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Pre Undecima Hora Extra

Los "Dardanelos" de la Biblia

PREFACIO

  Escudriñando Personalmente Cada Rayo de Luz---Uno que deja a otro el escudriñar un mensaje del Señor, está haciendo de su brazo la carne, y así como un fatuo, actúa como si no tuviese entendimiento propio. Y “la mente que depende del criterio de otros se extraviará tarde o temprano”. La Educación, página 231.

  Asimismo, el que permite que el prejuicio le impida de una investigación cándida de cualquier cosa nueva, que le viene en el nombre del Señor, es inconscientemente un infiel.

  También el que se siente satisfecho con sus conocimientos de la Palabra de Dios, dice efectivamente: “Yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad”.

  Todos estos, de diversas maneras, desempeñando el papel que provocó la condenación escrita contra los laodicenses, y cumpliendo la profecía que no debieran cumplir, se están preparando para ser vomitados (Apocalipsis 3:14-18). Y si siguen en esa actitud de suficiencia propia, creyendo que tienen toda la verdad, y que de ninguna cosa tienen necesidad, rechazarán a todo nuevo mensajero de verdad igual que el mensaje, porque este viene mediante una vía inesperada. Ciertamente, entonces, si este Tratado no estuviese revelando la profecía, el hecho es inevitable que cuando la revelación viniera, tratarían ésta de igual manera, y por lo tanto perderían su salvación!

  A través de las edades, todos quienes han puesto su confianza en los así llamados sabios, los Cristianos más destacados de su época, todos bien conocidos como hombres piadosos, por medio de estos mismos hombres han sido privados de la corona de vida eterna, semejante a los laicos Judíos en tiempo de Cristo por no querer encargarse, ellos mismos, plenamente de la responsabilidad de su salvación. Confiando presuntuosamente en la sabiduría de sus profesos “grandes hombres”, no quisieron creer las palabras de Cristo: “… Padre Señor del cielo y de la tierra … escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos y las revelaste a los niños”. Mateo 11:25. “¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? … ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?” 1 Corintios 1:20.

 " … Si se le presenta a usted un mensaje que no le resulte claro, tómese el trabajo de examinar las evidencias dadas por el mensajero, comparando una escritura con la otra, para averiguar si es sostenido por la palabra de Dios”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 30.

  “Hermano, Hermana, ¿no cesará usted de copiar los errores de otros? ¿No se aprovecha de ellos?. Si usted desea, entonces obligatoriamente, debiera usar su propio entendimiento para alcanzar la salvación, a no ser que falle de comprender la verdad que salve en la exposición tremenda y profunda de la---¡PRE - “UNDECIMA HORA” EXTRA!

  LOS DARDANELOS DE LA BIBLIA---La llamada de Ezequiel al oficio profético es una de las experiencias más interesantes de los videntes antiguos, y la revelación de lo que vio en el río Quebar es tal vez de mayor importancia para el cielo y la tierra en esta época que cualquiera otra visión en el registro sagrado, porque de un modo notable, revela lo que une el Cielo con la Tierra, igual que los Dardanelos unen dos mares importantes. Por eso, este estudio de la visión de Ezequiel, que revela una visita de la Majestad del Universo a esta tierra, puede apropiadamente denominarse, “Los Dardanelos de la Biblia”.

  El lector que quiera comprender mejor este simbolismo Bíblico, aparentemente tan enredado y confuso debiera seguir el dibujo sobre la portada junto con---La Descripción del Profeta de los Misterios Presentados Aquí

  “Y miré, y he aquí un viento tempestuoso venia del aquilón, una gran nube, con un fuego envolvente, y en derredor suyo un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar.

  Y en medio de ella, figura de cuatro seres vivientes. Y éste era su parecer; había en ellos semejanza de hombre. Y cada uno tenía cuatro rostros, y cuatro alas. Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro; y centelleaban a manera de bronce muy bruñido. Y debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus rostros y sus alas por los cuatro lados. Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, cada uno caminaba en derecho de su rostro.

  Y la figura de sus rostros era rostro de hombre, y rostro de león a la parte derecha en los cuatro, y a la izquierda rostro de buey en los cuatro; así mismo había en los cuatro rostro de águila.

  Y vi apariencia como de ámbar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor. Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y luego que yo la hube visto, caí sobre mi rostro, y oí voz de uno que hablaba”. Ezequiel 1:4-10,  27, 28.

  “Y aconteció que, como mandó al varón vestido de lienzos, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró, y paróse entre las ruedas”. Ezequiel 10:6.

  A esta maravillosa escena, la cual vio Ezequiel junto a la orilla del río en la tierra de los Caldeos, se nos llama la plena atención. Siendo “la visión de la semejanza de la gloria del Señor”, obviamente,  entonces, este fue---El Señor sobre uno de sus Tronos

  Además de esta semejanza divina que vio Ezequiel (Ezequiel 1:28), la Biblia nos revela a Dios entronado en tres otras ocasiones - una vez visto por Isaías, y dos veces visto por Juan el Revelador; a saber

  (1) “… Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo. Y encima de él estaban serafines. Cada uno tenía seis alas; con dos cubrían su rostro, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo”. Isaías 6: 1-4

  (2) “Y luego fui en Espíritu; y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado… y alrededor del trono había veinticuatro sillas; y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro … Y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios. Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal, y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás”. Apocalipsis 4:2, 4-6.

  (3) “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero”. Apocalipsis 22:1.

  Por cuanto el trono visto por Isaías era un “tren” (séquito), y por cuanto al entrar en el templo, “los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo” (Isaías 6:1, 4) se trata de un trono que viaja, mientras que ambos, el trono de Apocalipsis 4, teniendo el “mar de vidrio” delante de él, y el trono de Apocalipsis 22, teniendo el “río … de vida” delante de él, son tronos estacionarios.

  Aunque el que vio Ezequiel, es semejante al que se le mostró a Isaías, son realmente tronos distintos y separados porque cada uno de los “serafines” de la visión de Isaías tienen seis alas, mientras que cada uno de los “querubines” tiene solo cuatro. En el último, además, los querubines se encontraban debajo del trono, mientras que en el anterior, los serafines se ubicaban por encima del trono. Registrados en la Biblia, por lo tanto, hay cuatro tronos – dos inamovibles y dos movibles.

  Para localizar el trono de Apocalipsis 4, y el de Apocalipsis 22, notemos en primer lugar que éste último, el único del cual procede el "río de vida", es, dice el Revelador, "el trono de Dios y del Cordero" – en el cual se sentó Cristo a la diestra de Dios tras su resurrección. El primero, el único que tiene el mar de vidrio delante es (según la visión de Juan) en el lugar Santísimo del santuario celestial, porque Juan vio "siete lámparas de fuego" delante de éste (Apocalipsis 4:5) – un mueble del santuario. “Cuando en una visión le fue dado al Apóstol Juan que viese el templo de Dios en el cielo, contempló allí, ‘siete lámparas de fuego ardiendo delante del trono’." – El Conflicto de los Siglos, página 466-467.

  Entonces, en cuanto al desplazamiento del Padre y del Hijo del trono de Dios y del Cordero -el único donde está el río de la vida al trono donde se encuentra el mar de vidrio, nosotros podemos leer: "Vi al Padre levantarse del trono, y en un carro de llamas entró en el lugar santísimo, al interior del velo, y se sentó. Entonces Jesús se levantó del trono… Después de eso, un carro de nubes, cuyas ruedas eran como llamas de fuego, llegó rodeado de ángeles, donde estaba Jesús. El entró en el carro y fue llevado al lugar santísimo, donde el Padre estaba sentado”. Primeros Escritos, página 55.

 

  Registrando el mismo evento como él lo vió, dice Daniel: "Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y un Anciano de días se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y sus ruedas fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él, millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante  de  él.  El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos". Daniel 7: 9-10.

  Nuestro mayor interés, sin embargo, a este punto, es determinar la ubicación y la misión del trono que vio Ezequiel y del que dice: “… Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso (torbellino) venía del norte”. Ezequiel 1:4. El hecho de que el “viento tempestuoso”, envolvía al trono, “ven”, dice Ezequiel, muestra que este trono, semejante al de Isaías 6, es uno que mueve, y que viajaba hacia las orillas del río Quebar.

  “Estos eran los mismos seres vivientes” sigue Ezequiel, “que ví debajo del Dios de Israel [Quien está “por encima de los querubines”], junto al río Quebar; y conocí que eran querubines”. "Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos”. Ezequiel 10: 20, 19.

  Como el levantarse del carro (trono) "de la tierra", muestra que en este trono particular, Dios visita la tierra y luego su misión se cumple, regresa al cielo, naturalmente nuestra mayor deseo es saber la respuesta a la pregunta,

¿Cuándo Se Cumplirá Esta

Visión Profética?

Según Ezequiel 2:3; 3:1, 4, 5, 7, el profeta debía de llevar su mensaje a toda la “casa de Israel” (el término, “casa de Israel”, denotando todas las doce tribus o únicamente las diez tribus, según el caso). Sin embargo, él no comprendió el significado de la visión. De haberlo hecho, lo hubiese explicado, más bien que declarar: “Y vine a los cautivos en Tel-abib, que moraban junto al río Quebar, y me senté donde ellos estaban sentados, y allí permanecí siete días atónito entre ellos”. Ezequiel 3:15.

Puesto que al tiempo de la visión, la casa de Judá, el reino de las dos tribus, estaba en cautiverio en la tierra de los Caldeos, y la casa de Israel, el reino de las diez tribus, estaba dispersa entre las naciones a donde había sido llevada y esparcida algunos años antes (2 Reyes 17:6), no había posibilidad que Ezequiel llegara a ellas con el mensaje. Y como esta era para ambas casas, la casa de Israel y la casa de Judá (Ezequiel 9:9) –las 12 tribus–, por consiguiente la visión era profética en el tiempo de Ezequiel.

 

  La nación Judía, además, hasta el tiempo de Cristo, todavía no tenía ninguna luz (comprensión) sobre esta profecía, y esta les parecía demasiado complicada de entender, y aún peligrosa para ser leída por una mente ordinaria. “Todo este capítulo les parecía tan oscuro, y lleno de misterios, a los Hebreos antiguos, que, como nos informó San Jerónimo (Ep. ad Paulin.), ellos no permitían que nadie lo leyese hasta tener los treinta años. Versión Douay, pié de página para Ezequiel 1:5. Y no teniendo ninguna luz sobre esta escritura hasta la actualidad, la iglesia Cristiana no ha intentado mucho explicarlo.

Y finalmente puesto que ninguna matanza como la descrita en Ezequiel 9 se haya producido jamás, obviamente su cumplimiento es aún futuro. 

   Plenamente, por lo tanto, la visión fué profética en la época de Ezequiel, y ha permanecido así desde entonces. Y si ésta debe cumplirse en algún tiempo, y no permanecer como una escritura inútil y sin provecho, – algo que no crea Dios nunca–, entonces su misterio debe, por supuesto, revelarse y su acción ejecutarse en un futuro cercano.

   En la clara luz de estos hechos, en el capitulo nueve se ve la escena culminante de esta visión. Describiendo la terrible obra que ha de ejecutar el Señor, cuando con los querubines, El visite la tierra, esto muestra las temibles consecuencias para los que rechacen su mensaje: ¡sus bendiciones olvidadas y el reino perdido! ¡Que experiencia tan trágica y espantosa será el destino de los que rehusen despertar y aprender de ella, para quienes escojan permanecer en la ignorancia de sus verdades, y del 

 

Propósito de la Venida del Señor en su Trono.

  Como el profeta estaba mirando hacia el norte, vio “una gran nube” acercándose como un “viento tempestuoso” a la tierra. Mirando con intenso interés, lo vio venir cada vez más cerca, hasta que finalmente vio “los seres vivientes”, las “ruedas”, y el resto,  – “la visión de la semejanza de la gloria de Jehová”. Entonces, “me postré”, dice él, “sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba [indudablemente el Señor mismo viene para dar un mensaje a Ezequiel].

“… Y díjome: Hijo del hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mi; ellos y sus padres se han rebelado contra mi hasta este mismo día. Yo pues te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón: Así ha dicho el Señor Jehová. Acaso ellos escuchen; y si no escucharen, (porque son una casa rebelde), siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinas, y tú mores con escorpiones. No tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde”. Ezequiel 1:28; 2:3-6.

  “Luego me dijo”, continúa el profeta, “Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Isarel y habla a ellos con mis palabras. Porque no eres enviado a un pueblo de habla profunda ni de lengua difícil … cuyas palabras no entiendas”. Ezequiel 3:4-6.

Estas palabras te mando (de gran significado para todos) revelan que el mensaje que recibió el profeta es solamente para el pueblo de Dios, y que por lo tanto, por lógica, la visión entera, de la cual ésta es una parte, encuentra su cumplimiento en un tiempo en el cual el Señor envía la advertencia a su iglesia porque se halla en una decadencia espiritualmente, “de duro rostro y de empedernido corazón”, y “una casa rebelde”, – El hará entre ésta una obra de sellamiento y matanza. En toda la Biblia hay una sola iglesia que se encuentra en condición, causa, tiempo, y resultado que responde a la de esta profecía, y esta es

La Iglesia de Laodicea.

La condenación de Apocalipsis 3:14-18 contra los Laodicenses, y la condenación de Ezequiel 2:1-7 y Ezequiel 3:7 contra “la casa de Israel”, siendo la misma, por lo tanto, la una es el complemento de la otra: la una es una Revelación de esta de la cual la otra es la profecía.

Ambas vindican la advertencia del Espíritu de Profecía “¡Qué mayor engaño puede penetrar en las mentes humanas que la confianza de que en ellos todo está bien cuando todo anda mal! El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño [en vez de una excelente condición], aunque crea sinceramente dicho engaño. No sabe que su condición es deplorable a la vista de Dios. Aunque aquellos a quienes se dirige el mensaje del Testigo Fiel se lisonjean de que se encuentran

en una exaltada condición espiritual, dicho mensaje del Testigo Fiel quebranta su seguridad con la sorprendente denuncia de su verdadera condición de ceguera, pobreza y miseria espiritual. Este testimonio tan penetrante y severo no puede ser un error, porque es el Testigo Fiel el que habla v su testimonio debe ser correcto”. Testimonios para la Iglesia, Tomo 3, páginas 279-280.

Puesto que el Señor dice que “toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón” (Ezequiel 3:7), entonces, ciertamente, todo aquel que esté resuelto a salvarse procurará determinar lo peor” de su “caso” (Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, página 152), y

El Tiempo de la Decadencia de la Iglesia.

Si se permitiese continuar al pueblo de Dios auto-engañado, “duro de frente y obstinado de corazón”, y siguiese decayendo la espiritualidad de la iglesia, entonces con tal iglesia, nunca terminaría el Señor su obra en la tierra, y el tiempo de gracia tendría que terminar finalmente para un mundo en completas tinieblas, con ningunos santos vivientes que trasladar en la llegada de Cristo.

“El Señor no actúa hoy”, dice el Espíritu de Profecía, “para atraer más gente a la verdad, a causa de los miembros de la iglesia que nunca se convirtieron, y de los que se apartaron de la verdad. ¿Qué influencia ejercerían esos miembros no consagrados sobre los nuevos conversos? ¿No anularían el mensaje dado por Dios que su puedo debe apoyar?” Testimonios para la Iglesia, Tomo 6, página 371. 

  Restringiéndose hasta ahora a causa de los inconversos y los apóstatas en la iglesia, ¿Qué hará El cuando como dice “toda la casa de Israel es de dura frente y obstinada de corazón”?. El mismo hecho que Él se detenga, es la evidencia más portentosa que Dios debe hacer una obra especial para la iglesia antes que ella pueda terminar su obra sobre la tierra.

Cara a cara con esta certeza solemne, cada uno, por lo tanto, que busque “una herencia en lo alto”, mantendrá la integridad más estricta y la sinceridad mental mientras escudriña tocante a esta obra especial en cuestión, al menos que por su aflicción Laodicense, él  nunca encuentre

El Remedio:

“… Mientras se prosigue el juicio investigador en el cielo … debe llevarse a cabo una obra especial de purificación, de liberación de pecado entre el pueblo de Dios en la tierra … Entonces la iglesia que nuestro Señor recibirá para si será ‘una iglesia gloriosa, no teniendo mancha, ni arruga, ni otra cosa semejante’. Entonces ella aparecerá como el alba; hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejército con banderas tremolantes. Vestida con la armadura de la justicia de Cristo, la iglesia entrará en su conflicto final … ella irá a todo el mundo, vencedora y para vencer”. El Conflicto de los Siglos, página 478; Profetas y Reyes, página 535.

  Fíjense en las palabras cursivas: “no teniendo mancha”, “su conflicto final”, “ha de salir a todo el mundo, vencedora y para vencer”. Estas declaraciones recalcan una iglesia pura y triunfante, perfeccionada con “una obra especial de purificación”, la cual debe llevarse a cabo antes que se termine la obra del Evangelio en cualquier parte del mundo. 

  Mostrando cuán idónea será entonces para la gran obra cometida a ella, la Inspiración dice: “Se realizaron grandes milagros. Sanaban los enfermos, y señales y prodigios acompañaban a los creyentes”. Primeros Escritos, página 278.

  Por cuanto estas obras poderosas se realizan en el tiempo del “Fuerte Clamor del Mensaje del Tercer Angel”, la purificación, por lo tanto, indiscutiblemente, tiene lugar al comienzo del “Fuerte Clamor”. De esto, pues, sigue como una necesidad lógica que la profecía de Ezequiel del sellamiento y matanza debe contener el aviso de la purificación de la iglesia.

   Mirando todavía en visión a los querubines y la gloria del trono de Dios, el profeta vio venir al Señor al umbral de la casa (iglesia), y como Él encargó a su ángel “vestido de lino” y quien “traía a su cintura un tintero de escribano”, Ezequiel lo oyó mandar al varón: “Pasa por en medio de la ciudad,por el medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. 

  “Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Y les dijo: Contaminad la casa, y llenad los atrios de muertos; salid. Y salieron, y mataron en la ciudad.

  Aconteció que cuando ellos iban matando y quedé yo solo, me postré sobre mi rostro, y clamé y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿destruirás a todo el remanente de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén? Y me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es grande sobremanera, pues la tierra está llena de sangre, y la ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: Ha abandonado Jehová la tierra, y Jehová no ve”. Ezequiel 9:3-9.

   Revelando una separación completa de los impíos de entre los justos, estos versos, por lo tanto, advierten proféticamente de la inminente purificación de la iglesia – su única salvación. Y tomando lugar en “la ciudad”, “Jerusalén”, “Israel”, y “Judá”,–términos que no pueden aplicarse al mundo puesto que exclusivamente se aplican al pueblo de Dios, la iglesia– esta obra de separación, es, por eso, limitada estrictamente a la iglesia. 

   El hecho, además, que los impíos son separados de entre los justos, muestra también que la separación no puede ser en el mundo. Si fuese así, tendría que ser hecha en forma contraria –que los justos sean tomados de entre los impíos.

   Recuerden que el Señor le dijo a Ezequiel: “Hijo de hombre; yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí”. “Porque no eres enviado a pueblo de habla profunda ni lengua difícil, sino a la casa de Israel” (Ezequiel 2:3; 3:5) – una misión que resultará en

El Sellamiento de los 144.000 - Los Primeros Frutos.

    “El más poderoso de los ángeles”, dice el Espíritu de Profecía, “tiene en su mano el sello del Dios vivo, el único que puede dar vida, que puede poner la señal o inscripción sobre las frentes …”

“Este sellamiento de los siervos de Dios es el mismo que se le mostró a Ezequiel en visión. Juan también fue testigo de esta notable revelación”. Testimonios para los Ministros, páginas 444- 445.

 

   El sellamiento (Apocalipsis 7), siendo lo mismo que el sellamiento (Ezequiel 9), –la “purificación”nos es dada así, una descripción doble de “la obra final que se hace en favor de la iglesia, en el tiempo del sellamiento de los ciento cuarenta y cuatro mil que han de subsistir sin defecto delante del trono de Dios, sentirán muy profundamente los yerros de los que profesan ser hijos de Dios. Esto lo expone con mucho vigor la ilustración que presenta el profeta acerca de la última obra, bajo la figura de los hombres que tenían sendas armas destructoras en las manos. Entre ellos había uno vestido de lino que tenía a su lado un tintero”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 3, página 295.

  Puesto que la purificación, o el sellamiento, se efectúan al comienzo del “Fuerte Clamor”, como ya hemos visto, los 144.000 son por lo tanto “los primeros frutos” – los primeros en ser sellados; mientras que aquellos que son sellados después de la purificación de la iglesia, son los segundos frutos, de quienes Juan (después de haber visto los 144.000 sellados) dice: “Después de esto miré y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar de todas naciones, tribus y lenguas que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestido de ropas blancas y con las palmas en las manos”. Apocalipsis 7:9.

  El hecho, por lo tanto, de que hay una cosecha de dos frutos, muestra que el marcaje o sellamiento es en dos secciones –dos períodos– y que hay

Dos Reportes del Sellamiento.

“Y he aquí”, dice Ezequiel, “que el varón vestido de lino, que tenía el tintero

a su cintura, respondió una palabra, [mientras él estaba en la tierra] diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste”. Ezequiel 9:11. Aquí está el primer reporte, hecho a la terminación del sellamiento en la iglesia – el sellamiento de los primeros frutos, los 144.000.

“Vi”, dice la sierva del Señor, “… Un ángel con tintero de escribano en la cintura que regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos”. Primeros Escritos, página 279. Aquí está el segundo informe, dado a la terminación del sellamiento en el mundo – el sellamiento de los segundos frutos – la gran multitud.

Comparando ambos reportes, se ve que cada uno tiene que ver con un evento diferente: En el primer reporte, el Señor estaba “en el umbral de la casa” en la tierra (Ezequiel 9:3); en el segundo reporte, Él estaba en el santuario celestial.

Después que el ángel hizo el primer reporte, el Señor lo mandó: “Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y entró a vista mía”. Ezequiel 10:2.

Pero después del segundo reporte, “… toda la hueste angélica se quitó sus coronas cuando Jesús hizo esta solemne declaración: 'El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la  –términos que no pueden aplicarse al mundo puesto que exclusivamente se aplican al pueblo de Dios, la iglesia– esta obra de separación, es, por eso, limitada estrictamente a la iglesia.

  Si hubiese terminado el tiempo de gracia en este primer reporte (Ezequiel 9:11), el Señor tendría que estar, según la declaración anterior, en el cielo, y luego descender a la tierra para recibir a sus santos, en lugar de estar todavía sobre la tierra, y luego montarse en su trono, como lo hizo realmente, sin sus santos (Ezequiel 10:19).

  Otra vez: dejando al profeta en la tierra al subir el Señor, muestra simbólicamente, que en este descenso y ascenso particular, los santos no son llevados al cielo, sino únicamente librados del pecado y de los pecadores – preparados para su obra final.

En el segundo reporte del ángel, sin embargo, Jesús, estando en el cielo, tuvo que “salir del lugar santísimo” (Primeros Escritos, página 280) para descender a la tierra.

   Esta breve comparación hace recalcar el doble hecho que al tiempo del primer reporte, Jesús entró dentro del templo, mientras al tiempo del segundo reporte Él salió del Templo.

Más allá del reporte del ángel del sellamiento y la matanza en la iglesia, no se le permitió a Ezequiel ver. Pero a Isaías sí. El vio

 

A Los Escapados Ir a Todas Las Naciones.“Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada”, declara

el profeta evangélico “a todo hombre, y los muertos de Jehová serán multiplicados… . Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones… a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todos las naciones… a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová… en utensilios limpios a la casa de Jehová”. Isaías 66:16,19,20.

Puesto que “los escapados” de la matanza (los 144.000) “traerán todos vuestros hermanos [todos aquellos que serán salvados en el tiempo del ‘Fuerte Clamor’] … a la casa de Jehová”, entonces resulta claro que los escapados son los que terminan la obra – esta es la razón porque ellos son llamados “los siervos de Dios”. Apocalipsis 7:3.

El mensaje, además, llegando a ellos en la iglesia, no en el mundo, ellos son, por eso, “vírgenes”, es decir, “no contaminados con mujeres” (Apocalipsis 14:4) – las iglesias del mundo. Y no fue hallada mentira en sus bocas, por cuanto guardaron sus lenguas de

La Censura y la Crítica.

“… Pondrán en tela de juicio y criticarán todo”, dice el Espíritu de Profecía acerca de la purificación, “lo que se presente en el desarrollo de la verdad; criticarán la obra y la actitud de los demás; censurarán todo

ramo de la obra en el cual no tengan parte ellos mismos. Se alimentarán de los errores, equivocaciones y faltas ajenas, ‘hasta que –dijo el ángel– el Señor Jesús termine su obra de mediación en el santuario celestial, y se vista de las vestiduras de venganza y los sorprenda en su festín profano: y se encontrarán sin preparación para la cena de bodas del Cordero’.” Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 646.

Estas palabras solemnes, todos debieran tomarlas a pecho, y que nadie se deje engañar por el enemigo con “buenas palabras y dichos seductores” referente a este sujeto de vida y de muerte. Que sea bien fijado en su entendimiento, el hecho que al terminar Cristo “su obra de mediación” no puede ser después de que el tiempo de gracia se ha cerrado, porque, note cuidadosamente, Él se “levanta”, durante el “desarrollo de la verdad”.

Cada uno tenga cuidado de no criticar el mensaje ni a los mensajeros, sino más bien “gemir y clamar”, conforme al mandato del Señor, “a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella [la iglesia]”, a no ser que se encuentre del lado equivocado, clasificado con los hacedores de maldad, y de este modo condenado a perecer bajo las armas destructoras de los ángeles.

“Clama a voz en cuello”, es la orden alentadora, “no te detengas: alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”. Isaías 58:1. Tome su posición, Hermano, Hermana, del lado correcto, y asegúrese de “hacer

todo para estar de pie”, porque, no escapando al hecho, el Señor ha extendido su mano para separar “los impíos de entre los justos”, como se ve también

En La Luz de Las Parábolas.

“Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda: … Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”. Mateo 22:11,13.

Esta investigación y echar fuera toma lugar antes que termine el tiempo de gracia, porque la ceremonia de bodas, todavía no se habría celebrado cuando “entró el rey para ver a los convidados”.

“Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes”. Mateo 13:47-50.

En esta escritura, también, se ve la purificación de la iglesia, porque los malos son quitados de entre los buenos, y no los buenos de entre los malos, es decir, los

malos que se encuentran en la red (iglesia) son echados afuera, y los buenos son guardados.

Esta red representa la obra del evangelio hasta el tiempo de la purificación de la iglesia, porque después de que la iglesia ha sido purificada sólo los que “han de ser salvos” les será garantizada la membresía: “Despierta, despierta, vístete de poder, Oh Sión, vístete de hermosura, Oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo”. Isaías 52:1.

Esta advertencia para despertar tiene que anunciarse antes que termine el tiempo de gracia, porque podría no hacer ningún bien después, en vez de eso sólo puede ser una mofa entonces. Tampoco puede aplicarse al tiempo del “Fuerte Clamor”, porque la iglesia no está dormida ese tiempo y sin su “ropa de hermosura”: “Sólo aquellos”, afirma el Espíritu de Profecía, “quienes han resistido y han vencido la tentación en la fortaleza del Todopoderoso les será permitido tomar parte en la proclamación de este mensaje, cuando se aumente hasta que llegue ha ser un “Fuerte Clamor”. Review and Herald, Nov. 19, 1908. “Y no habrá en aquel día más mercader (Cananeo) en la casa de Jehová de los ejércitos”. Zacarías 14:21.

“Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará”. Isaías 62:2. “Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche;

Para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes”. Isaías 60:1.

En la purificación de la iglesia, "los ángeles … apartarán a los malos de entre los justos” (Mateo 13:49), pero en el tiempo del “Fuerte Clamor”, ellos recogerán a los justos de entre los impíos. Así está escrito: “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria… Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas”. Apocalipsis 18:1, 4.

Estas dos separaciones distintas, cada una a un tiempo diferente, ocurren cuando (recapitulando específicamente los hechos), en el tiempo de los primeros frutos, los impíos son apartados de entre los justos en la iglesia (la red), y cuando, en el tiempo de los segundos frutos, los justos son separados de los impíos en Babilonia. Y semejante iglesia –pura absolutamente– presupone

Un Mensaje Absolutamente Puro.

La profecía de Ezequiel revelando ser un mensaje para la iglesia de hoy, el profeta mismo, debe necesariamente entonces representar a los mensajeros quienes llevan el mensaje a la iglesia en tiempo señalado. Y respondiendo al mandato del Señor, “No seas

rebelde como la casa rebelde; abre tu boca, y come lo que yo te doy”, responde Ezequiel, “Y la comí y fue en mi boca dulce como miel” (Ezequiel 2:8; 3:3), muestra que los mensajeros obedecen al Señor y aman su palabra por sobre todo.

“Y”, dijo el Señor, “haré que se pegue tu lengua a tu paladar y estarás mudo …. Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque casa rebelde son”. Ezequiel 3:26-27.

Esta declaración positiva del Señor mismo, prueba que el mensaje es sin adulteración – la pura verdad, prueba absoluta contra la contaminación de los dichos de los hombres. Los mensajeros, estando mudos, solo pueden hablar cuando Él abre sus bocas, y solo lo que él pone en sus bocas – un "Así dice el Señor Dios”. No toman el crédito para sí mismos sino

Exaltan La Inspiración.

“Si alguno”, dice el Apóstol Pablo, “se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor”. 1 Corintios 14:37.

Cuando Dios habla a través de una persona, ésta, como su portavoz, debe reconocer el hecho, no sea que le sobrevenga un destino

semejante al que le sobrevino a Herodes, quien en “un día señalado… vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. Y el Pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! Al momento un ángel del Señor la hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos”. Hechos 12:21-23.

De esta pavorosa experiencia, registrada para nuestra amonestación, y de otras verdades graves aquí presentadas, vemos en forma clara, que para preparar a sus siervos para el sello, el Señor está revelando toda lección necesaria, hasta la lección intrínseca en

La Forma En Que Se Deriva El Mensaje.

El lector notará que, aunque al profeta se lo ordenó ir a hablar al pueblo, en lugar de que se le dijera que decir, se le ordenó: “Abre tu boca y come lo que yo te doy y miré”, dice Ezequiel, “y he aquí una mano extendida hacia mi, y en ella había un rollo de libro …. Me dijo Hijo del hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel. Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo”. Ezequiel 2:8-9; 3:1-2.

Puesto que las palabras que habría de hablar Ezequiel a su pueblo se encontraban en el libro que se comió, “el libro” no puede ser ninguno otro que

la Biblia, de la cual procede en mensaje culminando en

Gozo, Lamentaciones y Ayes.

“Y miré, y he aquí una mano extendida hacia mi, y en ella había un rollo de libro. Y lo extendió delante de mi, y estaba escrito por delante y por detrás, y había escritas en el endechas y lamentaciones y ayes” (Ezequiel 2:9,10) – escritura horrorosa encarando la matanza de Ezequiel 9, y los ayes pronunciados en las parábolas del Maestro: “Vendrá el Señor de aquel Siervo en el día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes”. “Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera, allí será el lloro y el crujir de dientes”. Mateo 24:50-51; 22:13.

Y de antemano, por medio de su siervo Moisés, declaró el Señor a su pueblo: “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán”. Deuteronomio 28:15. “A los cielos y la tierra llamo por testigos contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues la vida para que vivas tú y tu descendencia”. Deuteronomio 30:19.

El “libro” que se comió Ezequiel estando “escrito por delante y por detrás” (Ezequiel 2:10), la escrito “por delante”, por lo tanto, solo puede representar la palabra profética de Dios, proclamando las maldiciones y las bendiciones que se encuentran en la Biblia; mientras la escritura “por detrás”, no puede ser otra cosa sino el registro fiel del cumplimiento de lo que está dentro (por delante) el registro, en suma, de la profecía viniendo a ser historia; mostrando de ese modo que Dios lo ha hablado y El lo realizará.

La escritura “por delante y por detrás”, además, significa también que el mensaje será en tipo y en  antitipo. Cuando Ezequiel comió el “libro”, fue, debe notarse esto, en su boca “dulce como miel”, pero no “amargo” en su “vientre”, como el que Juan comió (Apocalipsis 10:10). Aunque, por lo tanto, como muestra la Palabra, allí no habrá chasco con este mensaje, a diferencia del de 1844 d.C., con todo, lamentablemente, este declara que a su advertencia, el pueblo a quien es este enviado

Se taparán los oídos y cerrarán sus puertas.

“Mas la casa de Israel no te querrá oír, porque no me quiere oír a mi; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón”. Ezequiel 3:7. “Y tú, oh hijo de hombre, he aquí que pondrán sobre ti cuerdas, y con ellas te ligarán, y no saldrás entre ellos … y no serás a ellos varón que reprende;

porque son casa rebelde”. Ezequiel 3:25-26.

“Pocos serán los hombres grandes”, predice el Espíritu de Profecía en perspectiva idéntica, “que tomarán parte en la obra solemne del fin”. Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, página 76. “… no reconocerán la obra de Dios cuando se oiga el fuerte clamor del Tercer Angel. Cuando resplandezca la luz para iluminar la tierra, en lugar de venir en ayuda del Señor, desearán frenar la obra para que se conforme a sus propias ideas estrechas… Habrá entre nosotros personas que siempre querrán controlar la obra de Dios y dictar hasta los movimientos que deberán hacerse cuando la obra avance bajo la dirección de ese ángel que se une al tercero para dar el mensaje que ha de ser comunicado al mundo”. Testimonios para los Ministros, página 300. Por eso se hace la pregunta:

¿Cómo Llegará El Mensaje al Pueblo?

Por cuanto ellos no quieran oír el mensaje, “Dios empleará formas y medios”, contesta el Espíritu de Profecía, “que nos permitirán ver que El está tomando las riendas en sus propias manos. Los obreros se sorprenderán por los medios sencillos que utilizará para realizar y perfeccionar su obra en justicia”. Testimonios para los Ministros, página 300. “Dios ha prometido que donde los pastores no sean fieles El mismo se hará cargo del rebaño… En ese tiempo, el oro será separado de la escoria en la iglesia.

La verdadera piedad se diferenciará claramente de la imitación y el oropel de la misma. Muchas de las lumbreras que hemos admirado por su resplandor en la oscuridad…. Los que están ocultos se manifestarán, y con expresiones de alabanza en sus labios se alistarán bajo la bandera de Cristo. Aquellos que han sido tímidos y vacilantes en la iglesia llegarán a ser como David: dispuestos a trabajar y arriesgarse” (Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, páginas 75-77) – hechos los cuales, que junto con los que siguen, muestran que

Nada Puede Impedir Al Señor.

Mirando rápido a la ilustración en la portada del libro, observará el lector que “las dos alas de cada uno” de los seres vivientes “se juntaban una con la otra”. Ezequiel 1:11. Ambos, ellos y las ruedas, por lo tanto, constituían un cuadrado: “cuatro ruedas junto a los querubines, junto a cada querubín una rueda”. Ezequiel 10:9.

A medida que Ezequiel miraba acercarse a los seres vivientes, notó que tenían “cara de hombre” por delante, “cara de águila” por detrás, “cara de león al lado derecho”, y “cara de buey a la izquierda” (Ezequiel 1:10); pues tenían “cuatro lados” (Ezequiel 1:8); también tenían alas, “extendiéndose la una hacia la otra (dos) … y dos alas que cubrían su cuerpo” (Ezequiel 1:23). Vio también las ruedas vivientes, arregladas de tal forma que “cuando andaban se movían hacia sus cuatro costados; no se volvían cuando andaban”. Ezequiel 1:17. (Véase la portada). La visión de cuatro sentidos de los seres vivientes, junto con los cuatro movimientos de

las ruedas, capacitados para moverse en cuatro direcciones diferentes – hacia adelante o hacia atrás; hacia la derecha o hacia la izquierda: los seres vivientes “no se volvían cuando andaban”. Ezequiel 10:11.

“Y los pies de ellos” siendo “derechos” (Ezequiel 1:7), los capacitaba para moverse libremente en cualquier dirección sin volverse, así es como ellos “corrían y volvían a semejanza de relámpagos” (Ezequiel 1:14). “Y la gloria del Dios de Israel estaba por encima de ellos” (Ezequiel 10:19), "y figuras de manos de hombre debajo de sus alas”. Ezequiel 10:21.

Como estas ruedas, constituyendo un cuadrado, “corrían y volvían”, y como “por encima de ellos”, Dios se sentaba sobre su trono, es evidente que esta maravillosa maquinaria viviente es el vehículo de Dios – su carro en el cual ha venido a traer el mensaje para separar “los impíos de entre los justos”. Así queda animado la solemnidad que como “la batalla es del Señor”, verdaderamente “El mismo se encargará del rebaño”.

“Como las complicaciones semejantes a ruedas eran dirigidas por la mano que había debajo de las alas de los querubines, el complicado juego de los acontecimientos humanos se halla bajo el control divino. En medio de las discensiones y el tumulto de las naciones, el que está sentado más arriba que los querubines sigue guiando los asuntos de esta tierra.La historia de las naciones nos habla a nosotros hoy. Dios asignó a cada nación e individuo

un lugar en su gran plan. Hoy los hombres y las naciones son probados por la plomada que está en la mano de Aquel que no comete error. Por su propia elección, cada uno decide su destino, y Dios lo rige todo para cumplir sus propósitos”. Profetas y Reyes, página 393.

“En la visión de Ezequiel, el Señor tenía su mano debajo de las alas de los querubines. Esto es para enseñar a sus siervos que es el poder divino que les reporta el éxito. Obrará el Señor con ellos, si se apartarán de toda iniquidad, y volverán puros en el corazón y la vida.

“La luz resplandeciente que cruza entre los seres vivientes con la rapidez del relámpago representa la celeridad con que esta obra avanzará finalmente hacia su terminación” en favor de su pueblo durante la hora del Juicio (Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 704): pues las caras de los seres vivientes son

Figurativo de los Santos en el Tiempo del Juicio.

Las caras de los querubines siendo lo mismo que las de las bestias de Apocalipsis, ambas necesariamente tienen significado complementario, clave la cuál Juan nos da: “Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación”. Apocalipsis 5:9.

El mismo hecho de que estas bestias han sido redimidas por la sangre del Cordero y reinarán sobre la tierra, muestran que ellas son simbólicas de los santos, aún como las bestias de Daniel son simbólicas de las naciones. Necesariamente, entonces, las caras de los querubines, igual que las caras de las bestias delante del trono del Juicio, son figurativas de los santos en el tiempo del Juicio.

Estando el Señor “sobre ellos” [los querubines] significa que este es el carro viviente en el cual Él, su Salvador, más tarde ha de trasladar a los santos.

Y “A cada lado del carro de nubes”, afirma el Espíritu de Profecía, “había alas, y debajo, ruedas vivientes. Al girar las ruedas exclamaban ‘¡Santo!’ y al batir las alas gritaban ‘¡Santo!’ La comitiva de santos ángeles que rodeaba la nube exclamaba: "¡Santo, Santo, Santo, Señor Dios Omnipotente!" Los santos que estaban en la nube exclamaban: '¡Gloria! ¡Aleluya!' y el carro de nubes subía hacia la santa ciudad”. Primeros Escritos, página 287.

El que esta hora gloriosa esté acercándose cuando hemos de subir en este carro más maravilloso, conmueve tanto nuestros corazones, que estamos casi listos para gritar las preguntas:

¿Cuándo Llegará Este Carro?

¿Por Cuánto Tiempo Se Quedará?.

Considerándolas en la luz de los cuatro puntos hasta aquí establecidos, estas preguntas proporcionan sus propias respuestas: (1) el

Señor viene a esta tierra en este carro; (2) desde éste Él manda a Ezequiel que vaya a hablar con su pueblo; (3) Ezequiel no llevó el mensaje al pueblo de su tiempo, (4) él lo llevará al pueblo en el comienzo del “Fuerte Clamor”.

Así se ve que cuando llegue el tiempo en el cual la iglesia haya alcanzado la condición descrita por el Señor (Ezequiel 3-9), el misterio de la visión está por ser revelado, y el mensaje llevado a la iglesia. Y que la iglesia haya llegado a este tiempo y condición es conclusivamente evidente por el triple hecho que la primera parte de esta “mas temible revelación” (dilatada aquí), fue publicada en Diciembre de 1930, en un libro de 255 páginas titulado The Shepherd's Rod, Vol. 1 (La Vara del Pastor, Volumen 1); que la segunda parte fue publicada en el mes de Septiembre de 1932 en un libro de 304 páginas titulado The Shepherd's Rod, Vol. 2 (La Vara del Pastor, Volumen 2); y que la tercera parte –una serie de folletos (del cual este es el primero) los cuales desde 1933 agregan hasta la fecha unas 898 páginas– constituyen el Volumen 3.

El hecho, por lo tanto, que del carro, el Señor manda al profeta que vaya a hablar, llevar el mensaje, a su pueblo, y que el mensaje reune más de 1250 páginas de literatura publicadas desde 1930, desenvolviendo sus verdades de diferentes ángulos, revela solemnemente que el carro, aunque invisible para los ojos humanos (como “al criado” lo fueron los carros que cubrían los montes – 2 Reyes 6:17), ya ha llegado

y puesto que ya está aquí, debe ser, por supuesto el instrumento divino a través del cual, como un tipo de base de operaciones, el Señor está ordenando y dirigiendo su obra, y mediante la cual seguirá haciéndolo hasta el tiempo cuando “será predicado este evangelio del reino en todo el mundo por testigo a las naciones; y … vendrá el fin”. Mateo 24:14. “El fin” – ¡Lo increíble! a los que dicen, “¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación”. (2 Pedro 3:4); pero el tan esperado, para aquellos que dirán, “He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará” (Isaías 25:9). – ¡Pavorosa, terrible finalidad! debería impulsar a todos a investigar

El Propósito del Mensaje.

“Aconteció que cuando ellos iban matando y quedé yo solo, me postré sobre mi rostro, y clamé y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿destruirás a todo el remanente de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén? Y me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es grande sobremanera … así, púes, haré yo; mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia”. Ezequiel 9:8-10.

Después de gemir y clamar fueron marcados (lo cual no quiere decir que haya de cumplirse totalmente en el mundo entero este sellamiento antes que la matanza comience por ninguna parte); la matanza completada, y el asunto

reportado, el Señor “habló al varón vestido de lino, y le dijo: 'Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad”. Ezequiel 10:2.

El esparcimiento de los “carbones encendidos … sobre la ciudad” representa la purificación absoluta del corazón (Obreros Evangélicos, página 23), efectuada por el derramamiento del Espíritu Santo sobre aquellos que reciben la “señal” – los que escapan de la “matanza”.

Tras la terminación de la “matanza”,y justamente antes del esparcimiento de los “carbones encendidos” “sobre la ciudad”, “los querubines estaban a la mano derecha de la casa … y la nube llenaba el atrio de adentro”. Ezequiel 10:2, 3. Después “alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos”, dice el profeta. Ezequiel 10:19. Entonces subsecuentemente los vio de nuevo que “alzaron sus alas” (Ezequiel 11:22, 23), mostrando que aunque habían salido después que la separación tomó lugar (Ezequiel 10:3,19), ellos habían regresado más tarde, y ahora salían por segunda vez.

Con la ciudad así purificada del pecado y de los pecadores, y ninguno sino el “residuo”, los justos, quedando, “Y seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella. Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a

Jehová en aquel día, y me serán por pueblos, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti”. Zacarías 2:5, 10, 11. (Para una explicación más detallada de estos versículos, véase La Vara del Pastor, Volumen 2, páginas 259-282).

Note que mientras El mora en medio de su pueblo, “se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día”, y que El les será a ellos “muro de fuego en derredor”. Aquí estamos gráficamente confirmando que “en aquel día”, en el día en que el Señor tome las riendas en sus propias manos y venga para morar en medio de la ciudad, Su presencia, Su maravilloso carro, ¡será una protección en derredor de su pueblo!.

De este modo se puede ver que el Señor ha venido para purificar su pueblo alejando a los impíos de entre ellos, “tomando cargo” de su rebaño limpio y finalizar con ellos su obra. En esto vemos que la iglesia ha llegado a su crisis. Ella que está de parto tiene “que dar a luz”. Y “en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos”. Isaías 66:8.

Entonces el carro, estando dedicado a los santos, y lleno a su capacidad, saldrá para las portadas de gloria – “la tierra que está muy lejos”. “… Al girar las ruedas exclamaban ‘¡Santo!’ y al batir las alas, gritaban ‘¡Santo!’ La comitiva de santos ángeles que rodeaba la nube exclamaba: ‘¡Santo, Santo, Santo, Señor Dios

omnipotente!’ Los santos que estaban en la nube exclamaban: ‘¡Gloria! ¡Aleluya!’ y el carro de nubes subía hacia la santa ciudad”. Primeros Escritos, página 287.

Considerando esta perspectiva gloriosa, junto con la magnitud y la majestad abrumadoras de la obra ante nosotros, y cuan sobremanera corto es el tiempo en el cual cumplirla, apresúrese cada uno a compartir

La Responsabilidad de Aquellos que Llevan el Mensaje.

Por cuanto Ezequiel representa a aquellos quienes el mensaje ha llegado a sus corazones, entonces a ellos se dirige el Señor cuando dice: “Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío, de cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma.

Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había

hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma”. Ezequiel 3:17-21.

A causa de la infidelidad de los atalayas anteriores, el Señor hace al Ezequiel antitípico – él y ella quienes “gimen y claman a causa de las abominaciones que se hacen en medio de ella” (la iglesia) – un “atalaya” (Ezequiel 3:17) en lugar de los anteriores. Tenga cuidado, entonces, Hermano, Hermana, no sea que usted también sea infiel traicionando su comedido y encontrándose por eso, echado fuera. “Así que el que piense estar firme, mire que no caiga”. 1 Corintios 10:12. Sólo los que se humillen a sí mismos ahora, serán enaltecidos por el Señor al tiempo debido para ser

Su Atalaya Fiel Para Estar Delante Del Infiel.

“Los que han confiado en el intelecto, el ingenio o el talento no estarán entonces al frente de las tropas. No se mantuvieron al paso con la luz. A los que demostraron ser infieles no se les encomendará el rebaño. Pocos serán los hombres grandes que tomarán parte en la obra solemne del fin. Son autosuficientes, se han independizado de Dios, y él no puede usarlos”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 76 - Servicio Cristiano, página 63.“Los siervos de Dios serán llamados fanáticos. Los ministros aconsejarán al pueblo

a no escucharlos. Noé recibió el mismo trato cuando el Espíritu de Dios lo impulsaba a dar el mensaje …”. Testimonios para los Ministros, página 233.

El hecho que nuestras asociaciones sólo conceden licencias ministeriales a los graduados en Colegios, muestran que tienen confianza en el “intelecto, genio y talento”. “Los centinelas de Dios no clamarán, “paz, paz”, cuando Dios no ha pronunciado la paz. La voz de los fieles atalayas se escuchará así: ‘Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová’ (Isa. 52:1)". Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 78.

Recíbase enseñanza y apréndase a obedecer la palabra de Dios, porque haciendo esto, será capacitado para hacer grandes cosas en Su nombre. Inclínese su oído y escúchese del Señor la certeza que infunde ánimo: “He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes. Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde… todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos. Y ve y entra a los cautivos … y háblales y diles: Así ha dicho Jehová el Señor; escuchen, o dejen de escuchar”. Ezequiel 3: 8-11.

Más allá de esto, el movimiento del carro controlado por el Espíritu muestra que el Espíritu ha de ser la potencia que controla todo: porque

“Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, [los seres vivientes] andaban; hacia donde les movía que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas”. Ezequiel 1:20.

“Como nunca antes, debemos orar no sólo que sean enviados al gran campo de la mies, sino pedir un claro concepto de la verdad, a fin de que cuando lleguen los mensajeros de la verdad podamos aceptar el mensaje y respetar al mensajero”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 6, página 420. Por lo tanto santifiquemos al Señor de los ejércitos mismo, y

Dejáos Del Hombre.

Por cuanto usted se verá severamente probado si obedece a sus propias convicciones y acepta la verdad, usted debe por lo tanto, dejarse guiar solamente por el Señor con la Inspiración como su único maestro. No subestime su salvación como para confiar en la sabiduría de otro. ¡Sea sabio: obedezca la palabra del Señor, investigue para sí mismo, y no demore, pues no conoce lo corto del tiempo que queda entre usted y el cielo! “No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate no abras tu boca”. Miqueas 7:5.

Los dirigentes del Israel antiguo –sacerdotes, escribas y fariseos– quienes privaron al pueblo de su derecho dado por Dios para investigar por sí mismos, las enseñanzas de Cristo,

perecieron junto con sus víctimas bajo la condenación de las leyes que debían de salvarlos.

“¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrásteis, y a los que entraban se lo impedísteis”. Lucas 11:52.

Este fatal error se repitió durante la Reforma, también en la predicación de los mensajes del Primero, Segundo y Tercer Angel. Así cada cual que aceptó la verdad avanzada y se hizo Adventista del Séptimo Día, realizó esto solamente investigando por sí mismo y haciendo su decisión independiente de sacerdote, o escriba o fariseo. ¡Y si ese método de investigación fue el único proceder sano y sabio en ese tiempo, con certeza es igualmente confiable ahora cuando comprendemos la Palabra de Dios mejor que en el tiempo cuando primero creímos! Y aunque a causa de seguir y obedecer el camino que Dios señala, los atalayas infieles te “echen fuera” y borren tu nombre de los libros de la iglesia, deberías regocijarte (Isaías 66:5; Lucas 6:22-23), y gozosamente aguantar la prueba de tu fe, consciente de que “esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4:17); que, además, al aceptar la verdad y obedecerla es la única cosa que para siempre asegurará tu membresía con los redimidos, en la iglesia eternal, y que el único en el que es sumamente importante tener inscrito su nombre es “el libro de vida del Cordero”.

“La gente acepta las explicaciones de Las Escrituras de parte de sus pastores, y no investiga por si misma. Por lo tanto, al actuar por medio de los ministros”, dice Satanás, “puedo dominar a la gente de acuerdo con mi voluntad”. Testimonios para los Ministros, página 473. Así porque de “los que … tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan”. Testimonios para los Ministros, páginas 106-107. “… si llevan su oposición hasta luchar contra aquello en lo cual tienen experiencia… la iglesia puede saber que no están en lo correcto”. Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, página 627.

“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”. 1 Samuel 15:22.

“Acontecerá en aquel tiempo, que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal”. Sofonías 1:12.

“Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en Justicia”. Malaquías 3:3.“Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su

trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará”. Mateo 3:12.

“Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad”. Daniel 12:3.

"Clama a voz en cuello”, por lo tanto, y “no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión y a la casa de Jacob su pecado." Isaías 58:1.

“He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz. Celebra o Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más volverá a pasar por ti el malvado; pereció del todo”. Nahum 1:15.

“… Jehová de los Ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla”. Isaías 13:4.

“La voz de Jehová clama a la ciudad, y el sabio mirará á tu nombre. Oid la vara, y a quien la establece”. Miqueas 6:9.

“Porque como desciende los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y la semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. Isaías 55:10-11.

“Pero guardaos de rechazar aquello que es verdad. El gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo”. Testimonios para los Ministros, página 106 - Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, pagina 35.

“Por amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha”. Isaías 62:1.

Oh mis hermanos del ministerio, aunque se hayan endurecido sus corazones contra el mensaje y hayan rechazado tercamente a “oírlo”, con todo Dios todavía está suplicándoles para que se rindan antes que sea demasiado tarde. Por eso esta

Segunda Apelación y Oración

Aunque impíamente hayan hecho caso omiso de la apelación escrita del Señor puesta en sus manos a la convención de la Conferencia General de 1930, y obstinadamente hayan apartado sus ojos y sus pasos de la luz adicional o “complementaria” del “Mensaje de los Tres Angeles”, con todo, aun más impíamente, ustedes publicaron (antes de la reunión de nosotros con la Comisión Investigadora de la Conferencia, el 19 de Febrero de 1934, en Los Angeles, California) a través de toda la denominación el informe falso que nos entrevistaron. Pese a esta mala interpretación, Dios todavía les ama, y nosotros les amamos todavía, y Él les perdonará sin guardar nada en contra de ustedes, si con arrepentimiento lo pidieran.

(Antes que la edición primera de este Tratado fuera publicada, ellos no nos habían dado ninguna audiencia. Pero después lo hicieron. Sin embargo esta fue peor que todas, se puede ver en nuestro registro fiel del Tratado N° 7, Escuchad y contad las evidencias en ambos lados antes de decidir a favor o en contra).

Mis palabras siendo generalmente malentendidas, y para algunos no tienen mucho peso, mi oración, por lo tanto, se basará en las Escrituras, y mi apelación del Espíritu de la Profecía. Seguramente, mis hermanos, prestarán atención a las Palabras de Dios:

“Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar de la morada de tu gloria”. Salmos 26:8. Y “… Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mi”. “Porque no me afrentó un enemigo … sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar … Y andábamos en amistad en la casa de Dios”. Salmos 69:9; 55:12,13,14. Por lo tanto “sálvanos, oh Dios, Salvación nuestra recógenos, y líbranos de las naciones, para que confesemos tu santo nombre, y gloriemos en tus alabanzas”. 1 Crónicas 16:35.

“Venid luego, dice Jehová y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: se fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Isaías 1:18. “Unge tus ojos

con colirio para que veas”. Apocalipsis 3:18.

“Su actitud, hermanos míos, hacia la gloriosa luz brillando ahora sobre el “Mensaje de los Tres Angeles”, no es más que un cumplimiento de la profecía: “Porque tu dices: yo soy rico y me he enriquecido y de ninguna cosa tengo necesidad”, –verdad o profetas–, no quieren interesarse en investigar el clamor del Angel cuya gloria ha de “alumbrar la tierra”.

“La luz que alumbrará la tierra con su gloria será llamada una falsa luz por los que no quieran andar en su avanzada gloria”. Review and Herald, 27 de Mayo de 1890.

“Declara el profeta, ‘Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.' Brillantez, gloria y poder han de conectarse con el mensaje del tercer ángel, y la convicción seguirá dondequiera que lo predique en la manifestación del Espíritu. ¿Cómo sabrán nuestros hermanos cuando venga esta luz al pueblo de Dios?” – Review and Herald, 1 de Abril de 1890.

Ustedes bien conocen que la Verdad, en la cual nos hemos regocijado mucho desde 1844, ha llegado a través de la sierva señalada por Dios cuyos escritos los llamamos el “Espíritu de Profecía”. Esta voz está ahora hablándote en esta apelación urgente:

“Ninguno llegue a la conclusión que no haya más luz que revelarse”. Consejos para la Obra de la Escuela Sabática, página 53. “No deben llegar a la conclusión de que toda la verdad ha sido revelada, y que el Infinito no tiene más luz para su pueblo”. Consejos para la Obra de la Escuela Sabática, páginas 34-35.

‘ “Felipe halló a Natanael y dícele: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: a Jesús, el hijo de José de Nazaret. Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo bueno?” El prejuicio y la incredulidad surgieron en el corazón de Natanael, pero Felipe no trató de combatirlos. Dijo “Ven y ve”.’ Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 27.

“… si llega un mensaje que no entendéis, empeñaos en escuchar las razones que el mensajero expone… Porque vuestra posición no será debilitada por ponerse en contacto con el error. No hay virtud ni virilidad en mantener una guerrilla continua en la oscuridad, cerrando vuestros ojos para no ver, y vuestros oídos para no oír, y endureciendo el corazón en la ignorancia y la incredulidad para no tener que humillaros y confesar que habéis aprendido algo sobre algunos puntos de la verdad.

Negarse a investigar la verdad no es cumplir con el mandato del Salvador de escudriñar las Escrituras. ¿Acaso es buscar

tesoros escondidos el llamar montón de basura el resultado del trabajo de otro, sin examinar críticamente para ver si hay o no preciosas joyas de verdad en esa colección de pensamientos que condenáis? … Así hicieron los judíos en los días de Cristo, y se nos amonesta a no hacer como ellos, y a no ser inducidos a escoger las tinieblas más bien que la luz … Ninguno de los que se imagina saberlo todo, es demasiado viejo o demasiado inteligente para aprender del más humilde los mensajeros del Dios vivo”. Consejos sobre la Obra para la Escuela Sabática, páginas 30-31. 

“Una luz preciosa ha de resplandecer de la Palabra de Dios, y no se atreva nadie a decir qué cosa debe o qué cosa no debe ser expuesta al pueblo en los mensajes de iluminación que él envíe, apagando así el Espíritu de Dios. Cualquiera que sea su puesto de autoridad, nadie tiene derecho a impedir que la luz llegue al pueblo. Cuando un mensaje viene en el nombre del Señor a su pueblo, nadie puede excusarse de investigar sus pretensiones. Ninguno debe arriesgarse, quedándose atrás y asumiendo una actitud de indiferencia y confianza en sí mismo: “Yo sé qué cosa es verdad. Estoy satisfecha con mi posición. He tomado ya mi posición, y no me dejaré mover de ella, venga lo que viniere. No escucharé el mensaje de este mensajero; porque sé que no puede ser la verdad.” Porque siguieron este mismo proceder, las iglesias populares fueron dejadas en tinieblas parciales, y por esto los mensajes del cielo no las han alcanzado”. Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, página 29-30.

Oh, Hermanos, ¿qué excusa tendrán si rehúsan responder a esta apelación también? ¿Vindicará su sabiduría y salvará su alma si toman la posición errónea? Si es así, seguramente, querrán hacer todo lo posible. Pero, sino, entonces, apresúrense a tomar la posición debida, aunque les resulte humillante hasta el polvo allegarse a la Luz. Ojalá no volvieran a decir: “El ha sacado los Testimonios fuera de su contexto”. Que dejen de procurar impedir el camino, para que el mensaje no llegue al pueblo, puesto que ya tienen la advertencia: “Ninguno presume dictar que se traerá o que no se traerá al pueblo en los mensajes de alumbramiento que El mandará apagando así el Espíritu de Dios”. Dios no lo permita.

(Las itálicas son nuestras)

Aunque la materia de este Tratado pudiera ampliarse grandemente, en favor de la brevedad, se lo ha abreviado, presentando sólo los puntos claves, revelando el mensaje el cuál está pleiteando a las puertas de la iglesia amada de Dios. Quienquiera, por lo tanto, haya leído hasta aquí, no debiera permitir que ningún obstáculo le impida de solicitar todas las

Literaturas Gratis

La serie de publicaciones de la Verdad Presente revelan que se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión (Ezequiel 12:23); es decir las visiones proféticas, las cuales parecían llenas de misterios, ahora se vuelven hechos claros.

Quince Tratados, hasta ahora, de unas 900 páginas serán enviados gratis a cualquiera que los solicite.

Dirija toda correspondencia a la “Asociación Publicadora Universal” a la dirección descrita en la contraportada.

Habiendo venido “… el Espíritu de verdad, El os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”. Juan 16:13.

 

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