seguro de vida, sino porque el mundo lo está llevando en lugar de la iglesia.

 Si el engaño y la vergüenza en esta práctica no son inmediatamente obvios, llega a ser dolorosamente evidente cuando uno se hace las preguntas: ¿Debería un ciudadano leal y verdadero del reino de Cristo buscar ayuda o protección de un ciudadano de algún otro reino? ¿Ha designado el Señor al mundo o a la iglesia para cuidar de su pueblo? ¿Pide el Señor a sus hijos cortar todas las relaciones con el mundo cuando están bien, sólo para que vuelvan a él cuando están en problemas, en enfermedad o en muerte para que el mundo cuide de ellos? ¿Han de confiar los cristianos en Cristo solamente cuando están bien y en el diablo cuando están enfermos o muriendo? ¿No ha dado el Señor el privilegio a la iglesia de recibir una bendición hasta por dar un vaso de agua a uno de sus pequeñuelos (Mateo 10:42)?

Evidentes por sí mismas son las respuestas a estas y a otras preguntas similares. En total, deben dar la respuesta general correcta: nunca deberían los miembros de la Iglesia tener que depender del mundo, deben depender solamente de la iglesia. Esquilando a los miembros de la iglesia como un pastor esquila a sus ovejas hasta lo máximo mientras están bien y tienen “lana” para dar, la iglesia está obligada moralmente a cuidar de cada uno cuando se enferma o incapacita sin nada más que dar, y entonces proveer a cada uno de ellos un santo entierro. Por eso, una iglesia que permite que sus miembros lleven cualquier clase de póliza personal, excepto la iglesia misma, está trayendo vergüenza a la Cristiandad y así deshonrando al Señor. Y un cristiano que descuida hacerse digno de una póliza de la iglesia, es como un hombre insensato que edifica su casa sobre la arena. Las necesidades de los laicos habiendo sido casi totalmente descuidadas, la Vara está ahora urgentemente amonestándonos, que como creyentes y reformadores de la Verdad Presente, acudamos a la ayuda del Señor e inmediatamente corrijamos estos males.

 Los ministros de Dios no son llamados para ser vendedores, promotores o subastadores para procurar recursos para llevar adelante la obra de Él. Más bien son llamados a ser predicadores de la Verdad y subpastores de Su pueblo, cuidando tiernamente a cada oveja, porque las tales son dignas de ser bien cuidadas y protegidas no solamente en la salud, sino también en la enfermedad, y no sólo en la vida, sino también en la muerte. Es un reproche para Cristo cuando

Su pueblo es dejado al cuidado o de las compañías de seguros del mundo, o a la merced de las sociedades caritativas del mundo. La iglesia está tanto moral como legalmente obligada a extender sus brazos maternales a sus hijos y darles cuidado tierno.

 Así como guardianes de la iglesia, somos desafiados a hacer este deber también, y no nos atrevemos a fracasar. Esta gran responsabilidad, junto con la de llevar a cabo nuestro programa de mantenimiento en las Oficinas Generales de “la obra final que se hace en favor de la Iglesia”, requiere por supuesto, una cantidad mayor de medios que meramente el primer diezmo, que es la entrada ministerial. ¿Qué entonces?

 No podemos recurrir a la práctica de la Denominación de levantar blancos durante los servicios de la iglesia, porque tal práctica desvía del objetivo de las reuniones y profana tanto a Dios como a Su Día Santo. ¡Tal obra profana en la tierra santa tiene que cesar! No esperen hasta que el Señor manifieste su gran poder y eche fuera a las ovejas y los bueyes junto con los cambistas de dinero, voltee sus mesas y esparza sus entradas ilegales.

 Por tanto, el Mensaje anuncia inequívocamente, que el Davidiano que agradará al Señor, contribuirá fiel y sistemáticamente con un segundo diezmo de sus entradas a este fondo necesario, y de esta manera ayudará a edificar una pared de defensa contra la posibilidad de que el Enemigo traiga un tráfico

profano que mata el tiempo y el espíritu de nuestras reuniones educacionales y sagradas. Haciendo esto cada creyente fiel, estará invirtiendo automáticamente en esta póliza sagrada, la cual le asegurará sus necesidades y las de su familia, no sólo en esta vida, sino también en la venidera.

 Si la entrada de uno es de $15 por semana, entonces su primer diezmo será $1,50, y su segundo diezmo de la cantidad que queda $13,50 será $1,35. De esta manera, su primero y segundo diezmo de su entrada de 15 dólares será de un total de $2,85. ¿Es esto demasiado, Hermano y Hermana, para una obra tan grande y sublime como la presentada en el mensaje Davidiano, tan vital para su salvación y bienestar?

 Que todos los creyentes en la Verdad Presente fielmente paguen un primero y segundo diezmo hasta donde sea posible, entonces la Asociación pueda mantener su escuela ministerial, además de su escuela de internado para todos los hijos necesitados y dignos en la Verdad Presente que estén en edad escolar, y proveer un hogar para los ancianos, cuidado médico para los enfermos necesitados, alimento para los hambrientos y entierro para aquellos que caen en sus puestos del deber.

 Esta llamada sumamente urgente así como también probadora, Hermano, y Hermana, desafía su fidelidad, su lealtad, su cooperación, su visión en comprender totalmente el mensaje, y su amor por la heredad del Señor. Por lo tanto, ¡levántese y resplandezca!

 “¿No es más bien el ayuno que yo escogí?

pregunta el Señor, “desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?

 “Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria del Señor será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá el Señor; clamarás y dirá Él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad, y si dieres tu pan al hambriento y saciares el alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu obscuridad será como el mediodía. El Señor te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos. Y serás como huerto de riego y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas, los cimientos de generación y generación levantarás; y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar”. Isaías 58:6-12.

 “Las contribuciones que se les exigían a los Hebreos para fines religiosos y de caridad

representaban por lo menos la cuarta parte de su renta o entradas. Parecería que tan considerable contribución de los recursos del pueblo hubiera de empobrecerlo; pero, muy al contrario, la fiel observancia de estos reglamentos era uno de los requisitos que se les imponía para tener prosperidad. A condición de que obedecieran, Dios les hizo esta promesa: ‘Increparé también por vosotros al devorador, y no os corromperá el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo abortará … Y todas las gentes os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice el Señor de los ejércitos’” – Patriarcas y Profetas, página 566.

 “Cuando Pablo envió a Tito a Corinto para fortalecer a los creyentes, le indicó … en la gracia de dar … Su dadivosidad testificaba de que no habían recibido en vano la gracia de Dios [el mensaje]. ¿Qué podría producir semejante dadivosidad sino la santificación del Espíritu? …

 “La prosperidad espiritual está estrechamente vinculada con la liberalidad cristiana. Los seguidores de Cristo deben regocijarse por el privilegio de revelar en sus vidas la bondad de su Redentor. Mientras dan para el Señor, tienen la seguridad de que sus tesoros van delante de ellos a los atrios celestiales … El sembrador multiplica su semilla al arrojarla … Al impartir, aumentan sus bendiciones”. Los Hechos de los Apóstoles, páginas 277, 278.

 Por lo tanto, la iglesia está bajo una pesada

 

obligación moral, como también legal, no sólo de llevar el seguro para todos sus seguidores fieles y verdaderos, sino también de cuidar de todas sus necesidades si ellos en algún momento llegaran a estar desvalidos. De igual manera sus miembros apoyarán su obra y obedecerán su mensaje divino.

 Manifestando este deber divinamente impuesto sobre el pueblo, y el descuido total de los pastores laodicenses de ello, también el resultado final a causa del abandono de su deber, Ezequiel advierte:

 “Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel, … oíd palabra del Señor: Vivo Yo, ha dicho el Señor Dios, que por cuanto Mi rebaño fue para ser robado, y Mis ovejas fueron para ser comidas de toda bestia del campo, sin pastor; y Mis pastores no buscaron a Mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron a Mis ovejas, por tanto, oh pastores oíd palabra del Señor: Así ha dicho el Señor Dios: He aquí, Yo juzgaré a los pastores y requeriré Mis ovejas de su mano, y haréles dejar de apacentar las ovejas. Ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré Mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.

 “Porque así ha dicho el Señor Dios: He aquí, Yo, requeriré Mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce a su rebaño el pastor, el día que está en medio de sus

 

ovejas esparcidas, el día del nublado y de la obscuridad. Y Yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; y las llevaré a su tierra, y las apacentaré en los montes de Israel por las riberas, y en todas las habitaciones del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel será su majada. Allí dormirán en buena majada, y en pastos gruesos serán apacentadas sobre los montes de Israel.

 “Yo apacentaré a mis ovejas y Yo les haré tener majada, dice el Señor Dios. Yo buscaré la perdida y tornaré la amontada, y ligaré la perniquebrada, y corroboraré la enferma; más a la gruesa y a la fuerte destruiré; Yo las apacentaré en juicio.

 Más de vosotras, ovejas mías así ha dicho el Señor Dios: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que holléis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas sentadas, holléis además con vuestros pies las que quedan? Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis hollado.

 

Por tanto, así les dice el Señor Dios: He aquí Yo, Yo juzgaré entre la oveja gruesa y la oveja flaca, por cuanto empujasteis con el lado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las flacas, hasta que las esparcisteis fuera. Yo salvaré Mis ovejas y nunca más serán en rapiña y juzgaré entre oveja y oveja.

 “Y despertaré sobre ellas un pastor, y él las apacentará; a Mi siervo David, él las apacentará y él les será por pastor. Yo el Señor les seré por Dios, y Mi siervo David príncipe en medio de ellas. Yo el Señor he hablado.

 “Y estableceré con ellas pacto de paz, y haré cesar de la tierra las malas bestias; y habitarán en el desierto seguramente, y dormirán en los bosques. Y daré a ellas y a los alrededores de mi collado bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán. Y el árbol del campo dará fruto, y la tierra dará su fruto y estarán sobre su tierra seguramente, y sabrán que Yo soy el Señor, cuando quebrare con yuntas de su yugo, y los librare de mano de los que se sirven de ellos. Y no serán más presa de las gentes, ni las bestias de

la tierra las devorarán, sino que habitarán seguramente, y no habrá quien espante.

 “Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no más serán consumidos de hambre en la tierra, ni serán más avergonzados de las gentes y sabrán que Yo su Dios el Señor estoy con ellos, y ellos son Mi pueblo, la casa de Israel, dice el Señor Dios. Y vosotras ovejas Mías, ovejas de Mi pasto, hombres sois, y Yo vuestro Dios, dice el Señor Dios”. Eze. 34:2, 7-31.

 ¿QUIÉNES SON DIGNOS DE CARIDAD?

 Pregunta No. 102: ¿Quiénes son los “pobres dignos”?

 Respuesta: Los “pobres dignos” son aquellos que a causa de una desgracia, no por mal manejo u ociosidad, están carentes de las necesidades de la vida y quienes honestamente están procurando caminar en toda la luz que les es dada.

 “El objetivo de las palabras de nuestro Salvador en Lucas 12:33, no ha sido presentado con claridad”. Vi que “el objeto que se tiene al vender no es dar a los que pueden trabajar y sostenerse a sí mismos, sino difundir la verdad. Es un pecado sostener en la ociosidad a aquellos que podrían trabajar. Algunos han asistido celosamente a todas las reuniones, no para glorificar a Dios,

sino por los ‘panes y los peces’. Habría sido mejor que los tales se quedasen en casa, ‘haciendo con sus manos lo que es bueno’, para suplir las necesidades de sus familias y tener algo que dar para sostener la preciosa causa”. – Primeros Escritos, páginas 94-95.

 La instrucción inspirada para la iglesia (1 Timoteo 5:9), aconseja que ninguna viuda menos de 60 años de edad ha de depender de la iglesia para su sustento.

 Por lo tanto, enteramente vemos que los pobres dignos son los miembros fieles a quienes la adversidad ha despojado de las cosas materiales de la vida. Y necesitamos recordar bien que esta desgracia puede sobrevenirnos en cualquier momento, pues como está escrito; “tiempo y ocasión acontece a todos”. Eclesiastés 9:11.

 “Así que, según tengamos oportunidad”, dice Pablo, “hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”. (Gálatas 6:10), a los que tienen un Certificado de Membresía.

 ¿PARA QUÉ ES USADO EL SEGUNDO DIEZMO?

 Pregunta No. 103:  ¿Para qué propósito es el segundo diezmo?

 Respuesta: “A fin de fomentar las reuniones del pueblo, para los servicios religiosos, y también para suplir las necesidades de los pobres, se le pedía a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias. Con respecto al primer

diezmo el Señor había dicho: “He aquí Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel”. Y acerca del segundo diezmo mandó: “Y comerás delante del Señor tu Dios en el lugar que Él escogiere para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, de tu aceite y los primerizos de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer al Señor tu Dios todos los días”. (Deuteronomio 14:23; véase versículos 29; y 16:11-14). Durante dos años debían llevar este diezmo o su equivalente en dinero al sitio donde estaba el santuario. Después de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porción específica para el sacerdote, el ofrendante debía usar el remanente para un festín religioso, en el cual debían participar los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas. Se proveía así para ofrendas de gracias y los festines de las celebraciones anuales, y el pueblo había de frecuentar la compañía de los sacerdotes y levitas, a fin de recibir instrucción y ánimo en el servicio de Dios.

 “Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán”. Este diezmo había de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios.

 “Otras medidas aún se tomaban en favor de los pobres. Después del reconocimiento de los requerimientos divinos, nada hay que diferencie tanto las leyes dadas por Moisés de cualquiera otras como el espíritu generoso

y hospitalario que ordenaban hacia los pobres. Aunque Dios había prometido bendecir grandemente a su pueblo, no se proponía que la pobreza fuese totalmente desconocida entre ellos. Declaró que los pobres no dejarían de existir en la tierra. Siempre habría entre su pueblo algunos que le darían oportunidad de ejercer la simpatía, la ternura y benevolencia. En aquel entonces, como ahora, las personas estaban expuestas al infortunio, la enfermedad y pérdida de sus propiedades; pero mientras se siguiera estrictamente las instrucciones dadas por Dios, no habría mendigos en Israel, ni quien sufriera por falta de alimentos.

 “La ley de Dios le daba al pobre derecho sobre cierta porción del producto de la tierra. Cualquiera estaba autorizado para ir, cuando tenía hambre, al sembrado de su vecino, a su huerto o a su viñedo, para comer del grano o de la fruta hasta satisfacerse. Obraron de acuerdo con este permiso los discípulos de Jesús cuando arrancaron espigas y comieron del grano al pasar por un campo cierto sábado.

 “Toda la rebusca de las mieses, el huerto y el viñedo pertenecían a los pobres. ‘Cuando segares tu mies en tu campo’ – dijo Moisés, – y olvidares alguna gavilla en el campo, no volverás a tomarla … cuando sacudieres tus olivas, no recorrerás las ramas tras de ti … cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti: para el

extranjero, para el huérfano, y para la viuda será. Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto.

 “Cada séptimo año había una provisión especial para los pobres. El año sabático, como se lo llamaba, comenzaba al fin de la cosecha. En el tiempo de la siembra que seguía al de la siega, el pueblo no debía sembrar; no debía podar ni arreglar los viñedos en la primavera; y no debía contar con una cosecha, ni del campo ni de la viña. De lo que la tierra produjera espontáneamente, podían comer cuando estaba fresco, pero no podían guardar ninguna porción de esos productos en sus graneros. La producción de ese año había de dejarse para el consumo gratuito del extranjero, el huérfano, la viuda, y hasta para los animales del campo.

 “Pero si la tierra producía ordinariamente tan sólo lo suficiente para suplir las necesidades del pueblo, ¿Cómo había de subsistir éste durante el año en que no se recogían cosechas? La promesa de Dios proveía ampliamente para esto, pues Dios había dicho: “Entonces yo os enviaré mí bendición el sexto año, y hará fruto por tres años y sembrareis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto comeréis del añejo”.– Patriarcas y Profetas, páginas 570-572.

 Así que el segundo diezmo aunque sea más en una base voluntaria que el primero, es igualmente importante, y es en realidad una contribución divinamente

ordenada a largo plazo para el bienestar de uno mismo. Actualmente constituye nuestras ofrendas generales. Anteriormente fue usado para hacer crecer la obra de nuestra academia y pagar algunas deudas atrasadas, pero ahora mientras la Asociación crece y se expande, el uso del segundo diezmo está también ampliándose.

 En primer lugar, cuida de esa parte de nuestra obra educacional para la cual el primer diezmo no pudiera usarse legítimamente. Y en segundo lugar, cuida de las necesidades de los pobres dignos. En resumen, es realmente la póliza original y verdadera de seguros mutuos, y debería llevarse por todos los davidianos que son elegibles para tener un Certificado de Membresía.

 Así, mientras que es imperativo que todos los creyentes de la Verdad Presente se sirvan de este Certificado de Membresía, es aun más urgente, que todos los tales deberían devolver primero y segundo diezmos, porque si un Certificado de Membresía es extendido a aquellos que pudieran ser pero no son pagadores de diezmos, ellos llegarían a ser no sólo una influencia desmoralizadora entre los creyentes, sino también parásitos mortales en su medio. Por esta clara razón, la Asociación está por lo tanto obligada a conceder el Certificado de Membresía sólo a miembros completos y maduros y que son hacedores alegres de la Palabra. (En casos donde es imposible devolver un segundo diezmo completo, entonces, por supuesto, una parte es aceptable).

 El descuido de la denominación de cuidar de sus miembros, es un abandono por el cual está

 

bajo pesada condenación, lo cual debiera ser una lección severa para nosotros, que como reformadores y portadores del mensaje, no nos atrevamos a fallar. Somos privilegiados para ser reparadores de portillos para levantar las desolaciones de muchas generaciones (Isaías 61:4), por lo tanto, debemos si es necesario esforzar cada nervio y estirar cada músculo para cumplir con los deseos del Señor. Y aún más en este respecto, porque es para el beneficio material como también espiritual de cada uno de nosotros. Es un plan muy sencillo, fácil y económico – parte de un programa balanceado dado por Dios a Moisés en el monte Sinaí y por mucho tiempo descuidado y obscurecido. Y como tal, es una de las “instituciones divinas”, (Profetas y Reyes, página 501) que ha de ser restaurada, “antes que venga el día del Señor, grande y terrible”.

 Por consiguiente, que honesta e inteligentemente nos hagamos las preguntas: Si participamos de las organizaciones de caridad del mundo o de las compañías de seguros del mundo, entonces, ¿cómo podemos como davidianos ser los pilares de la iglesia y así del mundo? Y ¿ha designado el Señor a la iglesia o al mundo para cuidar de su pueblo peculiar?¿Y si nosotros, como salvadores no podemos cuidar de las necesidades de aquellos que están en el mundo, entonces, lo menos que podemos hacer, es cuidar de nuestro propio pueblo.

 “Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes son escasos más de lo que es justo, mas vienen a pobreza. El alma liberal será engordada, y

 

el que saciare él también será saciado”. Proverbios 11: 24, 25.

 “El perezoso no ara a causa del invierno, pedirá pues, en la siega, y no hallará”. Proverbios 20:4.

 “Y acontecerá que si oyeres atentamente la voz del Señor tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también el Señor tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra, y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán si oyeres la voz del Señor tú Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar, bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.

 “El Señor derrotará a tus enemigos que se levantaren contra de ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. El Señor enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da. Te confirmará el Señor por pueblo suyo santo, como te lo ha jurado, cuando

guardares los mandamientos del Señor tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

 “Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre del Señor es invocado sobre ti y te temerán. Y te hará el Señor sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, y en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que el Señor juró a tus padres que te había de dar.

 “Te abrirá el Señor su buen tesoro, el cielo para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado, y te pondrá el Señor por cabeza, y no por cola; estarás encima solamente y no estarás debajo; si obedecieres los mandamientos del Señor tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas”. Deuteronomio 28:1-13.

 ¿QUÉ PROMUEVE LA UNIDAD?

 Pregunta No. 104: ¿Cómo pueden los creyentes obtener y mantener la unidad entre sí?

 Respuesta: Para derrotar al enemigo, y para mantener unidad y armonía, que cada creyente deje de criticar a sus hermanos, vigile sus propios pasos y no los de ellos, que se dé cuenta que ellos tienen la misma oportunidad como él la tiene para saber la diferencia entre lo recto y lo

malo; lleve su propia responsabilidad y no la de ellos, estime a ellos mejor que a él mismo, y no haga ni diga nada que no le gustaría que hagan o digan de él.

 Que cada uno se dé cuenta, como Pablo, que la caridad – la tolerancia por amor – es el más indispensable, urgente y elevado de todos los logros.

 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda la ciencia: y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo amor, nada soy.

 “Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no obra sinrazón, no se ensancha; no es injurioso, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; no se huelga de la injusticia, más se huelga de la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

 “El amor nunca deja de ser; más las profecías se han de acabar, y cesarán las lenguas, y la ciencia ha de ser quitada. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos. Mas cuando venga lo que es

perfecto, entonces lo que es en parte será quitado. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre hecho, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, en obscuridad; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, mas entonces conoceré como soy conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres dones; empero el mayor es el amor”. 1 Corintios 13.

 Hagan esto Hermanos, y el Diablo huirá y sus problemas detrás de él.

 Recuerden que “Satanás vive y es activo y cada día necesitamos clamar fervorosamente a Dios por ayuda y fortaleza para resistirlo. Mientras reine Satanás tendremos que subyugar al yo, tendremos asedios que vencer, y no habrá punto en que detenerse, donde podamos decir que hemos alcanzado la plena victoria.

 “La vida cristiana es una marcha constante hacia adelante. Jesús está sentado para refinar y purificar a sus hijos; y cuando su imagen se refleja perfectamente en ellos, son perfectos y santos, preparados para la traslación”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 1 página 305.

 Si los cristianos nunca se acusan unos a otros, nunca comunican uno al otro sus errores, debilidades, fracasos y problemas, se encontrarán tan unidos que nada podrá romper su unidad cristiana mutua. Pero semejante espíritu de unidad, puede mantenerse

sólo por un pueblo que mantenga una vigilancia incansable sobre sí mismo, siempre para ver ojo a ojo y hablar las mismas cosas, abandonando sus propios caminos y pensamientos a cambio de los del Señor.

 Por lo tanto, es imperativo, que cada creyente en la Verdad Presente enseñe y practique solamente la Verdad Presente, – no enseñe nada menos o más allá de lo que está publicado, no entreteja en ello sus interpretaciones privadas o construcciones, teorías e ideas privadas, y no haga nada menos y nada más de lo que el mensaje proclama.

 Poniendo así a un lado todos sus pensamientos y todos sus caminos y aprovechándose de los del Señor (Isaías 55:8, 9), en devoción exclusiva al Espíritu de Verdad, realmente verán ojo a ojo y hablarán las mismas cosas. Entonces podrán rechazar el espíritu de confusión y retener el espíritu de amor y unidad.

 Y puesto que hay fortaleza y espiritualidad solamente donde hay unión, ningún miembro de un grupo del pueblo puede descuidar su deber en mantener semejante unidad Cristiana.

 ¿QUÉ DEBERÍA SER EL HOGAR?

 Pregunta No. 105: ¿Tendría usted la bondad de explicar Efesios 5:22-24?

 Respuesta: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido

es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y Él es el que da la salud al cuerpo. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”. Efesios 5:22-24.

 Claramente este precepto divino ordena a la esposa a respetar a su marido, como lo haría al Señor. Siendo el esposo el salvador temporal de la familia, como Cristo es el Salvador eterno de la iglesia. “… Cristo … amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, limpiándola en el lavacro del agua por la palabra”. Efesios 5:25, 26. Cuando ella desobedece este precepto divino, ella insulta a Dios.

 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Efesios 5:25.

 Así como igualmente obligatoria y sagrada es la responsabilidad del marido para con su esposa, él ha de considerarla como Cristo hace con su iglesia. Cuando él hace menos que esto, viola la ley del Señor.

 Así, mientras que la iglesia está obligada moralmente a respetar y obedecer a su Señor, la esposa ha de respetar y obedecer a su esposo; y el esposo está obligado moralmente a cuidar y amar a su esposa como el Señor ama y cuida a Su iglesia. De esto se ve que la casa del Señor es comparada a la casa del esposo. Por consiguiente, en la misma manera como el Señor controla los asuntos de Su casa, la iglesia, así el esposo ha de controlar los asuntos de su hogar, la familia.

Y puesto que el bienestar de la iglesia depende de su cooperación con la voluntad del Señor, de igual manera el bienestar de la familia depende de su cooperación con la voluntad del padre. Por lo tanto, doblemente claro es el hecho, que igual que Cristo sostiene el gobierno sobre la iglesia, así el padre sostiene el gobierno sobre el hogar. Y así como la iglesia convertida se regocija en agradar a su esposo, su Cabeza, Cristo, de igual manera la esposa convertida se regocija en agradar a su cabeza, su esposo. En este estado feliz, tanto el hombre como la mujer se dan cuenta, después de todo, que el uno es el segundo yo del otro.

 “Pero quiero que sepáis”, declara Pablo, “que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado”. “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios”. 1 Corintios 11:3-5, 11, 12.

 Esta hermosa relación del hogar, a menudo es minada y destruida por el mal manejo financiero o por una educación errónea, o por las dos cosas, porque el modelo divino no es seguido. El Señor apoya a Su esposa,

la iglesia, pero ella misma maneja el medio de cambio, el dinero, para pagar las cosas que compra; por consiguiente, aunque el esposo apoye el hogar, la esposa debe manejar el dinero para las cosas que se necesitan para dirigir el hogar, y si el esposo está recibiendo solamente una entrada de subsistencia, entonces aun más especialmente él debería dar su cheque de pago a su esposa para que ella pudiera tener un presupuesto para cubrir las necesidades del hogar hasta el siguiente día de pago. Con la esposa manejando así el dinero, grandes ventajas resultaran, pues es ella sola quien lo usa, y por lo tanto sabe las cosas que se necesitan en el hogar. Así, conociendo sus limitaciones financieras diarias, ella sabría precisamente qué podría, y qué no podría comprar para dirigir el hogar.

 Naturalmente entonces, ella diligentemente verá, que solamente las cosas más necesarias del hogar fueran primeramente atendidas, previniendo así cualquier compra excesiva de una cosa por su parte, o cualquier compra insuficiente de otra cosa por su esposo, o viceversa – esta última condición, resultando inevitablemente, si él controla el dinero y sólo le da poco a poco para hacer las compras. Dirigida como debiera ser, la bolsa no se vaciará y el hogar no sufrirá escasez, ni contiendas, ni separaciones. Por supuesto, el esposo y la esposa deberían siempre consultar juntos para asegurar una completa aprobación mutua, para cualquier cosa que hagan.

Sin embargo, si las ganancias de la familia son más que simplemente un modo de ganar la vida, entonces él y la esposa pueden juntos hacer un presupuesto más amplio de sus ganancias, primero cuidando de los gastos comunes necesarios, luego poniendo en el banco, o invirtiendo lo que queda.

 Para entender así que el esposo no es meramente la bolsa de dinero, sino que es el rey del hogar, el “enlace del hogar” y que la esposa no es meramente una sirvienta para cocinar, lavar los trastes y la ropa, limpiar el piso y cuidar y criar a los hijos, sino que es la reina del hogar, la ayuda conveniente para él, – comprender todo esto es tener una apreciación verdadera de la naturaleza del matrimonio divinamente inspirado.

 “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader. Trae su pan de lejos. Se levanta aún de noche, y da comida a su familia y ración a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga de noche. Aplica sus manos al huso, y sus manos a la

 

rueca. Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso. No tiene temor de la nieve por su familia. Porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hace telas, y vende, y da cintas al mercader. Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo porvenir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos, y la llaman bienaventurada, y su marido también la alaba. Muchas mujeres hicieron el bien, mas tú sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, ésa será alabada”. Proverbios 31:10-30.

 Así mientras que la esposa reina cuida de los asuntos internos de la familia, el esposo rey cuida de los asuntos externos de la familia.

 Además, como el Señor mismo es el Director de Su iglesia como una escuela, y Su “esposa” (la iglesia, pero especialmente el ministerio – los que traen los conversos, los hijos en la fe), el maestro de sus hijos (miembros), así el esposo es el director de su hogar como una escuela, y su esposa la maestra de sus hijos.

“Para comprender lo que es en verdad el matrimonio”, dice el Espíritu de Profecía: “se requiere toda una vida. Los que se casan ingresan en una escuela en la cual no acabarán nunca sus estudios.

 * * *

 “… En vuestra unión para toda la vida, vuestros afectos deben contribuir a vuestra felicidad mutua … mas aunque debéis fundiros hasta ser uno, ni el uno ni el otro debe perder su individualidad. Dios es el dueño; quien posee vuestra individualidad; y a Él debéis preguntar … ¿Cómo puedo alcanzar mejor el blanco de mi existencia? … Vuestro amor por lo que es humano debe ser secundario a vuestro amor a Dios … ¿Se dirige la mayor parte de vuestro amor hacía Aquel que murió por nosotros? Si es así, vuestro amor recíproco será conforme al orden celestial.

 * * *

 “Ninguno de los dos debe tratar de dominar … ambos deben cultivar un espíritu de bondad, y estar bien resueltos a nunca perjudicarse ni causarse pena el uno al otro. No tratéis de forzar el uno al otro. No podéis obrar así y conservar vuestro amor recíproco, las manifestaciones de la propia voluntad destruyen la paz y la felicidad de la familia. No dejéis penetrar el desacuerdo en vuestra vida conyugal, de lo contrario seréis desdichados ambos. Sed amables en vuestras palabras y bondadosos en vuestras acciones; renunciad a vuestros deseos personales. Vigilar vuestras palabras, porque ellas ejercen una influencia considerable para bien o para mal. No dejéis traslucir irritación en la

voz, para poned en vuestra vida el dulce perfume de la semejanza de Cristo.

 “Antes de entrar en una unión tan íntima como el matrimonio, un hombre debiera saber dominarse a sí mismo, y como obrar con los demás …

 * * *

 “Hermano mío, sea bueno, paciente, sufrido. Acuérdese de que su esposa le ha aceptado por marido, no para que usted la domine, sino para que le ayude …

“Hay una victoria que ambos debéis obtener cueste lo que cueste – la victoria sobre la terquedad. No la obtendréis sino mediante la ayuda de Cristo. Podréis luchar mucho tiempo para dominaros, pero no tendréis éxito si no recibes la fuerza de lo alto. Mediante la gracia de Cristo, podréis obtener la victoria sobre vosotros mismos y sobre vuestro egoísmo. Al vivir Su vida, mostrando abnegación a cada paso, si manifestáis constantemente una simpatía siempre mayor para con aquellos que necesitan ayuda, obtendréis victoria tras victoria. Día tras día aprenderéis a dominaros y a fortalecer los puntos débiles de vuestros caracteres. El Señor Jesús será vuestra luz, vuestra fuerza, vuestra corona de gozo porque habréis sometido vuestra voluntad a la Suya, mediante su ayuda, podréis destruir al egoísmo hasta en sus raíces más profundas.

 * * *

 “El dominio propio y la generosidad marcan las palabras y las acciones de quienes

nacieron de nuevo para vivir una vida nueva en Cristo Jesús”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 7, páginas 47-51.

 “El gran movimiento de reforma debe principiar presentando a los padres, las madres y los hijos, los principios de la ley de Dios … Muéstreseles que la obediencia a la Palabra de Dios es nuestra única salvaguardia contra los males que están arrastrando al mundo a la destrucción. Por su ejemplo [padres] y su enseñanza, se decidirá en la mayoría de los casos el destino eterno de sus familias …

 “Si se pudiese inducir a los padres a rastrear los resultados de su acción … muchos quebrantarían el hechizo de la tradición y la costumbre. Inculquen en la conciencia de los padres la convicción de los solemnes deberes que han descuidado durante tanto tiempo. Esto quebrantará el espíritu de farisaísmo y resistencia a la verdad como ninguna otra cosa podría hacerlo. La religión en el hogar es nuestra gran esperanza, y hace halagüeña la perspectiva de que se convierta toda la familia a la verdad de Dios”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 6, página 124.

 Solamente en un semejante hogar cristiano es el reino de Cristo ejemplificado, y al hacer reflejar el reino aquí, todos los hogares unidos colectivamente, compondrán el reino en el porvenir. ¡Cuán importante es entonces, que la madre y el padre cooperen al máximo en dirigir el hogar totalmente en el camino de Cristo para asegurar su existencia ahora y para siempre!

El fracaso en la parte de cualquiera de los dos para llevar a cabo estos principios, destruirá al hogar y esparcirá la familia no solamente para el tiempo actual, sino para la eternidad, mientras que la práctica cuidadosa de ellos, salvaguardará la prosperidad y la felicidad de la familia en este mundo, y asegurará su continuación eterna en el mundo venidero.

 ¿ANDARÁN DOS JUNTOS, SI NO ESTUVIEREN DE ACUERDO?

 Pregunta No. 106: ¿Por qué los Davidianos Adventistas del Séptimo Día y el ______________ Movimiento no se unen?

 Respuesta: Los Davidianos Adventistas del Séptimo Día y el Movimiento ______________ no se unen porque desgraciadamente no están de acuerdo. Estando en amplia oposición sobre algunos temas doctrinales, hace imposible la unión bajo tales circunstancias.

 Por ejemplo, una tal diferencia doctrinal, es que el Movimiento ______________ enseña que los pecados en la iglesia Madre Adventista del Séptimo Día, la hace una parte de Babilonia, mientras que los Davidianos enseñan, que aunque ella esté en una triste condición, con todo ella no es, y verdaderamente no puede ser nunca Babilonia, porque los pecados no hacen el nombre al igual que el nombre no hace los pecados. Babilonia no es llamada así a causa de sus pecados, ni es condenada por tener el nombre Babilonia, sino por haber caído y por haber llegado

a ser “habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave sucia y aborrecible”. Apocalipsis 18:2.

 La iglesia Adventista del Séptimo Día puede estar en una condición aun peor, – de hecho, tanto peor, que ella no sabe que es “desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda”, (Apocalipsis 3:17), sin embargo a pesar de todo, ella es llamada “Laodicea”, y no Babilonia. Y sus miembros están, no para ser sacados, como aquellos en Babilonia, sino más bien para ser dejados adentro, y su “ángel” (el liderazgo), está por ser vomitado. Los Davidianos están esforzándose para salvar a ambos de esta tragedia, para renovarlos en el favor de Dios y así guardarlos en la iglesia madre; mientras que el Movimiento ______________, no teniendo el remedio para la enfermedad laodicense, está obrando para sacarlos fuera.

 Teniendo ellos semejante creencia y por consiguiente rechazando el mensaje Davidiano, el remedio, hace mutuamente imposible que ellos se unan con nosotros y que nosotros nos unamos con ellos.

 Además, como el Señor ha revelado la Verdad avanzada por medio de los Davidianos, pero ninguna verdad por medio del ______________ grupo, obviamente entonces, si hubiere de producirse una tal unión, por sonsiguiente, ellos deberían corregir sus opiniones, sus ideas y luego juntarse con nosotros aceptando el mensaje de la hora undécima, en lugar de que nosotros arrojemos fuera las joyas de Verdad y retengamos solamente uno o dos puntos especiales de los que ellos exaltan.

Además de esto, por lo que ellos están haciendo ahora, ni siquiera reclaman el mandato y autoridad de la Inspiración. Así, no teniendo el don profético entre ellos, el grupo ______________ está corriendo sin haber sido enviado.

 “Si no se podía asegurar la unidad”, dice el Espíritu de Profecía, expresando la actitud de la primera iglesia Cristiana, “sin comprometer la verdad y la justicia, más valía que siguiesen las diferencias y aún la guerra”. – El Conflicto de los Siglos, página 49.

 “Hemos de unirnos, pero no sobre una plataforma de error” Elena G. White, Serie B, No. 2, página 47.

 De esta manera uno puede ver fácilmente que, aunque es nuestro deseo ferviente cumplir la oración de Jesús por la unidad, no nos atrevemos a hacerlo sacrificando la verdad, porque entonces no seríamos uno con Cristo, aunque fuéramos uno con todos los demás.

 “Hay peligro de que seamos tan celosos de mantenernos fuera de Babilonia”, dice la fundadora de la iglesia Adventista del Séptimo Día, “que podemos cometer su error más notable – que el de clavar una estaca y rehusar sacarla y avanzar. Cuando dejamos de desaprender errores, caeremos como los que han estado antes que nosotros. Hemos aprendido mucho, y no hay duda que hay mucho más para que aprendamos … Es el espíritu de ‘progreso’ y de ‘seguir adelante’ que nos colocará finalmente como remanente, ‘sin mancha’ en el Monte de Sion celestial. Mi conclusión es que no deberíamos renunciar a ninguna

 

verdad Bíblica, excepto a nuestras aplicaciones e interpretaciones falsas de las Escrituras, y por consecuencia, ideas falsas de orden y concordancia que deberían abandonarse cuanto antes”. – The Review and Herald, 29 de Mayo de 1860.

 ¿CÓMO EVITAR CRIAR HIJOS INADAPTADOS?

 Pregunta No. 107: ¿Cómo podríamos ayudar mejor a los niños entre las edades de dos a doce años, a ocupar su tiempo?

 Respuesta: Debido a que la mayoría de nuestros hijos en esta época laodicense, en algunos aspectos se les permite crecer como cizaña en lugar de ser entrenados como seres humanos, la pregunta de cómo utilizar debidamente el tiempo, es muy pertinente en realidad.

 En primer lugar todos los padres deberían darse cuenta del valor de adiestrar de tal manera a sus hijos, que con inteligencia, fidelidad y valentía puedan cumplir los deberes de la vida y enfrentar sus problemas, y así, ellos no llegarán a ser parásitos o personas socialmente mal ajustadas, como clavijas cuadradas en agujeros redondos. No obstante, muchos padres permiten que sus hijos vayan a la deriva sin preparación para cuidarse por sí mismos, e indiferentes a los múltiples desafíos de la vida. Luego cuando maduran, estas almas deformadas encuentran la vida algo pesada y desagradable, en lugar de un gozo excelente; cada cosa que intentan, a cada vuelta en el camino, se encuentran con amarga derrota, sus hogares llegan a ser faltos de higiene y desaseados, y no convenientes para vivir y sus familias en turno llegan a ser deprimidas, sin utilidad, compañeros no idóneos para la sociedad.

Los niños así criados, dejados a sus propias invenciones para malgastar su tiempo, son como el saltamontes. Jugando, cantando, y tomando el sol todo el verano, no pensando en el aliento frío del invierno, ante el cual el pasto verde desaparece de los campos, el saltamontes ha malgastado su tiempo y ahora tiene que pasar hambre y congelarse en el campo abierto. Pero la hormiga que ha trabajado atareadamente todo el verano, tiene mucho para comer y un hogar bueno y calientito. Sólo el mal criterio y un amor ciego, dejará a los niños a sí mismos, para crecer con el hábito del saltamontes, – no adiestrados en la sabiduría de hacer toda su obra en los seis días asignados para merecer un descanso en el séptimo día. Los padres que permiten que sus niños malgasten así el tiempo, están tendiéndoles lazos mortales, están haciéndolos incapaces para esta vida, y para la vida venidera.

 Al darles un adiestramiento correcto en el hogar, una de las primeras lecciones importantes que enseñarles, es siempre tener un lugar regular en el cual vestirse y desvestirse, y todo el tiempo a colgar su ropa en el lugar debido, nunca dejándola en cualquier lugar. Teniendo así un lugar para cada cosa, y colocando cada cosa en su lugar, desde el mismo comienzo de la familia, no sólo aligerará los deberes de casa, sino también mantendrá su casa limpia, aseada, y en orden durante la noche como también durante el día, y además, la

ropa y sus muebles le durarán más. Sin embargo será un proceso largo para que una persona cultive la limpieza y nitidez, y una vida bien ordenada y organizada.

 Entre las muchas actividades útiles así como también edificadoras para los niños, son las varias tareas del hogar, como lavar trastes, preparar la cama, barrer, quitar el polvo, limpiar las ventanas, trapear los pisos, la carpintería, hornear, cocinar, y aún hacer artículos sencillos de ropa y de muebles.

 También hay actividades fuera de la casa, tales como mantener las afueras de las casas limpias y aseadas, cuidar el jardín, cuidar de los animales, etc. Además hay otras actividades prácticas, incluso yendo a hacer compras económicas y debidamente.

 Y la más importante de todas, leyendo y memorizando pasajes de la Biblia y del Espíritu de Profecía debería ser cuidadosamente cultivada como una recreación culminante.

 Para tener una personalidad y carácter bien desarrollados e integrados, un niño debe desarrollar debidamente las facultades físicas y mentales, así como también las espirituales. Para este fin, su entrenamiento debería comenzar muy temprano en la vida – justamente tan pronto como él sea capaz de caminar y hablar – porque si él es dejado a malgastar su tiempo hasta que crezca, él adquirirá una naturaleza como la cebra – una que es imposible cambiar de no hacer nada a hacer algo.

 Para evitar esta deformidad de carácter, con un daño total e irreparable

 

como resultado, asígnele deberes tempranos del hogar, y cuando aprenda a hacer bien una cosa, promuévale a otra. El hogar debe ser una escuela y no una casa para jugar, tampoco debe dejarle tanto tiempo para jugar afuera del hogar como para acostumbrarse solamente a una vida de juego y travesuras.

Y por ningún motivo, nunca permita a sus niños caer en el hábito perezoso de dejar los deberes de la mañana para la tarde, la obra de un día para el otro. Los trastes deberían lavarse inmediatamente después de cada comida, nunca debería dejar la comida para secarse y endurecerse en ellos. “Seis días”, dice el Señor, “trabajarás y harás toda tu obra”. Éxodo 20:9.

 Donde hay varios niños en el hogar, los deberes cotidianos deberían dividirse entre ellos, y los padres asumir los deberes del maestro, de esta manera cada jovencito, no sólo se guardará de travesuras y de malas compañías, sino también llegará a ser útil e industrioso, y a la misma vez desarrollando un cuerpo fuerte, un carácter noble, y una personalidad feliz. Asegurado este tipo de crecimiento en su niñez, uno raras veces, si es que nunca, caerá en el vagabundeo o la infidelidad.

 Pero si usted deja que su hijo caiga en el hábito miserable de hacer algo solamente después de que usted lo halague o lo regañe, seguramente le enseñará a odiarle a usted y al trabajo. De aquí que, en lugar

de adiestrarlo para amar una vida de trabajo que lo hará feliz e independiente, usted lo estará empujando a la ociosidad, que es la misma cosa que usted está tratando de guardarlo, y aun disponiéndolo para ser un pendenciero. Pero hágale saber, que lo que usted diga, es lo que usted quiere decir, y él estará mucho menos propenso a pensar que usted está equivocado, y aun estará menos dispuesto a disputar o resistir su palabra y pensar que cualquier desobediencia a ella es justificable y aun encomiable.

 Por consiguiente también luche por guiar a sus hijos a amar su obra, manteniendo su interés en ella. Sea como Dios: enséñeles en la misma manera en que Él le está enseñando a usted. Escrito está: “Porque el Señor, al que ama castiga”. Hebreos 12:6. Él señala los lados correctos y equivocados de la vida, y advierte plenamente los resultados que seguirán cualquier curso que uno pueda escoger – una bendición del uno y una maldición del otro. Haga lo mismo con los niños. Pero sea cuidadoso al hacerlo, para que no los ponga en contra de Dios, amenazándoles que si ellos no hacen el bien, Él los castigará en esta forma o en aquella otra. Sino más bien enséñeles que Él está amonestándoles a evitar el curso malo, porque esto mismo les inducirá a cosechar maldiciones, en lugar de bendiciones.

 Al inculcar sobre la mente joven estas dos consecuencias, emplee ilustraciones sencillas. Muestre como ejemplo que si uno no quita la bacteria de la comida de entre los dientes, cepillándolos regularmente después de las

comidas, la bacteria va a comer los dientes, como cuando una fruta llega a ser comida por gusanos cuando los árboles no son cuidados, y el resultado final será dolores, pérdida de dientes, falta de belleza y gastos. De estos puntos específicos de causa y efecto, guíe la mente del niño a ver su aplicación universal. Que violando las leyes de Dios en cualquier aspecto, resultará naturalmente en dolor, tristeza, mal carácter, una vida miserable y una muerte prematura.

 Para ser considerado también en esta vital y urgente preocupación, está el hecho irónico que los niños se inclinan naturalmente a los hábitos malos, en lugar de los hábitos correctos, así como los animales carnívoros naturalmente buscan carne en lugar de hierbas. Se nos recuerda que “La necedad está ligada al corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él” Proverbios 22:15. El niño tiene que adiestrarse paciente y sabiamente, tiene que ser disciplinado y castigado. “Instruye al niño en su carrera, y aún cuando fuere viejo no se apartará de ella” Proverbios 22:6. Pero si él llega a ser endurecido y obstinado, rehusando ser adiestrado, entonces “castiga a tu hijo mientras hay esperanza; mas no se excite tu alma para destruirlo”, “el que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, madruga a castigarlo” Proverbios 19:18; 13:24. En verdad, “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del infierno” Proverbios 23:13,14.

Hasta cinco o seis años de edad, dependiendo del temperamento del niño, los niños pueden ser sujetados al castigo corporal, cuando otras medidas de disciplina y corrección han sido empleadas sin éxito. Si en tales ocasiones, la vara se usa debidamente, el niño puede responder de tal forma que nunca más la necesitará. Sin embargo, si la necesidad surge de nuevo, entonces sea sumamente cuidadoso de lo que haga, porque tales niños que requieren un castigo más drástico que el niño promedio, pueden llegar a ser incorregibles y desarrollar un complejo de temor y odio para con sus castigadores. De esta manera mientras tal castigo es calculado para impedir que ocurra un gran mal en ellos, es probable que traiga un mal aun peor, a menos que sean tomados pasos cuidadosos bien estudiados para contrarrestar sus efectos inhumanos. Debe ser administrado con una demostración conmensurada y convincente de un amor tan profundo y conmovedor sobre el que yerra, que no pierda el afecto filial y el respeto por sus castigadores, y que su vida en el hogar no llegue a ser una pesadilla tan apremiante como para obligarle a escapar de su hogar en algún momento oportuno.

 Los padres “deben primero razonar con sus hijos, señalarles claramente sus equivocaciones, mostrarles su pecado, y hacerles comprender que no sólo han pecado contra sus padres, sino contra Dios. Teniendo vuestro propio corazón subyugado y lleno de compasión y pesar por vuestros hijos errantes, orad con ellos antes de corregirlos. Entonces vuestra

 

corrección no hará que vuestros hijos os odien. Ellos os amarán. Verán que no los castigáis porque os han causado inconvenientes, ni porque queráis desahogar vuestro desagrado sobre ellos, sino por un sentimiento del deber, para beneficio de ellos, a fin de que no se desarrollen en el pecado”.Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, páginas 353-354.

 A todo costo, deben ser influenciados para sentir que sus castigadores son sus mejores amigos, no sus oponentes o enemigos.

 “La madre puede preguntarse: ‘¿No habré de castigar nunca a mi hijo?’ Puede ser que los azotes sean necesarios cuando los demás recursos fracasen; sin embargo ella no debe usar la vara si es posible evitarlo. Pero si las correcciones más benignas resultan insuficientes, el castigo para hacer volver al niño en sí debe ser administrado con amor. Frecuentemente una sola corrección de esta naturaleza bastará para toda la vida, pues demostrará al niño que él no tiene en sus manos las riendas del dominio”. – Consejos para Maestros, Padres y Alumnos, página 111.

 Pero agarrar habitualmente a los hijos sobre cualquier y cada provocación y enojadamente sacudirles, darles en la cara, azotarles y golpearlos de esta manera y a tiempos amenazarlos con hacerlo, es la necedad más dañina y aborrecible por cualquier consideración de inteligencia, decencia y humanidad. Continuando así, endurecerá, embrutecerá y arruinará en lugar de salvar. Hará de sus víctimas pequeños animales viciosos en lugar de nobles hijos de Dios.

“Algunos padres corrigen a sus hijos severamente con impaciencia, y muchas veces con ira. Tales correcciones no producen ningún buen resultado. Al tratar de corregir un mal, se crean dos. La censura continua y el castigo corporal endurecen a los niños, y los separan de sus padres”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 1, página 353.

 Sin embargo, cuando usted tiene que disciplinar, sea serio, sea firme y haga de ello una tarea sensible. Hágala tan bien, que no tendrá que hacerlo de nuevo.

 Hoy, como nunca antes, la juventud está demostrando una actitud de confianza prematura, hasta tal punto, que aún amenazan salir del hogar, si su deseo no es complacido. Pero no transija con ellos en este período crítico, o finalmente llevarán las cosas hasta tal punto, que finalmente tendrán que escaparse para cumplir su fanfarronada. No ceda. Asegúreles, que si ellos quieren irse, usted les ayudará a salir abierta y honradamente, y que no necesitan escaparse con cara de vergüenza, secretamente.

 Finalmente, no haga que pierdan el respeto por usted ni por su religión. No necesitan tanto de las doctrinas al principio como de las lecciones sencillas de la vida religiosamente imprimidas diariamente sobre sus mentes. Hagan que amen su religión, ayudándoles a comprenderla para ver su verdad y su belleza. Nunca trate de obligarles a tomarla por la fuerza, porque

 

sólo la odiarán. Y nunca olvide, que si su curso les conduce a enseñorearse sobre usted en lugar de usted sobre ellos, o si usted gobierna sobre ellos con fuerza, en lugar de amor, los arruinará a ellos y a usted mismo también. Y cuando Dios pregunte ¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey”?, usted se quedará callado.

 Que cada padre o guardián, por palabra y ejemplo inculque en las mentes de los jóvenes, el hecho que:

 El Tiempo es Precioso

 “La vida de Cristo desde sus tempranos años fue una vida de fervorosa actividad”. – Palabras de Vida del Gran Maestro, página 280.

 “Nuestro tiempo pertenece a Dios. Cada momento es suyo, y nos hallamos bajo la más solemne obligación de aprovecharlo para su gloria. De ningún otro talento que Él nos haya dado requerirá más estricta cuenta que de nuestro tiempo.

 “El valor del tiempo sobrepuja todo cómputo. Cristo consideraba precioso todo momento, y así es como hemos de considerarlo nosotros. La vida es demasiado corta para que se la disipe. No tenemos sino unos pocos días de gracia en los cuales prepararnos para la eternidad. No tenemos tiempo para perder, ni tiempo para dedicar a los placeres egoístas, ni tiempo para entregarnos al pecado. Es ahora cuando hemos de formar caracteres para la vida futura e inmortal. Es ahora cuando hemos de prepararnos para el juicio investigador.

 “Apenas los miembros de la familia humana han empezado

a vivir, cuando comienzan a morir, y la labor incesante del mundo termina en la nada, a menos que se obtenga un verdadero conocimiento respecto a la vida eterna. El hombre que aprecia el tiempo como su día de trabajo, se preparará para una mansión y una vida inmortal, vale la pena que él haya nacido.

 “Se nos amonesta a redimir el tiempo, pero el tiempo desperdiciado no puede recuperarse jamás. No podemos hacer retroceder ni un sólo momento. La única manera en la cual podemos redimir nuestro tiempo, es aprovechando lo más posible el que nos queda, colaborando con Dios en su gran plan de la redención.

 “En aquel que hace esto se efectúa una transformación de carácter. Llega a ser hijo de Dios, miembro de la familia real, hijo del Rey celestial. Está capacitado para ser compañero de los ángeles.

 “Ahora es nuestro tiempo de trabajar por la salvación de nuestros semejantes. Hay algunos que piensan que si dan dinero a la causa de Cristo, eso es todo lo que se requiere de ellos; el tiempo precioso en el cual pudieran hacer obra personal para Cristo, pasa sin ser aprovechado. Pero es privilegio y deber de todos los que tienen salud y fuerza, prestar a Dios un servicio activo. Todos han de trabajar en ganar almas para Cristo. Los donativos del dinero no pueden ocupar el lugar de esto.

 “Cada momento está cargado de consecuencias eternas. Hemos de ser soldados de emergencia, listos para entrar en acción al instante de recibir aviso.

 

La oportunidad que se nos ofrece hoy de hablar a algún alma necesitada de la palabra de vida, puede no volver jamás. Puede ser que Dios diga a esa persona: “Esta noche vuelven a pedir tu alma”, y a causa de nuestra negligencia no se halle lista. En el gran día del juicio, ¿Cómo rendiremos cuenta de ello a Dios?

 “La vida es demasiado solemne para que sea absorbida en asuntos temporales o terrenales, en un tráfago de cuidados y ansiedades por las cosas que no son sino un átomo en comparación con las de interés eterno. Sin embargo, Dios no nos ha llamado a servirle en los asuntos temporales de la vida. La diligencia en esta obra es una parte de la verdadera religión tanto como lo es la devoción. La Biblia no sanciona la ociosidad. Esta es la mayor maldición que aflige a nuestro mundo. Cada hombre y mujer, verdaderamente convertido será un obrero diligente.

 “Del debido aprovechamiento de nuestro tiempo, depende nuestro éxito en la adquisición de conocimiento y cultura mental. El cultivo del intelecto no ha de ser impedido por la pobreza, el origen humilde o las condiciones desfavorables. Pero atesórense los momentos. Unos pocos momentos aquí unos pocos momentos allí, que podrían desperdiciarse en charlas sin objeto; las horas de la mañana tan a menudo desperdiciadas en la cama; el tiempo que pasamos viajando en los tranvías o el tren, o esperando en la estación; los momentos que pasamos en espera de la comida, o de aquellos que llegan tarde a una cita; – si se tuviere un libro en la mano y se aprovecharan estos fragmentos de tiempo en

 

estudiar, leer o en pensar cuidadosamente, ¡cuánto podría realizarse! Un propósito resuelto, un trabajo persistente y la cuidadosa economía del tiempo, capacitarán a los hombres para adquirir los conocimientos, y la disciplina mental que los calificarán para casi cualquier posición de influencia y utilidad.

 “Es deber de todo Cristiano adquirir hábitos de orden, minuciosidad y prontitud. No hay excusa para hacer lenta y chapuceramente el trabajo, cualquiera sea su clase. Cuando uno está siempre en el trabajo y el trabajo nunca está hecho, es porque no se ponen en él, la mente y el corazón. La persona lenta y que trabaja con desventajas, debiera darse cuenta de que estas son faltas que deben corregirse. Necesita ejercitar su mente haciendo planes referentes a cómo usar el tiempo para alcanzar los mejores resultados. Con tacto y método, algunos realizarán tanto trabajo en 5 horas como otros en 10. Algunos que se ocupan en las tareas domésticas están siempre trabajando, no porque tengan tanto que hacer, sino porque no hacen planes para ahorrar tiempo. Por su manera de trabajar lenta y llena de dilaciones, se dan mucho trabajo por cosas muy pequeñas. Pero todos los que deseen pueden vencer estos hábitos de morosidad y excesiva meticulosidad. Tengan los tales un propósito definido en su obra. Decidan cuanto tiempo se requiere para hacer una tarea determinada. Y entonces dedíquese todo esfuerzo a terminar el trabajo en ese tiempo. El ejercicio de la voluntad hará más diestras las manos.

“Por falta de una determinación de echar mano de sí mismos y reformarse, las personas pueden volverse estereotipadas en cierto curso equivocado de acción; o mediante el cultivo de sus facultades pueden adquirir capacidad para realizar el mejor servicio. Entonces sus servicios serán solicitados en todas partes. Serán apreciados en todo lo que valen.

 “Muchos niños y jóvenes desperdician el tiempo que podrían haber empleado en ayudar a llevar las cargas del hogar, mostrando así un interés amante en su padre y madre. La juventud podría llevar sobre sus jóvenes y fuertes hombros muchas responsabilidades que alguien tiene que llevar”. – Palabras de Vida del Gran Maestro, páginas 277-280

 “La esencia misma de toda la fe genuina es hacer lo correcto en el tiempo oportuno”. – Testimonios para la Iglesia, Volumen 6, página 63.

 (Las itálicas son nuestras)

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